Los mosquitos invadieron Rosario ayudados por el calor y las lluvias

No es la inflación ni el conflicto de poderes, ni siquiera la inseguridad lo que más desquicia a los rosarinos en estos días: son los mosquitos. Invadieron la ciudad, de eso no cabe duda, por la fatal combinación de lluvia y calor que promete continuar al menos hasta el lunes próximo.
Para espantarlos la gente apela a cualquier recurso: fumiga, compra y fabrica repelentes, pone espirales, tabletas o sahumerios de citronela y ahora hasta usa unas novedosas pulseras antimosquito. Sin embargo, nada logra frenar al Culex, el mosquito común, menos peligroso que el transmisor del dengue (Aedes aegypti), pero tanto o más molesto (ver infografía).

No hay escritorio, ni mostrador, ni mesa de cocina donde no figure en primer plano un envase de repelente. "Es que ya no respetan nada: a la mañana aparecen muchos muertos, pero no bien te sentás a desayunar tenés que empezar a los manotazos", se indigna Inés, una vecina del centro que habita un 4º piso cercano al parque Urquiza.

En los barrios con más verde y sobre todo con zanjas, los vecinos juran que la plaga ya "es de terror" y acusan a la Municipalidad por no fumigar (ver aparte).

"¿Qué voy a hacer? Los estoy intoxicando a todos con Raid y con Off porque nunca había tenido tantos mosquitos adentro", afirma Mónica, una vecina de Lomas de Alberdi en cuyo barrio "todos comentan la falta total de fumigación".

El presidente de la vecinal Florida Norte, Juan Carlos Giacobbe, levanta su dedo acusador. "El Ejecutivo municipal sabía que venía una ola de mosquitos, pero no hizo lo que debía hacer un mes y medio atrás, y ahora estamos como estamos", se indigna. Según Giacobbe, el único sector donde se fumigó en su barrio fue el tramo de Carrasco entre Martín Fierro y Maiztegui.

Las mismas quejas se escuchan desde otros sectores de la ciudad. Nora Molinari, al frente de la vecinal Dorrego (distrito sudoeste), también sostiene que "no se ha visto fumigación desde el año pasado".

En cambio, en las Flores Este defienden la tarea oficial. "No sé si es efectiva, porque acá mosquitos hay, pero presencia municipal se ve y se fumiga con frecuencia", afirma su titular, Alfredo Segura. También cuenta que ve limpiar las zanjas y desratizar, y que hasta les enseñaron a preparar un repelente con alcohol, agua, melisa y cedrón. Rebajado y ya en botellitas, la vecinal las repartió luego en el barrio.

"¿Gusta un Off?". Pero nada alcanza a frenar al Culex. En los bares y restaurantes tienen que ofrecer repelente a los clientes y en algunos casos, como en el bar Davis (Oroño y el río), por su proximidad con el Paraná, incluso aplican un derribante en los exteriores antes de abrir.

La desesperación de la gente también se ve en la contratación de servicios de fumigación. En Dis Ros, una distribuidora de esos insumos, cuentan que la demanda es altísima. No sólo de profesionales y firmas especializadas, sino también entre particulares "que piden barbaridades" como si fueran a librar una guerra en sus propias casas. En las perfumerías, por su parte, "no dan abasto" con la venta y reposición de repelentes.

Ocurre que el mix de temperaturas altas y lluvias frecuentes (la última semana, casi todos los días, y a partir de hoy con pronóstico por varios más) funciona casi como una incubadora. "Claro, son condiciones ideales para su reproducción", admite la titular de Parques y Paseos, Angela Villademoros, quien además aporta otro dato interesante: justamente porque llueve o hay tormentas, los mosquitos se mudan a los interiores.

Con variantes, todos los sitios de pronóstico vaticinan lluvias para Rosario hasta el domingo o lunes. Con el fenómeno de El Niño en curso, no es nada raro, como tampoco lo es el calor dada la época del año. Los mosquitos, de parabienes.

Repelentes

El Laboratorio de Especialidades Medicinales (LEM) de la Municipalidad ya produjo una partida de 35 mil unidades de repelentes que se distribuyen básicamente en los hospitales y centros de salud. Se entregan sólo con orden médica y en casos donde se sospecha que en el entorno familiar puede haber algún caso de dengue.

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