Mouillerón, que reconoce su paso por todas las gestiones peronistas, sigue firme y se une a Solá

El funcionario provincial Roberto Mouillerón acompañará a Felipe Solá, que se abrió del Frente para la Victoria. No teme que se le dificulten las cosas en sus funciones bajo la órbita de Scioli. Dijo que el actual Gobierno excluye a todos los que se sienten diferentes.
Finalmente, el diputado nacional y ex gobernador de la provincia de Buenos Aires, Felipe Solá, pateó el tablero y no fue sorpresa. Desde hace tiempo el legislador ha mostrado diferencias con el oficialismo, que salieron a la luz en forma contundente cuando estalló el conflicto con el campo y la 125 llegó al Congreso. Ahora también se diferencia con la estatización de las AFJP e incluirá a Martín Lousteau y a ocho diputados del bloque del Frente que abandonan la bancada para formar un nuevo espacio que se llamará Unión Peronista.

“Desde el año ‘85 que estoy con Solá”

Un nuevo bloque comienza a tomar forma en la arena de la política, los nombres empiezan a sonar y Tandil no es ajena a ellos. En ese marco, desde el programa “Disculpen las molestias”, la radio de Multimedios El Eco mantuvo una entrevista con Roberto Mouillerón, quien reconoció que estuvo acompañando el lanzamiento del nuevo bloque y que la ida del diputado del bloque del Frente para la Victoria “tiene que ver con que Felipe (Solá) no se sentía contenido ni escuchado y cada vez que tenía algo que opinar, en disidencia, sólo servía para que fuera ninguneado. Fue la persona que encabezó la lista de diputados en las últimas elecciones y fue gobernador de la provincia por seis años, una provincia como la nuestra, con tantas dificultades. No se siente contenido por la política del Gobierno nacional en este momento y lo que está haciendo es poder expresarse con mayor libertad, acompañado por otros compañeros que piensan lo mismo y que también se encuentran cercenados de disentir en algunos aspectos con el actual Gobierno”.

-Remontándonos a lo que ha pasado en este último año y medio, pensamos en un Felipe Solá resignando la posibilidad de una reelección en la provincia de Buenos Aires. Cuando gana la fórmula que encabezaba la Presidenta, le ofrecieron una embajada, y dijo que no. ¿Qué le hacía pensar a Solá que iba a ser muy distinto a como se manejaba el matrimonio Kirchner?

-No, nada le hacía pensar otra cosa, pero se trata de que esto es un bloque. Pero lo que no pensaba es que iba a haber la obsecuencia de muchos diputados que no lo habían sido hasta ese momento. Pero pareciera que esta forma de gobernar, haciendo uso de los fondos nacionales en algunos casos para presionar a provincias y a municipios, se ha sentido dentro de las propias cámaras. Se siente esa forma tan contundente que tiene el Gobierno de hacer las cosas y por otro lado, mostrando tozudez de no escuchar a gente que tiene experiencia y gran valía en lo que ha sido gestión y sobre todo las caracterizadas por la transparencia.

-¿Pero con Néstor Kirchner no había sido lo mismo? ¿No había habido el mismo manejo?

-Es probable que haya habido situaciones de esa naturaleza, pero de todas maneras recordarán ustedes que para poderse sostener el gobierno de Néstor Kirchner necesitaba mucho más del provincial, toda vez que había que enfrentar, incluso desde lo interno, a un aparato como el que dominaba desde lo político Eduardo Duhalde y para ello creamos el Frente para la Victoria en la provincia, ganamos a nuestro contrincante interno para apoyar al Gobierno nacional y finalmente ese apoyo se vuelve en contra a la hora de sentirse liberado del peso que era Duhalde. Hoy, sin lugar a dudas, para aquellos que venimos sosteniendo posiciones dentro del peronismo, de apertura, posiciones que van por una mayor democratización en las decisiones, sin dudas nos sentimos cercenados de esa posibilidad. Si no podemos actuar dentro de ese marco, desde el mismo peronismo buscamos un espacio desde el cual expresarnos.

Hacia un nuevo espacio

-¿Esto marca una salida de Roberto Mouillerón del Frente para la Victoria?

-No, no sé si esto marca una salida pero estoy seguro de que esta fractura del bloque del Frente para la Victoria en el trabajo legislativo va a ser el antecedente para la creación de un nuevo espacio que pretende expresarse dentro del peronismo. Habrán visto todos los diputados que estuvieron presentes en el anuncio de Solá, pertenecen al peronismo aunque vengan de distintos orígenes internos. Pero todos son de extracción peronista.

-¿Un nuevo ámbito liderado por Eduardo Duhalde y Felipe Solá?

-No, no. Un nuevo ámbito que obviamente tendrá a alguien que lo conduce y es Felipe Solá. Si Duhalde está de acuerdo con esto, bienvenido sea, pero es evidente que Solá en esto se diferencia también. Lo que no quiere decir que no se converse con todo el mundo porque hoy, con un país en estado de crisis, con conflictos internos y demás, creo que lo bueno es que se dialogue y se busque sintetizar eso, no sólo en la tarea legislativa sino también en lo que tiene que ver con los ámbitos gubernamentales. Hoy, en lugar de juntar y crear consenso, parece que se pretende gobernar excluyendo a los que pueden pensar diferente.

-¿Solá se arrepiente hoy de haber sido tan leal al matrimonio Kirchner?

-No es que uno se tiene que arrepentir o no. En política las cosas se dan así. Si hoy el matrimonio Kirchner cree que va a poder gobernar así, creo que se equivoca, podrá hacerlo pero no contará con el consenso o el conjunto del pueblo. Si se hace una encuesta hoy no da los mismos resultados que daba hace un año o dos atrás, cuando había un gobierno que había entendido, que había visto con claridad y elaborado un diagnóstico para trabajar en función de eso. Hoy es evidente que ante esta crisis, hasta la está negando. Y en este caso, la crisis no ha sido creada por este Gobierno, aunque haya habido errores. Pero de ahí a no sentarse a empezar a trabajar para enfrentar esa crisis me parece que es un tema más que complejo. Creo que los errores que se cometieron en la discusión con el campo, sin entrar a evaluar las razones de uno u otro, pero dejando que se desarrolle como se desarrolló a lo largo del tiempo, ustedes saben cuáles son las consecuencias que se han pagado. Estos errores a nivel de una conducción política, hay que verlos con cuidado y salir a corregir con políticas, buscando nuevos acuerdos. Pero acá no se buscan nuevos acuerdos, acá se busca tomar decisiones que a veces se cumplen y a veces no. Lo del pago del Club de París se anunció y hoy no se sabe si se va a pagar o no y nadie sabe demasiado al respecto.

-¿Teniendo en cuenta todo esto, que usted adhiere a la política de Solá, cree que se le va a hacer más difícil ser funcionario de Scioli?

-No, soy un hombre de 65 años y que toda la vida ha militado en el peronismo y que he trabajado en todas las gestiones del peronismo de los últimos años. Si a alguien incomoda lo que digo o mi forma de pensar, bastará que me lo digan, porque no tengo porqué ocultar lo que pienso y todo el mundo sabe que trabajo en el mismo espacio de Felipe Solá desde el año ‘85

Comentá la nota