Moyano lanzará su candidatura a la gobernación de la provincia de Bs As

Moyano lanzará su candidatura a la gobernación de la provincia de Bs As
El titular de la CGT reúne el miércoles al grupo de sindicalistas que será el sustento de su candidatura en 2011. Julio Piumato (judiciales), Juan Carlos Schmid (dragado) y Omar Viviani (taxistas) serán sus punteros clave.
El jefe de la CGT, Hugo Moyano, colocará esta semana la piedra inaugural de su carrera política con vistas a 2011. Después de la derrota electoral del oficialismo y del boicot de los "gordos" e "independientes" de la central obrera, Moyano buscará revitalizarse con la fundación de una "mesa político-sindical" bajo su liderazgo. En su entorno confiesan por lo bajo la aspiración de máxima del dirigente camionero: convertirse en el próximo gobernador de la provincia de Buenos Aires.

En forma silenciosa, los aliados de Moyano comenzaron a organizar un encuentro previsto para el miércoles a partir de las 10 en la Unión de Sindicatos de la Industria Maderera (Usimra), en Bogotá 832, de esta capital. Para la convocatoria se espera la presencia de los dirigentes que durante la década pasada integraron el Movimiento de Trabajadores Argentinos (MTA) y de los sindicatos alineados en la Confederación de Trabajadores del Transporte (CATT).

"Desde antes de las elecciones el ‘Negro’ tenía resuelto lanzarse a la acción política. La idea de la mesa es que le sirva de estructura para apuntalar sus posibilidades para 2011", le confesó a Crítica de la Argentina un dirigente del entorno del camionero. Si bien no se espera un lanzamiento formal de candidaturas, el encuentro de la semana próxima le será útil a Moyano para compactar en torno de su figura a los sindicalistas que considera de su confianza.

La movida representará, además, una nueva fractura dentro de la CGT. Es que el "brazo político del movimiento obrero", las 62 Organizaciones Peronistas, están al mando de Gerónimo Venegas, el jefe del sindicato de peones rurales (UATRE), que en las últimas elecciones hizo campaña por los candidatos de Unión PRO y pero que en estos días se acercó al ex presidente Eduardo Duhalde. También provocará un nuevo alejamiento de los "gordos", como Armando Cavalieri (Comercio), Oscar Lescano (Luz y Fuerza) y Carlos West Ocampo (Sanidad) que objetan el liderazgo de Moyano al frente de la CGT.

Los encargados de montar la estructura pertenecen al círculo más íntimo del camionero: Juan Carlos Schmid (Dragado y Balizamiento), Omar Viviani (taxistas), Julio Piumato ( judiciales), Horacio Ghilini (docentes privados de SADOP) y Omar Plaíni (canillitas). Además, esperan contar con sindicatos con peso propio; en esa línea se inscribe la segura participación de Mario "Paco" Manrique, de los mecánicos (SMATA) y la posible incorporación de Antonio Caló, de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM).

El resto de la mesa "Moyano 2011" estará integrada por José Luis Lingeri (Obras Sanitarias), un ex "independiente" que se volcó a favor del jefe de la CGT cuando compartieron el triunvirato que condujo la CGT en 2003; Omar Maturano (maquinistas de La Fraternidad); el municipal Amadeo Genta; Jorge Lobais (Asociación Obrera Textil); Agustín Amicone (calzado), y Norberto Di Próspero (Personal Legislativo), entre otros.

La mayoría de ellos estampó su firma en una solicitada que reunió a casi un centenar de dirigentes y en la que, el mes pasado, se planteó la necesidad de "reafirmar el liderazgo indiscutible de la CGT", en momentos en que crecía el complot de los "gordos" que estuvo a punto de quebrar la central obrera.

Pero no sólo de sindicatos vive Moyano. Para su armado político cuenta con el aval explícito del ministro de Planificación, Julio De Vido, el principal interlocutor del Gobierno con el ámbito gremial. Se trata, en rigor, de una devolución de gentilezas por los esfuerzos que puso el camionero para sostener al ministro en los momentos en que debió afrontar los mayores cuestionamientos. Ese respaldo le permitió sobrevivir con éxito los cambios de funcionarios luego de las elecciones, así como las críticas internas y las denuncias de la oposición.

Los fieles a Moyano anotan dos episodios que apuntalaron la futura estructura: por un lado, el pedido de "disculpas" público del camionero a los "gordos" fue leído por su entorno como un gesto orientado más a la opinión pública que a sus rivales. La idea de quienes lo asesoraron era mostrar a un dirigente "más humano" y diferente del que se lleva por delante empresarios y colegas de la CGT. También dijeron que la tapa de Crítica de la Argentina del 29 de mayo pasado, que exhibió un montaje del dirigente con la banda presidencial, lo alentó a acelerar sus pasos. El día anterior Moyano había declarado su entusiasmo por ver a "un presidente del movimiento obrero", y se había anotado en esa carrera.

No obstante, este diario pudo saber que la aspiración de máxima para 2011 será la gobernación provincial, un territorio donde tiene garantizado despliegue por las filiales del sindicato de choferes y sus estrechos vínculos con intendentes por los contratos de recolección de residuos.

El único dirigente que se animó a dar pistas del encuentro de la semana próxima fue Omar Plaíni, electo diputado en los comicios de junio pasado por la lista oficialista. El jefe de los canillitas fue cauto acerca de la proyección inmediata de la mesa político-sindical pero arriesgó: "El sindicalismo argentino tiene que dar un salto cualitativo y discutir en qué modelo de país queremos desarrollarnos, para no quedarnos encerrados en negociar sólo salarios y condiciones laborales. Y si damos ese salto, no tengo dudas que el referente será Moyano".

Plaíni ensalzó al camionero por entender que "es un dirigente popular y no meramente sindical" y le atribuyó ser "un auténtico peronista, por coherencia y formación". Además, juzgó necesario que el movimiento obrero recupere las banderas del PJ.

Comentá la nota