Con Moyano, el gremialismo recuerda hoy el Cordobazo

Se cumplen 40 años del levantamiento popular en la capital de Córdoba
CORDOBA.- El sindicalismo de esta provincia recordará hoy con diversos actos el cuadragésimo aniversario del Cordobazo. El líder de la CGT, Hugo Moyano, asistirá a uno de ellos, organizado por una de las fracciones en que está dividida la dirigencia local.

El gremialismo local está fracturado y mucho tienen que ver los alineamientos con el kirchnerismo (y su proyección en el proceso electoral). El grupo más numeroso, nucleado en la llamada CGT Regional Córdoba, recibirá al líder de los camioneros en un acto frente a la casona que fue sede de célebres plenarios hace 40 años.

Ese lugar, sede histórica de la CGT cordobesa, era el sitio elegido por el mecánico Elpidio Torres, el chofer Atilio López y el lucifuercista Agustín Tosco para que culminara la movilización obrera del 29 de mayo de 1969. Los dos primeros eran peronistas, Tosco, independiente de izquierda. Los tres están fallecidos. López -vicegobernador derrocado en 1974 junto con el gobernador Ricardo Obregón Cano- fue asesinado por la Triple A durante los últimos días del gobierno de Juan Domingo Perón.

Las recordaciones y homenajes de estos días tienen por casi único destinatario a Tosco, aunque no fue el único protagonista.

El abogado Lucio Garzón Maceda estuvo en la cocina de las decisiones que debatieron los tres sindicalistas en aquel agitado mayo de 1969, porque era el asesor letrado de Torres. Era un proceso en fermentación desde hacía tiempo. El gobierno del teniente general Juan Carlos Onganía había exacerbado todos los ambientes, con sus propósitos totalitarios de 20 años de orden, asociados a modelos ideológicos corporativistas.

Etapa de violencia

Maceda se refiere al trío como la "mesa de tres patas" y sostiene que por poderío era "Elpidio, Atilio y Tosco, en ese orden". Tan sólo en Renault trabajaban 12.000 obreros, casi todos afiliados al Smata. Luz y Fuerza tenía un par de miles.

Desde 1966 el onganiato y sus delegados en Córdoba habían arremetido contra las conquistas obreras y la Universidad, además de haber cancelado libertades públicas y civiles. Garzón Maceda insiste en que "el sujeto social del Cordobazo fue la clase trabajadora sindicalizada y organizada", a la que se sumó buena parte de la población y una porción importante del estudiantado.

"Pero -advierte, contra otras interpretaciones- no fue una revolución en pro del socialismo, fue una rebelión popular contra la dictadura."

Ese día el país quedó estupefacto: aunque hubo otras asonadas previas -en Rosario, por caso-, resultaba difícil de asimilar que las fuerzas policiales se habían tenido que replegar a sus cuarteles, completamente desbordadas. Tuvo que ingresar el Ejército para retomar el control de la ciudad.

Juan Fortunato Marguch, integrante de la Corresponsalía Córdoba de LA NACION recuerda aquella jornada como apertura de la etapa de la violencia en la Argentina. Nunca fue precisado el número de muertos que dejó aquella jornada en la que Córdoba fue un campo de batalla. Se habla de 2 a 14 muertos. Los heridos fueron más de 170 y los detenidos, más de 300.

Muy poco de la Córdoba de hoy se puede asemejar a aquella del 69. Renault tiene el 10% de los operarios de entonces. Los gremios de mayor peso son los estatales -empleados públicos, docentes, municipales-, sólo la UTA conserva su contundencia de otrora. Ha cambiado, también, profundamente, su concepción de la práctica gremial.

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