Moyano y el malhumor en el Congreso, claves en la decisión

Moyano y el malhumor en el Congreso, claves en la decisión
Cristina resolvió la marcha atrás no bien bajó del avión que la trajo de Venezuela.
La decisión de suspender los aumentos de gas y de luz fue tomada ayer por la presidenta Cristina Fernández, apenas bajó del avión que la trajo de Venezuela. Se trató de un gesto sorpresivo, que ni los ministros con mejor llegada a la mandataria pudieron anticipar.

Pasadas las 8 de la mañana, el titular de Infraestructura y Planificación Julio De Vido ingresó a la quinta de Olivos. Para entonces, la Presidenta ya tenía definida la idea de dar marcha atrás con la medida que de Vido Comunicó más tarde en su sorpresiva visita a Diputados.

Según trascendió, resultó clave para apurar la decisión la actitud adoptada por la CGT que en un comunicado destacó que "a diferencia de lo manifestado por el Gobierno", los incrementos tarifarios al gas y la luz "alcanzan a amplios sectores de los trabajadores".

Aunque el Gobierno ya había empezado a desandar el camino -el último viernes- no bien empezaron a llegar las tarifas de la luz con abultados aumentos. Isidro Bonine, el secretario privado de la Presidenta le mostró una factura de un familiar con una suba desmesurada. Fue un indicio.

Esa tarde del viernes, Cristina convocó a De Vido a su despacho para pedirle que se hiciera algo con el tarifazo a la energía eléctrica. Y luego de las consultas del caso con la secretaría de Energía, el ministro de Planificación informaba a los periodistas en la Rosada que se daba marcha atrás con los aumentos de tarifas de alto consumo, al tiempo que culpaba a las concesionarias del servicio por haber cometido errores.

En cambio, seguía en pie la idea de defender lo actuado en materia del nuevo cuadro tarifario para el gas. La Presidenta viajó a Ecuador y Venezuela, mientras crecía el malestar social por el tarifazo y los legisladores K temían que se repitiera la escena de un año atrás, cuando fracasó la sanción de las retenciones móviles.

El lunes a la noche, en la reunión del bloque K de la Cámara baja, el diputado Carlos "Cuto" Moreno les dijo al secretario de Energía Daniel Cameron y a los funcionarios que lo acompañaban la siguiente frase: "Ustedes están haciendo un planteo muy técnico y yo tengo la sensación que a estos incrementos la gente no los resiste".

Es probable que Cristina, antes de partir a Ecuador no haya conocido este tipo de opiniones de incondicionales como Moreno. Lo que sí supo la Presidenta y de primera mano, vía el jefe del bloque Miguel Pichetto, es que los senadores oficialistas pasaron un mal momento, el miércoles pasado, soportando la andanada de críticas opositoras contra el tarifazo del gas. Y por intermedio del presidente del bloque K en Diputados, Agustín Rossi, que la situación estaba complicada.

Sin embargo hasta el martes no hubo modificaciones en la estrategia oficial. Todo cambió ayer a la mañana con Cristina en el país, al punto que la decisión fue tan precipitada que las autoridades del bloque K de Diputados se enteraron de la marcha atrás con el tarifazo escuchando a De Vido por radio. Un rato después el ministro aparecía sorpresivamente en Diputados para dar más detalles.

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