Moyano le garantiza al Gobierno el tope salarial de 15% hasta fin de año

Moyano le garantiza al Gobierno el tope salarial de 15% hasta fin de año
En Camioneros admiten que la pauta oficial es una "suba importante", pero piden que se aplique al salario neto. Empresarios temen que el aumento se imponga en forma compulsiva
Hugo Moyano será otra vez la pieza clave para el objetivo del Gobierno de que los aumentos salariales que se acuerden en el segundo semestre del año no se disparen más allá del 15%. La apuesta oficial comenzará a tomar forma desde mañana cuando se iniciarán las negociaciones formales en el Ministerio de Trabajo entre el gremio que lidera el jefe de la CGT y aliado político del matrimonio Kirchner y las empresas del transporte de cargas agrupadas en la Fadeeac.

El Gobierno pretende que la paritaria de camioneros, cuyas discusiones se extenderán más allá de las elecciones del domingo y que amenazan derivar en un escenario conflictivo por las dificultades que esgrimen los empresarios del sector para conceder aumentos, culminen con una suba tope del 15% que –según entienden en el oficialismo– actuará luego como pauta de referencia para aquellas actividades que deben renegociar los acuerdos transitorios de suma fija sellados durante el primer semestre del año.

Sin embargo, las expectativas de la Casa Rosada por ahora parecen un tanto lejanas de los previsiones que adelantan las cámaras transportistas y, en menor medida, de los planes del propio sindicato de Moyano. "Hemos realizado un análisis de costos de los aumentos de los artículos de la canasta familiar y vamos a exigir un aumento bastante superior al 15%", aseguró ayer a El Cronista Pablo Moyano, mientras allegados al gremio deslizaron que el pedido se ubicará en torno al 20% de recomposición sobre el salario básico y la totalidad de los adicionales de convenio.

Más allá de los argumentos que sustentan el reclamo gremial, Moyano hijo no cerró la puerta a la alternativa de negociar en los términos que proyecta el Gobierno. "Hay que tener en cuenta que un aumento de 15% para otros gremios puede ser muy poco, pero en los salarios de los camioneros es un porcentaje importante. Ya se verá con la marcha de las negociaciones"; indicó.

Muy diferente es la postura de los empresarios agrupados en Fadeeac, que denuncian una retracción de su actividad superior al 30% y con picos de caída del 50% en el interior del país, y aseguran estar imposibilitados para conceder aumentos. "Lo más probable es que terminemos con conflictos en el muy corto plazo", indicó un referente del sector.

Sin embargo, en la cámara empresaria que lidera Luis Morales señalan que su mayor preocupación se vincula con la posibilidad de que, si no se producen avances en las negociaciones, el Gobierno imponga un aumento "compulsivo" mediante una resolución de la cartera laboral, tal como ocurrió la semana pasada con las sumas fijas concedidas en las paritarias de la UOM y los petroleros. "No vamos a aceptar que Trabajo imponga ningún incremento, porque esa no es su competencia", se quejaron desde la Fadeeac.

Los empresarios del transporte de cargas aprovecharán la discusión salarial con Moyano para presionar por el pago de más de $ 300 millones que el Gobierno adeuda a las firmas del sector en el marco del Régimen de Fomento para la Profesionalización del Transporte (Refop). Justamente la cancelación de esa deuda fue el eje de la reunión que la presidenta Cristina Fernández mantuvo con Morales y Moyano a principios de junio, aunque los empresarios aseguran que solo se llevaron promesas pero ninguna garantía. "El pago de esa deuda podría aportar cierto margen para analizar algún tipo de aumento", señalaron los voceros empresarios.

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