Moyano juega al límite y amenaza con una nueva fractura en la CGT

Hugo Moyano está decidido a jugar fuerte para sostener su conducción al frente de la CGT. Envalentonado por los gestos del Gobierno que la semana pasada lo ratificaron como una pieza clave en la construcción política del matrimonio Kirchner, el camionero envió ayer un rotundo mensaje a sus adversarios en la interna sindical, a quienes desafió a dar un paso al costado si reniegan de su conducción, en un gesto que abre las puertas para una nueva ruptura de la central obrera.
La advertencia de Moyano, transmitida por el taxista Omar Viviani, uno de sus principales aliados, fue una respuesta a la decisión de los dirigentes que componen los grupos de los "gordos" e "independientes" de vaciar la jefatura del camionero, como un primer paso de una estrategia más ambiciosa, destinada a conformar una conducción colegiada al frente de la central o directamente el reemplazo de Moyano.

"El que esté de acuerdo (con Moyano) seguirá dentro de la CGT y el que no, que dé un paso al costado", exigió ayer Viviani. Y aseguró que el líder sindical no está dispuesto a ceder su sillón en la conducción de la central.

El contraataque moyanista, que amenaza con la posibilidad de una ruptura en le central sindical, llegó apenas horas antes de la nueva reunión que Armando Cavalieri, Carlos West Ocampo y Oscar Lescano, en representación de los "gordos", más los independientes Andrés Rodríguez (UPCN) y Gerardo Martínez (Uocra) mantendrán esta semana para acordar los próximos pasos en su maniobra para limar el poder del camionero. A ese encuentro se sumará por primera vez el gastronómico Luis Barrionuevo, quien el último miércoles anticipó su decisión de retornar a la cúpula cegetista si se avanza con la convocatoria a un congreso sindical para desplazar a Moyano.

Además, entre esos sectores se entusiasman con la posibilidad de sumar al líder de Uatre, Gerónimo Venegas, el único referente sindical que resultó victorioso en las elecciones del 28 de junio, donde apoyó las listas de Unión Pro que candidatearon a Francisco de Narváez. Si bien Venegas evitó hasta ahora una confrontación directa con Moyano, ayer reconoció públicamente la necesidad de que la CGT asuma una postura de mayor independencia del Gobierno y atienda la preocupación de los trabajadores por el aumento del desempleo y la inflación.

Para intentar contener la ofensiva, Moyano pretende reunir también esa semana al consejo directivo de la central obrera, una cita que contará solo con sus gremios aliados, ya que gordos e independientes anunciaron que no responderán las convocatorias del camionero hasta que se avance con un cambio decisivo en el perfil de la actual conducción. En paralelo, el grupo de sindicatos que le responde prepara una solicitada que se difundirá esta semana en apoyo a su continuidad al frente de la entidad. "Hay algunos compañeros que empezaron a plantear algunas cuestiones como el cambio de actitud y hasta el cambio del secretario general, pero también hay más de 100 organizaciones sindicales que respaldamos a Moyano", enfatizó Viviani, al advertir con la alternativa de una fractura sindical.

Esa posibilidad también fue evaluada en los últimos días por los gremios enfrentados a Moyano, quienes afirmaron que si el camionero no escucha sus reclamos "se quedará con una CGT vacía".

Comentá la nota