El movimiento empresario se une para pedir cambios

Por: Marcelo Bonelli

Por primera vez en estos años, tanto la dirigencia industrial como la agropecuaria, la comercial y la bancaria avalarían un documento crítico hacia la política del Gobierno.

Héctor Méndez, titular de la Unión Industrial y Hugo Biolcatti, jefe de la Sociedad Rural acordaron en privado una iniciativa común: tratar de elaborar antes de que termine el año un documento conjunto que refleje las críticas del movimiento empresario contra la marcha política y económica del Gobierno.

Ambos lo trataron hace tres semanas en un encuentro del Consejo Interamericano de Comercio y Producción (Cicyp) en el Hotel Alvear y volvieron a hacerlo durante la presencia de la Mesa de Enlace en la Conferencia Industrial.

La intención sería establecer, a través de ese texto conjunto, un "eje de unidad" política para el movimiento empresario y definir una decena de principios básicos a defender frente a la ausencia -según afirman- de clima de negocios en la Argentina y la injerencia del kirchnerismo en las empresas.

Para eso utilizarían como guía de trabajo la última declaración de la Asociación Empresaria Argentina, llamada "Movilizar la energía del sector Privado". En ese documento se solicitó previsibilidad y reglas de juego que respeten la actividad privada, así como se rechazó la estrategia del Gobierno de intervenir en la economía y en las empresas. La intención de Méndez y Biolcatti es que el ahora embrionario documento sea acompañado por la AEA, la Cámara de Comercio y los banqueros.

Ayer se habló informalmente de esto en un almuerzo en honor a Fernando Henrique Cardoso. Así se constituiría en un fuerte hecho político: por primera vez el conjunto del movimiento empresario reclamaría correcciones a la Casa Rosada.

La necesidad de unificar posiciones ya se viene discutiendo entre los hombres de negocios. En mayo hubo un encuentro privado del que participo Luis Pagani, Paolo Rocca, Héctor Méndez, Jaime Campos y Federico Nicholson, en el cual hablaron de una acción conjunta para ponerle un límite al avance del Gobierno. También ahí se dijo que, sin "acción conjunta", el kirchnerismo iba a venir "por todo" contra los hombres de negocios. Biolcatii -como señal pública del acercamiento en el Cycip- se comprometió a llevar a la Mesa de Enlace al encuentro de la UIA. Héctor Méndez tomó otro compromiso de alto voltaje: le aseguró a Biolcatti que una delegación de la central fabril estaría la semana próxima en la movilización que el ruralismo organiza contra el Gobierno. La fuerte movida política tiene adhesiones en ambos sectores. La COPAL de Daniel Funes del Rioja la aplaude, así como Cristiano Rattazzi.

Pero -sin duda- antes de que avance, como adelantó Clarín, tendrá que superar fuertes controversias internas. La falta de ductilidad de Mario Llambías impidió que le Mesa de Enlace estuviera en pleno en el encuentro de la central fabril. El titular de CRA no aceptó la invitación y planteó en la Mesa de Enlace un desacuerdo ideológico profundo para no asistir a la Conferencia Industrial. Pero la reacción fue pero en la Unión Industrial. Guillermo Moretti, titular de la UIA de Santa Fe, criticó en público a Biolcatti, objetando su adhesión ideológica a Martínez de Hoz. Así lo dijo: "No puedo estar con Biolcatti, que vivaba a Martínez de Hoz cuando mis amigos desaparecían." Moretti fue vocero de un grupo que no quiere que la UIA vaya atrás y arme una alianza con la Sociedad Rural, pero sí está dispuesto a dialogar con FAA y Coninagro. Varios "popes" de la central fabril criticaron el compromiso de Méndez de propiciar que la UIA participe en la inminente movilización del campo.

Esas objeciones surgieron del Grupo Industriales, donde milita Techint. Méndez -antes de viajar ayer al exterior- decidió poner paños fríos: trasmitió que no asumió ningún compromiso institucional para participar de la protesta y que lo único que hará es trasmitir la invitación que hizo la Mesa de Enlace a los miembros de la UIA. Así se lo dijo a Clarín: "No habrá delegación oficial de la UIA a la concentración del campo."

La cuestión motivó que Biolcatti le enviara un mensaje a Méndez: "Frente a las tensiones internas, hay que priorizar la unidad y no forzar las cosas". Ayer el tema se comentó en la reunión de comisión directiva de la Asociación Empresaria. El encuentro se hizo para tomar una decisión trascendente: por unanimidad se aprobó elevar a la asamblea de la entidad la elección de Jaime Campos como nuevo titular de la influyente AEA, en reemplazo de Luis Pagani. En el último año, Campos pasó a cumplir una papel estratégico en la AEA: coordinar los equipos de trabajo y expresar en público la posición política de los más importantes hombres de negocios de la Argentina. Ahora el aval que se le brinda estará corroborado en la destacada composición de la comisión directiva que lo secundará. Con vicepresidentes como Pagani, Roberto Rocca, Héctor Magneto, Sebastián Bagó y Enrique Pescarmona. Jaime asumirá a mediados de diciembre.

Antes se confirmará un anticipo de Clarín: el comienzo del canje de la deuda se postergó -como mínimo- hasta mediados de enero. Amado Boudou y Hernán Lorenzino tuvieron que dar explicaciones el martes en la Casa Rosada.

También existirán novedades trascendentes sobre el futuro de Repsol-YPF. Ayer las trataron los ex secretarios de Energía y representantes de ocho empresas petroleras que operan en Argentina. Jorge Lapeña expresó ahí un secreto a voces: sostuvo que Repsol le ofrecerá el 51% de las acciones de YPF al Estado argentino. El embajador español Rafael Estrella no tiene conocimiento de esto, pero en el ambiente petrolero se sabe que la puja, en Madrid, entre Antoni Brufau y Luis del Rivero está relacionada a una pelea por la futura desinversión de Repsol en Argentina.

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