Mosley invitó a pagar las licencias... o irse.

Fórmula 1: "Los pilotos pueden ganarse bien, o muy bien, la vida en otras categorías", aseguró el presidente de la FIA.
Cuando falta un mes y medio para el arranque del Mundial de Fórmula 1 (será el 29 de marzo, en Australia) y con todas las butacas confirmadas en cada uno de los equipos, el ruido que hace la categoría, por ahora, tiene que ver con las superlicencias. El presidente de la Federación Internacional del Automóvil (FIA), el británico Max Mosley, invitó a los pilotos "que no quieran o no puedan" pagar el mencionado permiso para competir, a que abandonen la categoría y que compitan "en otros campeonatos en los que se pueden ganar muy bien la vida".

En una carta remitida a todos los equipos y al patrón del Mundial, su compatriota Bernie Ecclestone, Mosley ofrece "varias alternativas" a los pilotos que no estén de acuerdo con el pago de las superlicencias, que para 2009 costarán 10.400 euros. "Un piloto que no quiere o que incluso no puede pagar una superlicencia de Fórmula 1 tiene varias alternativas. Además de nuestra divisional, hay muchas series y campeonatos en los que un corredor profesional se puede ganar bien, e incluso muy bien, la vida", sentenció.

En 2008, la subida del precio de las superlicencias fue de 1725 a 10.000 euros, y éste, la tarifa se incrementó hasta los 10.400 euros, más 2100 por cada punto conseguido y un seguro obligatorio de 2720.

La Asociación de Pilotos (GPDA) no está de acuerdo con este incremento, lo que supone -por ejemplo- que el campeón del mundo, Lewis Hamilton, tendría que pagar casi 280.000 euros parar correr en 2009. La GPDA les pidió a sus asociados que no abonen la superlicencia mientras continúa la negociación con la Asociación de Equipos, y los pilotos señalaron la posibilidad de hacer una huelga para protestar por este "abusivo" incremento.

Mosley asegura en su carta que está dispuesto a hablar del asunto con los pilotos, pero con la condición de que éstos hagan públicos sus salarios, una información que considera imprescindible para negociar. El presidente de la FIA explicó que las futuras subidas del costo de las superlicencias seguirán la tendencia de la inflación y que los últimos incrementos obedecen a la escalada de los costos de seguridad. "Parece razonable que los pilotos hagan una contribución, deducible en los impuestos, a la seguridad y al funcionamiento de un deporte del que tanto se benefician", afirmó Mosley en su mensaje.

Comentá la nota