Moreno pasa la gorra a supermercados

Moreno pasa la gorra a supermercados
El secretario juntó a los ejecutivos del sector para informarles de un plan para beneficiar a los más pobres. Quiere que las cadenas y los autoservicios chinos aporten fondos para duplicar la ayuda oficial. Los empresarios quedaron en estudiar la medida.
"Quiero que la gente más pobre pase estas fiestas lo mejor posible". Guillermo Moreno reunió ayer a representantes del sector supermercadista para contarles su nuevo esquema pro consumo. El secretario les dijo que los empresarios tendrán que poner plata para engrosar el plan de asignación universal que acaba de lanzar el Gobierno. La propuesta del funcionario K parece simple, aunque aún es poco clara. Hipermercados, almacenes, comercios de barrio y autoservicios chinos de todo el país deberían aportar un extra a los $ 180 que otorgará la Casa Rosada a partir del próximo mes. La condición es que los beneficiarios gasten el dinero en esos comercios.

Según pudo averiguar Crítica de la Argentina, cada comercio que se adhiera a la propuesta morenista replicará una suma similar a la que ese consumidor subsidiado por el Gobierno gaste en su establecimiento. "Si una persona consume 100 pesos de mercadería en Coto, por ejemplo, esa empresa le otorgará otros 100 adicionales para que pueda llevarse productos por 200 pesos", explicó un directivo que estuvo presente en la reunión a la que Moreno convocó ayer a las 16.30 en la sala de reuniones de la Secretaría de Comercio.

La idea del secretario es que cada consumidor de bajos recursos –que tenga una tarjeta social– reciba mensualmente un reintegro idéntico a la suma que gastó en el supermercado. "Para que ese dinero le rinda más al comprar alimentos, les pido a ustedes que me den una mano", dijo el secretario ayer durante la reunión.

Moreno pretende que ese apoyo salga del bolsillo de los empresarios del sector. Sin embargo, a los supermercadistas consultados no les quedó claro si la primer inyección de dinero para 5 millones de beneficiarios (900 millones de pesos) estará a cargo de las cadenas comerciales o del propio Estado.

En principio, los supermercadistas consultados por este diario se mostraron a favor de la medida, pero la mayoría reconoció que aún no conocen los detalles. No sólo tienen dudas sobre cómo se instrumentará el plan.

"Ninguna cadena por más dinero que gane va a hacerse cargo de semejante suma (unos 900 millones de pesos mensuales a 5 millones de beneficiarios). Eso sería una locura. Pero nos motiva la idea de que haya más dinero destinado a la compra de alimentos. Eso va a reactivar el consumo de fin de año", opinó el director de Comunicaciones de una cadena de hipermercados.

Moreno citó a representantes de supermercados de todo el país, incluso del interior, para comunicarles la nueva medida en la que está trabajando junto a los directivos de la tarjeta de crédito Cabal y otras entidades financieras estatales. Más de 40 directivos y ejecutivos de cámaras de la industria, supermercados pequeños y autoservicios de cercanía lo escucharon atentamente durante dos horas en la sala de reuniones de la Secretaría, en Diagonal Sur y Alsina.

Para los empresarios del sector que conocen al secretario de Comercio, el objetivo de este proyecto es "blanquear" la economía del sector supermercadista. Con esta iniciativa, el polémico secretario se asegurará terminar con los comercios informales, que no pagan impuestos.

"Lo que está buscando el Gobierno es imitar el modelo que Brasil usó para formalizar la economía y reducir la brecha entre ricos y pobres. Este plan pretende instrumentar un mayor control del negocio bancarizando todo el dinero que circula. El comercio que no acepte tarjetas no podrá venderle a la gente que reciba la asignación familiar en una cuenta bancaria asociada a una tarjeta de débito", explicó el propietario de una cadena de supermercados del interior.

La marplatense Toledo vende cuatro locales

La principal cadena de supermercados marplatense, Toledo, les colgó el cartel de venta a cuatro de sus 31 sucursales. Desde hace 15 días, Antonio Toledo, dueño y presidente de la empresa, mantiene negociaciones con sus pares de las cadenas La Anónima –propiedad del empresario patagónico Federico Brown–, la estadounidense Walmart y la francesa Carrefour. Según pudo saber Crítica de la Argentina, la semana que viene, Brown cerrará la compra de la sucursal que la red marplatense tiene en la localidad de Azul. Empleados de Toledo que viven en esa ciudad de 60 mil habitantes contaron a este diario que ayer tuvieron la oportunidad de conocer a los nuevos directivos. Fuentes cercanas a Carrefour admitieron que la empresa gala está en tratativas con el empresario de la costa atlántica para adquirir las sedes que Toledo tiene en las localidades de Balcarce y Olavarría. Walmart, en cambio, estaría negociando la compra de la filial que Toledo tiene en Tandil. Toledo arrastra problemas financieros desde 1998. Durante cinco años recibió apoyo financiero de los últimos gobiernos para pagar los salarios de 3.400 empleados. En 2005 hubo fuertes rumores de que la cadena se vendería a manos de una cadena de capitales extranjeros, aunque esa venta nunca se concretó. Según fuentes del sector, la firma fundada por el padre de Don Antonio, como lo llaman en la Asociación de Supermercados Unidos (ASU), tenía entonces sus números en rojo e importantes deudas impositivas con el fisco.

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