Moyano convoca a empresarios para reflotar el Pacto Social que quiere Cristina

Moyano convoca a empresarios para reflotar el Pacto Social que quiere Cristina
Tras los pedidos de Kirchner, el camionero decidió reactivar el diálogo social desde la CGT. Propone reuniones de agenda abierta pero rechaza un acuerdo de precios y salarios
Las demoras y dificultades del Gobierno para poner en marcha el Consejo Económico y Social, una apuesta al diálogo tripartito con empresas y gremios, terminaron por convencer a Hugo Moyano sobre la necesidad de tomar la posta de la iniciativa y reimpulsar desde la jefatura de la CGT el proyecto de un pacto social con los principales sectores empresarios. Con ese propósito, que evidencia una vez más la profundidad de la simbiosis política entre el matrimonio Kirchner y el líder camionero, la conducción de la central obrera iniciará a mediados de febrero una ronda de reuniones con la cúpula de la Unión Industrial Argentina (UIA), las entidades que agrupan a los bancos y otras cámaras empresarias, según adelantaron desde el entorno del gremialista camionero.

La convocatoria moyanista a las principales cúpulas empresarias se produce, además, luego que en las últimas semanas el ex presidente Néstor Kirchner volvió a la carga con la urgencia de retomar las negociaciones para la conformación de un espacio de diálogo entre gremios y empresas destinado a convenir políticas económicas y sociales de mediano y largo plazo. En consonancia con ese pedido, fuentes sindicales explicaron que la intención de los encuentros que impulsa la conducción cegetista, para cuya organización ya hubo charlas informales entre el propio Moyano y algunos importantes industriales, apunta a analizar las perspectivas de la economía, las posibles estrategias para la recuperación del empleo y la alternativa de acordar diversas iniciativas. "Es una convocatoria a agenda abierta para diagramar políticas de largo alcance para apuntalar el crecimiento económico y mejorar las condiciones del empleo", detalló un importante referente de la conducción de la central obrera a la vez que concedió que la intención sindical es que ese espacio de diálogo funcione en la práctica como un sustituto del Consejo Económico y Social que la presidenta Cristina Fernández alentó desde el inicio de su mandato pero que nunca logró constituir.

El entusiasmo de Moyano con darle un nuevo impulso al diálogo social tiene algunas condiciones. El jefe de la CGT pretende que la agenda excluya expresamente la posibilidad de avanzar en un acuerdo de precios y salarios. "No vamos a condicionar los aumentos que tiene que negociar cada gremio porque las paritarias son libres y cada uno discutirá según la realidad de su actividad", afirmaron desde la cúpula sindical, donde estiman que las subas rondarán 20%, contra los pronósticos empresarios que refieren una pauta más cercana al 15%.

Sin embargo, el camionero y sus aliados ya se encargaron de enviar mensajes de tranquilidad a las empresas sobre la próxima negociación salarial. "No va a haber desbordes, estamos todos maduros y nadie va a rifar nada", repitieron en los contactos que intercambiaron con referentes empresarios con vistas a los preparativos del diálogo.

En la conducción cegetista aseguran que el contexto económico local, con perspectivas de crecimiento de la actividad y el empleo, será un factor clave para favorecer la conversaciones por el acuerdo social que, según argumentan, en 2009 no logró avanzar por los efectos recesivos de la crisis.

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