Moyano muestra su poder en la calle para retener el mando de la CGT

Moyano muestra su poder en la calle para retener el mando de la CGT
Mientras se suman voces que reclaman su salida de la jefatura de la CGT, Moyano amenaza con paros y movilizaciones de camioneros, con aval del kirchnerismo
Hugo Moyano jugará a fondo desde hoy en su apuesta por retener el máximo sillón de la CGT ante los embates de sus críticos internos que presionan por su desplazamiento. El jefe sindical, que prepara para el viernes una contundente movilización de los camioneros y a la par amenaza con un paro nacional del transporte de cargas, está decidido a hacer valer el poder de fuego de su gremio para enviar un mensaje a la interna cegetista justo en una semana clave para la definición de su continuidad al frente de la central obrera.

Para este mediodía esta prevista una reunión de la cúpula de Camioneros, con Moyano a la cabeza, para decidir un plan de lucha ante el estancamiento de las discusiones salariales con la cámara que agrupa a las empresas del transporte de cargas, a las que el gremio exige un aumento del 25%. Sin embargo, desde de los sectores cegetistas enfrentados a la conducción moyanista advierten que el endurecimiento de la posición del camionero es una reacción directa ante el cuestionamiento interno que recibió tras derrota electoral del oficialismo y hasta sospechan de un aval del propio Néstor Kirchner. "Acá hay una instrucción muy fuerte y un apoyo concreto del kirchnerismo para que Moyano salga con todo a intentar revalidar su liderazgo en la CGT", apuntó ayer un importante dirigente de la central distanciado del camionero.

En línea con esa lectura, desde el grupo de los llamados gordos (grandes gremios que lideran Armando Cavalieri y Oscar Lescano) y entre los denominados independientes ya dejaron en claro su desconfianza con el renunciamiento que ofertó la semana pasada el propio Moyano en una reunión de "mesa chica" y entienden que prueba de ello es la decisión del camionero de movilizar a su gremio en las calles. "Encima convoca a los medios para anunciar un plan de lucha justo antes de los encuentros previstos para redefinir el rol de la CGT. Está intentando salir de la dinámica de la derrota electoral y recuperar protagonismo", deslizó otro de sus críticos.

Esa advertencia se vincula con la reunión que gordos e independientes mantendrán mañana para intentar acordar

una postura uniforme respecto del futuro de la actual conducción cegetista. Ese encuentro podría sumar la participación del gastronómico Luis Barrionuevo, quien promete su retorno y el de sus gremios aliados a la central, aunque a cambio exige la salida del camionero de la jefatura sindical.

Más allá de la presencia o no de Barrionuevo, esa cita será determinante para lo que suceda en la conducción sindical. Hasta la semana pasada, las posiciones dentro de ese sector estaban bastante divididas entre aquellos dirigentes que reclamaban directamente la salida de Moyano de la jefatura cegetista y otros gremialistas que pretendían la continuidad del camionero en su cargo, pero al frente de una conducción más equilibrada y crítica hacia el Gobierno nacional. Los gordos plantearon abiertamente la necesidad del recambio de Moyano e incluso dentro del sector sonó con fuerza el nombre del titular de UPCN, Andrés Rodríguez, como posible reemplazante del camionero en la conducción. "Se necesita una nueva figura, de mayor consenso", argumentaron al respecto.

Entre los gremios que alentaban una solución intermedia (UOM, Obras Sanitarias, Uocra) otra era la apuesta. "Si Moyano fue el principal beneficiario de los años de alianza con el kirchnerismo, ahora debe ser quien asuma la responsabilidad de mostrarle los dientes al Gobierno", explicaron. Sin embargo, en las últimas horas desde ese sector se quejaron de los movimientos del camionero, y empezaron a mirar con simpatía la idea del recambio, situación que podría ser decisiva en el encuentro de mañana.

Un día después, el miércoles, Moyano volverá a reunirse con la mesa chica en la sede de la UOM en Lugano. Allí se comenzará a estructurar, con o sin su jefatura, la nueva CGT de la era poskirchnerista

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