Morir en el piquete

Por: Ricardo Roa

Mal que les pese a los ambientalistas de Gualeguaychú, no fue la contaminación que denuncian la que causó la muerte de Walter Maulucci sino el piquete que ellos mantienen desde hace casi dos años y medio.Maulucci era argentino, tenía 33 años y vivía en Uruguay. Venía en moto a visitar a sus hijos. Se estrelló de noche y con mucha niebla contra un acoplado cruzado en medio de la ruta. Nadie hubo allí para avisarle de esa trampa mortal. Había asambleístas, dicen. Pero protegidos dentro de un refugio. La esposa anunció que iniciará una demanda judicial

Nadie se hace cargo de esta muerte absurda. Por lo que se sabe, el único vínculo de Maulucci con el conflicto era que tenía que atravesar el piquete para ver a su familia. Algunos asambleístas sugieren que no podía ignorar que en ese punto la ruta estaba cortada. Es casi como pretender que Maulucci se suicidó.También dicen que la culpa es del Estado ausente. Y en esto tienen razón: han tomado en sus manos el rol del Estado. Cortan un paso fronterizo y deciden quién pasa y quién no como si fueran las autoridades del puente. En todo este tiempo no han podido probar que Botnia contamine. Hay siete organismos acá y en el otro lado del río que monitorean a la pastera. Y hasta hoy, ninguno ha confirmado que la contaminación exista. Lo que sí hay es contaminación del espacio político.

El Gobierno, que apoyó con entusiasmo la causa de Gualeguaychú y ahora dice estar en contra, en los hechos no hace nada. Ni siquiera apareció aún ante este caso. Típica actitud K de escaparle a cualquier costo político. Y la oposición también hace sus cálculos electoralistas. Y si no está de acuerdo, lo oculta.

Comentá la nota