Moyano aceleró la ruptura de la CGT

Moyano aceleró la ruptura de la CGT
Cansado de las críticas internas a su conducción, el camionero lanzó duras acusaciones contra los gordos e independientes, que respondieron con la amenaza de abandonar esta semana sus cargos en la CGT. La fractura sindical complica aún más los planes del Gobierno para el Consejo Económico y Social
"Estoy podrido". Hugo Moyano se hartó ayer a la ofensiva de los llamados gremios gordos e independientes contra su liderazgo al frente de la CGT y contraatacó con durísimas palabras a sus adversarios internos, a los que acusó de "cara de piedra, oportunistas y entregadores" de los trabajadores. La embestida del camionero disparó toda la bronca contenida entre sus rivales, que respondieron con la amenaza concreta de abandonar esta misma semana la conducción cegetista, en un gesto que acelera la fractura de la central obrera y enciende una luz de alarma para la apuesta del Gobierno por el diálogo social.

Los referentes de los "gordos" e "independientes" acordaron volver a reunirse mañana con la intención de terminar de consensuar la estrategia de ruptura con la conducción moyanista y definir los próximos pasos a seguir en la interna sindical. "Esto no da para más, yo me voy de la CGT, estoy afuera. No nos podemos sentar más al lado de Moyano", confió el titular de Luz y Fuera, Oscar Lescano, a El Cronista. La misma intención ratificó otro importante gremialista. Hasta anoche, además de Lescano, los gordos Armando Cavalieri (Comercio) y Carlos West Ocampo (Sanidad) y el jefe de la Uocra, Gerardo Martínez, eran los más entusiasmados con pegar el portazo, aunque esa alternativa era barajada también por el resto de los referentes rebeldes, que entendieron las declaraciones de Moyano como una abierta invitación a que se alejen de la central sindical. "Moyano prácticamente nos echó. La ruptura está muy cerca y el jueves se definirá todo", advirtió otro antimoyanista.

En medio de la crisis cegetista, algunos funcionarios del Gobierno cruzaron llamados con los rivales del camionero en un intento por frenar la pulseada sindical, que complica sus expectativas de cara al diálogo social. Sin embargo, los antimoyanistas no se mostraron muy confiados con el resultado de la intervención oficial.

Al respecto, un dirigente de los gordos reveló que ayer estaba prevista una reunión del sector con el ministro de Planificación, Julio De Vido, para analizar el llamado del Gobierno al diálogo, pero explicó que el encuentro quedó postergado sin fecha luego de la situación generada por los fuertes dichos del jefe de la CGT contra sus adversarios. "El mensaje de Moyano no fue solo para nosotros. Su objetivo era obligar al Gobierno a elegir entre él y nosotros, y así llevar la pelea al terreno que le resulta más cómodo", razonó otro de los críticos del camionero.

La interna cegetista se recalentó el lunes cuando los gordos e independientes blanquearon públicamente su enfrentamiento con Moyano y, tras denunciar el "personalismo" del camionero en el manejo de las decisiones de la central obrera, le exigieron al Gobierno que garantice una representación gremial equilibrada en la mesa del futuro Consejo Económico y Social. Frente al desafío planteado contra su conducción, el camionero salió ayer con los tapones de punta contra sus adversarios, a los que acusó de tener "cara de piedra" y de haber apoyado las recetas neoliberales "entregando los derechos de los trabajadores". "Estoy podrido. Resulta que ahora aparecen los reivindicadores de los trabajadores. Si entregaron toda la vida a la gente. ¿Qué se vienen a hacer ahora los Rambo, a pintarnos la cara de qué?", lanzó Moyano y enfocó su artillería más pesada contra Cavalieri y Lescano. Desde el entorno del mercantil respondieron: "Con esta conducción no hay más diálogo posible".

Jugada de Barrionuevo

Más contundente y desde afuera de la estructura cegetista, Luis Barrionuevo aprovechó la pulseada para volver a cargar contra el camionero. "Es fácil hacerse el duro cuando se utilizan los fondos de todos los argentinos para pagarle el sueldo a los camioneros", disparó.

El gastronómico aguarda el próximo paso de los gordos para alentar una ofensiva conjunta contra Moyano. Su intención apunta a acelerar la autoconvocatoria a un congreso normalizador de la central obrera para elegir una nueva conducción. "Si vamos juntos los números nos dan para quedarnos con la CGT", se entusiasmó ayer el polémico dirigente, quien no descarta participar mañana de la reunión convocada por gordos e independientes, si esos sectores formalizan su ruptura con Moyano.

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