Morón: Inseguridad

Un jornalero estadounidense fue detenido bajo la sospecha de haber masacrado a su mujer embarazada y a los dos pequeños hijos de ambos en su casa de Morón.
El múltiple homicidio se había producido el lunes alrededor del mediodía.

El múltiple homicidio se produjo el lunes alrededor del mediodía, según las primeras pericias, y fue detectado por la policía, alertada por vecinos, minutos antes de las 22.

Las víctimas son una mujer de 27 años -Liliana, según vecinos-con un embarazo de cinco a seis meses de gestación; Brian, de 7 años, y Rocío, de 4, quienes murieron por múltiples golpes, aunque también sufrieron cortes.

Los tres fueron hallados muertos por la policía anoche a las 21.50 en su casa de Juan Valle (ex Humberto Primero) al 500, en Morón, ciudad del oeste del conurbano. La vivienda estaba cerrada y no se notaron allí indicios de un robo, según informó un portavoz de la Policía Bonaerense a primera hora de hoy.

Como resultado de las primeras investigaciones, las sospechas por la masacre se orientaron hacia el esposo y padre de las víctimas, que fue detenido por orden del fiscal interviniente, informó el subcomisario Claudio Fernández.

"Se reconstruyeron los hechos y se llegó a la conclusión de que aparentemente ocurrieron en el seno familiar", dijo el oficial.

El detenido es un jornalero extranjero, algunos vecinos dijeron que nacido en los Estados Unidos, que está radicado en la Argentina desde 1991. Un vecino dijo que hacía trabajos en un taller mecánico del barrio.

La intervención policial fue suscitada por vecinos. Una patrulla policial encontró al sospechoso en la vía pública cerca de la casa. El hombre carecía de llave y dijo que había entrado a la casa pidiendo permiso a un vecino para que le permitiera el acceso por la azotea. Los agentes tomaron nota de la tranquilidad con que el hombre informó sobre la situación.

Los policías forzaron la puerta de entrada y descubrieron a las víctimas que, según las primeras pericias, llevaban unas diez horas muertas, dijo Fernández.

"Presentaban heridas múltiples. Las principales producto de golpes lo suficientemente contundentes como para provocarles la muerte, y heridas accesorias producidas por arma blanca", detalló.

Fernández comentó que "los sucesos llevan a la sospecha de alguna disputa familiar".

El portavoz policial indicó que el sospechoso no ofreció una explicación convincente sobre sus movimientos en esa jornada.

"La casa estaba cerrada, no faltaba ningún elemento. El móvil de robo está descartado", añadió.

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