El Movimiento Alcira de la Peña tuvo banca abierta en el Concejo para reclamar su propiedad sobre una quinta de viviendas.

El Movimiento Alcira de la Peña dio anoche un informe acerca de las actividades desarrolladas en el barrio que lleva el mismo nombre, donde en los últimos tres años se construyeron cerca de un centenar de viviendas por parte de vecinos sin casa.
La banca abierta fue ocupada por Gisela Espinosa, Cristina Colombo, y Lorena Narváez, acompañadas por vecinos del barrio y personas que se solidarizaron con su reclamo. En la oportunidad, resaltaron los principales hechos protagonizados desde que en 2007 se instalaron en la quinta situada entre calles Domínguez, Insiarte, Junín y Vidal. Allí, en el año 2000 dio comienzo un programa de construcción de 48 viviendas para afiliados a la Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (Uatre). Sin embargo, un año después la obra se detuvo a causa de la crisis.

Ante la falta de un techo, integrantes del Movimiento Alcira de la Peña decidieron ocupar esas tierras. Eso generó inicialmente un conflicto con Uatre que luego no realizó más reclamos.

En tanto, en el lugar se fueron levantan viviendas mientras se iniciaron gestiones con el Instituto de la Viviendas para lograr la propiedad de la quinta. Estos trámites aún continúan.

Además, durante los últimos años, estos vecinos estuvieron realizando trámites para poder acceder al agua potable y la luz, además de la apertura de calles y la colocación de contenedores.

Actualmente, el problema que enfrenta esta agrupación de vecinos es el enfrentamiento que mantiene con otro grupo de vecinos que intentaron levantar viviendas en un sector del barrio en el que se proyecta construir un salón de usos múltiples y otras edificaciones además de una plaza.

Los representantes de Alcira de la Peña dicen que dicho grupo de vecinos quieren "romper el Movimiento" y que actúan con fines "político-partidario", ya que no aceptan mantener diálogo.

Por otro lado, desde la banca abierta también se solicitó al Concejo Deliberante que el barrio reciba en nombre de Alcira de la Peña, que se autorice la creación de una sociedad de fomento que lleve ese nombre y que se respeten los planos elaborados por el grupo.

En tanto, Miguel RAffo, de Nuevo Encuentro, instó a los vecinos disidentes a avenirse al diálogo ya que, señaló, "ellos también son víctimas de un Estado ausente".

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