El PJ mostró todas sus fisuras, pero las decoró con llamados a la unidad

El Día de la Lealtad demostró con mayor énfasis que en oportunidades anteriores las divisiones del peronismo. Hubo cinco actos y otras celebraciones menores para recordar el histórico 17 de octubre de 1945, en donde abundaron convocatorias a la unidad partidaria, pero también duras acusaciones entre oficialistas y antikirchneristas. "Quienes agravian o insultan es porque no se les cae una idea", acusó Cristina. "Queremos que se termine la dictadura de la caja", replicó Solá, quien recibió el respaldo de Duhalde. De los gobernadores sólo estuvo Scioli, con los K, y Rodríguez Saá, con los disidentes.
Disputas internas por la identidad del peronismo, llamados a la unidad partidaria, y críticas a la oposición por intentar "desestabilizar" al Gobierno caracterizaron los actos de conmemoración del 17 de Octubre. Tanto oficialistas como disidentes pugnaron por adueñarse del Día de la Lealtad, aunque así sólo lograron mostrar las divisiones.

El kirchnerismo organizó dos actos: uno en la quinta de San Vicente (donde descansan los restos de Perón), que encabezó el ex presidente Néstor Kirchner, y otro en el Teatro Argentino de La Plata, en donde la protagonista principal fue Cristina Fernández de Kirchner. Allí aseguró que uno de los desafíos es "volver a discutir ideas y dejar de lado la descalificación", al sostener que "quienes agravian o insultan es porque no se les cae una sola idea" para debatir propuestas.

"Aprendimos con letras de sangre que la democracia es un instrumento esencial para poder brindarle bienestar a la sociedad", remarcó la Presidenta, y afirmó que hace falta una reforma política, tal como había mencionado su esposo el día anterior.

Durante el acto Antonio Cafiero fue distinguido como ciudadano ilustre de la provincia de Buenos Aires. El histórico dirigente peronista criticó duramente a De Narváez al advertir: "Que estos tipos con guita -que aprendieron dificultosamente a cantar la marcha peronista-, no se crean que son el nuevo peronismo. Que se busquen otro partido". "En 2011 queremos un presidente peronista", pronunció Cafiero, y cientos de militantes comenzaron a cantar desde los palcos y las plateas "Néstor, Néstor", en alusión al ex presidente del partido y de la Nación.

Del acto además participaron el gobernador bonaerense Daniel Scioli; el titular de la CGT, Hugo Moyano; el presidente del PJ bonaerense, Alberto Balestrini; una veintena de intendentes bonaerenses, y la senadora colombiana Pilar Córdoba, mediadora entre las FARC y el gobierno de Alvaro Uribe.

Al finalizar su discurso, la Presidenta agradeció a todos los argentinos el apoyo brindado en los momentos difíciles. "Parte de esos momentos se los debo a que soy peronista y también a que soy mujer", consideró la primera mandataria, rodeada de la liturgia peronista.

Por la mañana, en el acto de San Vicente, Kirchner llamó a "tener mucha tranquilidad" ante los intentos de la oposición para "desviar" al Gobierno de sus metas. "Las consignas de esta etapa son administrar bien al Estado, consolidar el proceso de inclusión y de creación de empleo, e integrarnos al mundo con autonomía", afirmó Kirchner (ver página 3).

Críticas. En la vereda de enfrente, el diputado nacional por el peronismo disidente Felipe Solá acusó al Gobierno de convertir "a las provincias en sucursales" de la Casa Rosada y de "ilusionar" al interior con obras que luego no se realizan, durante un acto en esta Capital, en conmemoración del Día de la Lealtad, que sirvió para congregar al peronismo no kirchnerista.

El ex gobernador bonaerense criticó también la media sanción que otorgó esta semana la Cámara de Diputados a la Ley de Presupuesto, al sostener que, tal como está redactada, "condena a 12 provincias a no poder cerrar sus cuentas".

Asimismo, el diputado electo de Unión PRO Francisco de Narváez consideró, a través de una solicitada en los diarios, que "hay muchos peronistas, pero poco peronismo", en un mensaje directo a la Casa Rosada.

Quien salió a responderle fue Balestrini, que contestó que "De Narváez habla como peronista, pero no lo es". Sobre las divisiones en el partido, Balestrini evaluó: "Es como dice el lema: ‘Cada vez que nos peleamos nos reproducimos’, porque somos muchos". Y añadió: "De todos los gobiernos posteriores al de Perón" el kirchnerista "es el más peronista que hubo".

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