De movida, un boom de expectativas

En el primer día de puesta en marcha del plan de créditos para la vivienda del Banco Hipotecario, colapsó la página de Internet de la entidad y se poblaron de interesados las sucursales. Satisfacción de los operadores del sector, críticas de opositores.
Salvo por algunos dirigentes de la oposición, el anuncio de los nuevos créditos hipotecarios puestos a disposición a través del Banco Hipotecario, con fondos públicos, despertó un generalizado entusiasmo. La página de Internet de la mencionada institución y las distintas sucursales de la misma se vieron desbordadas por las consultas de los interesados. En los casos que pudieron acceder, en general se señaló una expectativa favorable respecto de la posibilidad de alcanzar los requisitos para poder adquirir la vivienda propia. El plan ofrece condiciones más accesibles para quienes piensan en construir sobre terreno propio, ya que en ese caso financia el 100 por ciento de la obra, y para las propiedades ubicadas fuera de los principales centros urbanos del país, dado que los valores son marcadamente inferiores respecto de esta última ubicación geográfica. Es en el interior del país y en el segundo y tercer cordón del Gran Buenos Aires donde, muy probablemente, estos créditos puedan ofrecer mayor satisfacción.

"El dato más importante es que recuperamos el rol del Banco Hipotecario", destacó Sergio Massa en una entrevista para un canal privado. El jefe de Gabinete reiteró así un concepto que había subrayado la presidenta, Cristina Fernández, al presentar el plan en el mismo banco el día martes. La jefa de Estado puso de manifiesto el valor histórico de una entidad mediante la cual "muchos de nuestros padres pudieron comprar su vivienda, haciendo del pago de la cuota un principio ineludible". Recordó además que esa institución, como los fondos provenientes de los aportes jubilatorios, habían sido privatizados durante los ‘90 y ahora se recuperaban para cumplir un rol social. Tal como recordó Massa en la misma entrevista mencionada, el Estado nacional posee actualmente el 65 por ciento del Hipotecario, estando su gestión en manos del socio privado minoritario (Grupo IRSA).

El alcance de los créditos que podrá otorgar el Hipotecario bajo el nuevo plan tuvo lecturas diversas. En el sector privado, en general, hubo expectativas favorables. José Aspiroz Costa, ex titular de la Cámara Inmobiliaria, señaló que este plan ayudará a reactivar la compraventa inmobiliaria y la construcción. Recordó que "desde 2002 a la fecha, sólo el 9 por ciento de la venta de inmuebles fue por crédito hipotecario". Un dato que, de verificarse, indicaría la escasa participación del sistema financiero en el mercado inmobiliario, incluso en pleno boom de la construcción como el ocurrido entre 2004 y 2007. Sería, a la vez, un indicador de que la mayor tracción se dio en propiedades de muy alto valor y adquiridas fundamentalmente por sectores de altos ingresos con fines especulativos.

Aspiroz Costa destacó que el plan lanzado por el gobierno, justamente, apunta a esa otra franja del mercado que los bancos comerciales no atienden. "Lo interesante es que sean créditos baratos, a tasas no altas, que ayuden a que el crédito camine, sin dejar de lado que lo importante es el poder adquisitivo de la gente para que haya créditos." Desde el punto de vista de este empresario del sector, las mayores oportunidades se generarán en loa construcción de vivienda nueva o en la refacción o ampliación. "En el último año, los costos en dólares de la construcción bajaron un 15 por ciento, lo que facilita poder construir o refaccionar. Mientras el dólar subió de tres pesos a 3,75, las empresas de insumos están bajando el precio de los materiales porque, a medida que se terminan las obras que ya estaban en marcha, hay menos demanda", explicó.

Sin embargo, desde la oposición hubo voces críticas al plan y pesimistas respecto de sus resultados. Héctor Polino, candidato a volver a la cámara de diputados por una de las fracciones del partido socialista, calificó al plan de ser "una improvisación total, con propósitos meramente electoralistas, para captar votos de personas necesitadas de acceder o mejorar la vivienda propia; pero esas expectativas se verán diluidas con el transcurso del tiempo por las altas tasas de interés previstas, que van del 14 al 20 por ciento, y por el monto de los ingresos mínimos que son exigidos". Cuestionó que, "por su falta de correlato con la realidad social, (el plan) se parece al hecho hace un tiempo atrás, que tenía como meta convertir a inquilinos en propietarios, y fracasó estrepitosamente".

En cambio, el ex titular del Hipotecario y responsable de su privatización como funcionario de gobierno menemista, Pablo Rojo, predijo que la nueva línea de créditos para la vivienda "va a ser muy exitosa" aunque "no tendrá un alcance muy significativo" en términos de la reducción del déficit habitacional o del desarrollo de la actividad inmobiliaria. Para lograr estos objetivos, apuntó, se requiere un sistema bancario "con tasas bajas", condición que consideró "muy difícil en una Argentina con altos niveles de inflación". Rojo precisó que la línea lanzada será exitosa porque "va a ser la única en el mercado ofreciendo condiciones tan ventajosas, lo que provocará que haya una demanda muy fuerte y será rápidamente absorbida en el mercado". Opinó que si bien el número de créditos será limitado, "dentro de un mercado retraído este crédito se va a notar, y va a contribuir a reactivar bolsones de la actividad inmobiliaria".

Las apreciaciones de los observadores también difieren sobre cuál es la franja de público que se verá más atraída por los planes de crédito del Banco Hipotecario. Los sectores más críticos señalan que serán los sectores de ingresos altos, porque recién llegando a ingresos familiares de más de 7000 pesos mensuales se llegaría a un crédito para compra de vivienda usada por 50 mil dólares, pagando una cuota mensual de 3000 pesos y cubriendo el 30 por ciento del valor de la vivienda (otros 20 mil dólares) con ahorros propios. Desde otro punto de vista, podría decirse que justamente para sectores de altos ingresos este crédito resulta escasamente atractivo, precisamente por las condiciones descriptas y teniendo en cuenta que es una franja de población con otras alternativas de financiamiento. En cambio, la financiación de la construcción en zonas más económicas, sobre terreno propio, surgiría como el "target" al que pareciera adaptarse mejor la propuesta crediticia.

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