Moyano dice que ya no controla los fondos de las obras sociales

Afirma que su hombre de confianza en el área hoy no está en funciones.
El secretario General de la CGT, Hugo Moyano, confirmó ayer que actualmente no controla e incluso podría perder definitivamente el manejo de los 900 millones de pesos anuales para las obras sociales, puntualmente el dinero que recibe la Administración de Programas Especiales (APE). En un reportaje radial, el camionero dijo que no sabe qué ocurrirá con la titularidad de esa área, y que "lo definirá el ministro de Salud", Juan Manzur.

Y, cuando fue consultado por Hugo Sola, el funcionario de su confianza que había perdido su cargo cuando Manzur designó a Mario Koltan, a quien el ministro tuvo que hacer renunciar apenas 48 horas después de asumir, Moyano apuntó: "Él (por Sola) estaba en el APE cuando apareció este funcionario que se fue o lo sacaron, pero ahora no está, no está en las funciones que cumplía anteriormente, no se sabe qué va pasar, algunos hablan por hablar". En esa línea, admitió además que Sola "tenía provisoriamente la firma hasta que aparezca un nuevo gerente".

La definición del camionero es clave porque uno de las puntos centrales de la gestión oficial para evitar la ruptura en la CGT fue la promesa de que le quitarán al camionero el manejo del APE.

Antes del encuentro cumbre del jueves en que "Gordos" e "Independientes" decidieron no pegar el portazo, se habían reunido por un lado el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, y el líder del gremio de Comercio, Armando Cavallieri, y en otro encuentro, el ministro de Planificación, Julio de Vido, y el titular de la Uocra, Gerardo Martínez. El tema de las obras sociales fue clave en ambos.

Ayer, Moyano volvió a bajar tensiones y con humor dijo que ahora él y sus rivales están "de novios de vuelta", y que la situación en la CGT nunca fue tan grave.

"Lo que pasa es que cuando ocurre algún tipo de desencuentro empiezan algunas especulaciones en los medios sobre cómo se rompe o se debilita" la central obrera, chicaneó.

De todas formas, todavía no hay confirmación sobre el encuentro que tienen previsto encabezar De Vido junto a Moyano y sus rivales internos, aunque es probable que está semana haya novedades, como adelantó ayer Clarín. El ministro de Planificación es el mediador para evitar una nueva escalada de conflicto en la central obrera, cuya unidad está "atada con alambres", como definió días atrás un dirigente.

Por su parte, el camionero insistió en que, pese al remolino introducido por la derrota de Kirchner, la CGT "está sólida". Y volvió a negar que haya conversado con Cristina Kirchner sobre el tema.

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