Mover el piso, en buen sentido

Los cuestionamientos de la UIA al salario mínimo, junto con la disputa de poder al interior de la CGT, distorsionan la discusión que comenzará hoy en el Consejo del Salario. En la actualidad, el Salario Mínimo Vital y Móvil (SMVM) alcanza los 1240 pesos, 42 por ciento del salario promedio de la economía. En un escenario de mayor conflictividad laboral, el incremento rondaría entre el 17 y 25 por ciento, ubicando el mínimo alrededor de los 1500 pesos. La CTA reclama una recomposición mayor. Las mejoras salariales promedian el 18 por ciento en lo que va del año. El objetivo del Gobierno es cerrar la negociación tripartita lo más rápido posible, pero en el Ministerio de Trabajo reconocen que la discusión se podría estirar dos días.
El impacto que puede llegar a tener un aumento del SMVM sobre las remuneraciones no es directo. Los principales beneficiarios son los trabajadores en negro, quienes no están cubiertos por convenio, los sindicatos donde el salario básico está más cerca de ese valor de referencia y aquellos que todavía no cerraron sus negociaciones. El mínimo no obliga al empleador a otorgar una remuneración por encima de ese valor, pero brinda a los trabajadores más débiles otra herramienta para negociar. El SMVM no cumple la función de piso para las remuneraciones de los asalariados en negro, sino que sus mejoras movilizan los salarios de este sector. La cobertura del mínimo es reducida, más del 50 por ciento de los asalariados no registrados reciben una remuneración por debajo del mínimo y la mayoría de los trabajadores que están en convenio perciben un salario que lo supera. Según informaron desde la cartera laboral, 300 mil trabajadores reciben una remuneración en torno al SMVM.

La única comisión que se reúne hoy desde la mañana es la del salario y, por lo tanto, el temario estará concentrado en el SMVM. Sin embargo, se espera que la CTA vuelva a plantear la necesidad de instrumentar una asignación universal por hijo. Esa reivindicación también está en la agenda de la CGT, que además reclama una nueva ley de ART. El secretario adjunto de la CTA, Pedro Wasiejko, reclamará también un "blindaje social" que frene el despido de trabajadores por 180 días. Además, Wasiejko remarcó la necesidad de realizar un estudio para fijar el "monto real" de la canasta básica, a fin de establecer adecuadamente el valor del salario básico de convenio. Según el Indec, la canasta básica total de junio asciende a 1007 pesos.

La elevación del mínimo no tiene el mismo impacto en todos los sectores. Si el ajuste ronda el 20 por ciento los sindicatos que más se beneficiarán son aquellos que todavía no cerraron sus negociaciones, como metalúrgicos, cuero y sanidad. Con un salario mínimo alrededor de los 1500 pesos, algunas categorías en los escalones más bajos de esos convenios quedarán por debajo o a la par de ese valor, obligando a realizar algún ajuste. En el caso de los sindicatos más débiles, la variación del salario mínimo permite reducir la asimetría en el poder de negociación con los empresarios. En este escenario es comprensible la extraña propuesta del secretario de la UIA, Ignacio de Mendiguren, para fragmentar la negociación del salario mínimo (ver aparte).

Entre 1994 y 2003 el valor del SMVM estuvo congelado en 200 pesos. En ese período su nivel era tan bajo que casi no tenía sentido su existencia. En 2001, la remuneración del 5 por ciento de los asalariados se ubicó alrededor del salario mínimo, y sólo un 1,5 por ciento estaba por debajo. A partir de la revitalización del Consejo en 2004, la brecha entre el salario promedio de la economía y el mínimo legal comenzó a achicarse. Como resultado, la cantidad de trabajadores que percibía un salario que no alcanzaba el mínimo fue creciendo. En el primer trimestre, el salario medio de los trabajadores registrados del sector privado fue de 2974 pesos. Así, el SMVM representa el 42 por ciento de la media. Si el incremento deja la mínima en 1500 pesos significará el 50 por ciento de la remuneración promedio. Comparado con el promedio de los salarios de convenio de categoría inferior, sin antigüedad –el salario básico– de los sectores más significativos, el mínimo representa el 67 de esa remuneración.

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