Mosteras preocupadas por las finanzas

Mosteras preocupadas por las finanzas
Lo disimulan, pero en los rostros de los protagonistas de la vitivinicultura regional, se advierte que han llegado a un punto donde se agotaron las tertulias. Hay inquietud.
"La vitivinicultura debería ser un contra-ejemplo de lo que pasa con la Mesa de Enlace nacional, que viene de diálogo en diálogo y todavía sin resultados", plantean. La COVIAR y los equipos de la Producción de San Juan y Mendoza movieron fichas en Buenos Aires esta semana por el crédito BID para viñateros; la devolución del IVA a los exportadores y los recursos para mejorar la campaña de promoción interna y externa. Pero la sensación es que hay tensiones y demoras en el seno del equipo económico nacional. Allá y aquí, en la región, todos saben que ya no hay tiempo para las palabras: estos son temas que desde la Rosada -y en Vendimia incluso- se prometieron resolver hace 5 meses.

Preocupa mucho en el sector la situación de las bodegas mosteras. Ha sido un año muy duro financieramente hablando. Como aclaran los expertos "la actividad del mosto ha sido económicamente viable, pero financieramente imposible". Es que el mosto absorbió la caída de la cosecha, fue la actividad que tuvo que ajustar junto al vino a granel y eso se evidencia en los precios del sulfitado que se mueve aquí debajo de los 94 centavos, frente a un escurrido que merodea 1 peso y tintos que ya pasaron la barrera de $1.50. En el mosto ha sido un año de poca producción -alrededor de 130.000 toneladas, dicen- con costos muy altos y precios internacionales del producto que siguen firmes, pero con demandas deprimidas en las vidrieras mundiales. La preocupación es de que el año que viene desaparezcan más empresas.

En Mendoza, mientras tanto, el gobierno intentó marcar el mercado con un precio de licitación de su producción 2009, todavía muy lejano a los reales del mercado. Es que el Fondo de Transformación mendocino recibió ofertas por sus 17 millones de litros y a los precios de la base: $1 contado, $1,05 financiado por litro. No hubo ofertas extra regionales ni tampoco estuvieron los grandes concentradores del mercado RPB ni Gancia.

Los reintegros del IVA

Además de la crisis internacional que planteó un escenario adverso para el mosto y el vino a granel (cayó 61 % la exportación en el primer semestre), el gran problema de las mosteras son las tardanzas desde la Nación en los reintegros del IVA. "A pesar que algunas empresas han comenzado muy lentamente y a "cuenta gotas" a recibir devoluciones desde la Nación, observamos problemas en la situación de caja del fisco nacional, por lo tanto no esperamos mejoras en temas de reintegro, devolución de algunos impuestos y bajas en las retenciones", se quejan. Aseguran que el tema de los reintegros es una situación insostenible para el sector, porque es una industria netamente exportadora. Muchas veces las bodegas que operan tanto en el mercado externo como interno tiene la posibilidad de compensar estas tardanzas con el pago de impuesto dentro del mercado interno. En cambio, la industria del mosto no. Se pone muy pesado financieramente sostener esta situación. El Estado Nacional tiene una deuda que ascendería a los 50 millones de pesos. Y las demoras de los reintegros son, en varios casos, de más de un año. De todas maneras, a cuenta gotas, pero algunas empresas han comenzado a percibir parte de sus acreencias.

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