Moyano: El movimiento obrero debe pelear para llegar a la Casa Rosada

Lanzó su corriente política en Córdoba. Criticó a la clase política y pidió la unidad del sindicalismo de esta provincia.
Con duros cuestionamientos a la dirigencia política y sin referencias de apoyo al Gobierno nacional, el titular de la CGT, Hugo Moyano, lanzó ayer en Córdoba su agrupación política, Corriente Nacional del Sindicalismo Peronista.

Al cerrar la jornada de discusión y debate de la que participó más de un centenar de gremios cordobeses, Moyano no disimuló las ambiciones de su agrupación: "El movimiento obrero debe dejar de ser un factor de presión para ser un factor de poder. No sé si será dentro de dos, seis u ocho años, pero cuanto antes debe haber un representante de los trabajadores instalado en la Casa Rosada", afirmó entusiasmado. Sin mencionarlo expresamente, el sindicalista no ocultó su ambición de ser presidenciable.

En el amplio predio del Sindicato de Camioneros de Córdoba, en el camino a Alta Gracia, Moyano logró reunir a representantes de las dos CGT en las cuales está dividido el movimiento obrero cordobés.

En el estrado central estuvieron Omar Dragún, titular de la CGT Chacabuco, y Gabriel Suárez, miembro de la CGT Córdoba que agrupa a los gremios estatales cordobeses.

En este sentido, tanto Dragún como Suárez se pronunciaron en favor de la unidad del sindicalismo cordobés.

La definición le cayó como anillo al dedo a Moyano, quien arrancó su mensaje saludando esta posibilidad. Para ganarse la adhesión del auditorio, Moyano resaltó a históricos dirigentes sindicales cordobeses como Agustín Tosco, Atilio López y René Salamanca, lo que arrancó la primera ovación de los asistentes.

Nadie se preocupó por enumerar las diferencias ideológicas y metodológicas entre aquellos dirigentes de la década de 1970 y los actuales.

Si bien aclaró –sin mucho énfasis– que no se estaba postulando para "ningún cargo", llamó la atención el fuerte contenido político del mensaje del dirigente cegetista. Si bien sólo nombró al ex ministro de Economía Domingo Cavallo, Moyano cuestionó en duros términos a la dirigencia nacional, sin excluir al kirchnerismo, a quien respalda. "El movimiento obrero debe sentarse en la mesa de discusión de los grandes temas del país. Debemos ser protagonistas, ya que la clase política no ha resuelto los problemas de los clase obrera. No somos más que nadie, pero tampoco menos", exclamó.

Empate. En este contexto, Moyano hizo una lectura particular sobre el resultado de las últimas elecciones legislativas. "Hay muchos que intentan mostrarse como ganadores, pero el 28 de junio no ganó nadie. Fue un empate. Según mi visión, en la gente todavía se mantiene presente lo que pasó en 2001. Ahora no piden que se vayan todos, pero con su voto está diciendo que hagan mejor las cosas", aseveró.

El titular de la CGT, quien evitó responder preguntas de los periodistas, en su mensaje se refirió a dos temas candentes: el pedido de personería gremial de la CTA y las críticas de la ex ministra de Salud, Graciela Ocaña. "Cada sector puede pedir lo que quiera, pero yo pienso que fraccionar al movimiento obrero en dos CGT, sería debilitarlo".

Por otro lado, replicó a Ocaña, quien criticó el manejo de las obras sociales por parte de los gremialistas. "Hay personas que intentan tapar su fracaso en la función pública, criticando a los gremios. Llegó al Ministerio de Salud, con el único contacto con ese sector, por haber ido alguna vez al médico", dijo, con ironía.

Referencia a Cavallo

Enemigo. Hugo Moyano comenzó a tener notoriedad por sus enfrentamientos con el entonces ministro de Economía Domingo Cavallo. Ayer, no se olvidó del cordobés. "Las cosas no son tan complicadas. Por eso, la doctrina de Perón es simple. Uno que era complicado para hablar era Cavallo. Como decía (Arturo) Jauretche, cuando preguntás una vez y la respuesta no es clara. Volvés a preguntar y pasa lo mismo. A la tercera te das cuenta de que te quieren cagar. Eso pasó con Cavallo: nos cagó".

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