Moyano hace equilibrio y quiere mostrar autonomía de Kirchner.

En su intento de contener a toda la CGT, sugiere que su respaldo ya no es incondicional.
Una muletilla que usa frecuentemente el jefe de la CGT, Hugo Moyano, ante sus compañeros del consejo directivo es que Néstor Kirchner "siempre demuestra cariño, pero nunca llega a darle amor al sindicalismo".

Esa misma sensación quiere "retribuirle" ahora la cúpula sindical al jefe del PJ, en plena campaña por ratificar su poder. Aunque el gremialismo aglutinado en la CGT apoya la candidatura de Kirchner (y con más entusiasmo si lo acompaña Daniel Scioli), por lo bajo algunos sindicatos importantes prefieren la prudencia pública.

Además, dudan si jugar un papel activo en lo que promete ser el primer gran acto masivo de la CGT en los últimos tiempos: será el 30 de abril en la Avenida 9 de Julio y Belgrano para celebrar el Día de los Trabajadores, que se cumple en la jornada siguiente.

Aunque las consignas definidas son "por el trabajo digno y los salarios justos", aquellos que desconfían de Moyano le piden que el acto no se transforme en un respaldo "incondicional" al Gobierno. El camionero sabe que lo suyo es el equilibrio, en este momento en que el oficialismo muestra flancos débiles en sus costados más importantes.

"Se le debe exigir que no desatienda la crisis que ya provocó miles de despidos y suspensiones en múltiples actividades", dijo un jefe sindical durante el último encuentro del consejo directivo de la CGT. Luego de eso, Moyano pidió una audiencia con la presidenta Cristina Kirchner. Hubo reflejos oficiales: la reunión se concretará este miércoles.

Los sectores sindicales que conducen separadamente el gastronómico Luis Barrionuevo y el ruralista y titular de las 62 Organizaciones, Gerónimo Venegas, ya decidieron apoyar al peronismo disidente de Francisco De Narváez y Felipe Solá. En los gremios de la CGT esperan que Moyano sincere su discurso y diga si el acto por el Día de los Trabajadores operará o no como un gran respaldo al kirchnerismo.

Los independientes de la Uocra (construcción) y la Unión Personal Civil de la Nación (UPCN) y los aliados a "los Gordos" de la CGT ?como los lucifuercistas de Oscar Lescano y los mercantiles de Armando Cavalieri? se muestran impotentes cuando el propio Moyano les transmite que Kirchner no le ofrece una respuesta clara al pedido sindical de que haya candidatos de la rama gremial en la lista del PJ bonaerense. Es más, le escucharon decir que Kirchner "no le da pelota".

También se exigieron cargos de conducción en los Ministerios de Trabajo y de Salud para los sindicalistas.

Tal como vienen barajadas las cosas y a pedido de Moyano, el diputado Héctor Recalde ocuparía un lugar expectante en la lista bonaerense para renovar su mandato. Lidera la Comisión de Relaciones del Trabajo. El otro elegido sería el metalúrgico Antonio Caló, que figuraría con el expreso respaldo de los Kirchner, aunque Moyano querrá atribuirse esa gestión.

Sin inocencia, varios gremialistas saben que el éxito del acto en la 9 de Julio significará un gran apoyo para Moyano, previsto como único orador.

Defensa propia

Los defensores de Moyano son muchos, y dicen que el camionero "no come vidrio".

En este juego de ajedrez que es el peronismo y las maniobras políticas a futuro, la unanimidad de los dirigentes saben que quieren demostrar al Gobierno la plena vigencia del poder sindical.

"Pero es una actitud de defensa propia", sintetizó a LA NACION un hombre que tiene línea directa con Moyano. "Todos defendemos este modelo nacional, pero hasta el propio Kirchner sabe que la mente está en la candidatura presidencial de 2011 y que el poskichnerismo está en marcha", añadió, sin dudar, el informante.

Otra fuente señaló: "Moyano apoyará la política del Gobierno, pero exigirá que Cristina no se olvide de sus prédicas y acciones por los despedidos y suspendidos".

¿Lo hará Moyano ahora que Kirchner pidió un alineamiento total para la campaña?

Como sea, el camionero está empecinado en conseguir una amplia convocatoria. Copará el lugar con gente de su gremio, que no es poca.

Lo acompañarán los peones de taxis de Jorge Omar Viviani; los gremios portuarios y marítimos; la Unión Tranviarios Automotor (UTA), los mecánicos del Smata, La Fraternidad, el gremio de Sanidad y el resto de los gremios de la CGT que dudan del acto. Aunque sea, esperan anotarse con una adhesión para la eventual lista del PJ encabezada por Kirchner y Daniel Scioli, que para la central obrera es la gran apuesta para el futuro.

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