Moreno lanza sus marcas de alimentos

El secretario de Comercio impulsa la creación de una nueva línea de 40 artículos que se venderán sólo en autoservicios y almacenes
Guillermo Moreno se prepara para presentar "sus" marcas de alimentos. Después de probar sin demasiada suerte con acuerdos de precios tradicionales y con el lanzamiento de todo tipo de canastas de productos, ahora el secretario de Comercio Interior intentará una nueva movida en su cruzada contra la inflación.

Su último proyecto es el lanzamiento de una canasta de 40 artículos de primera necesidad con la novedad de que esta vez los productos que se comercializarán a precios reducidos serán de marcas que hasta ahora no estaban en el mercado y que serán creadas específicamente para ese emprendimiento.

La otra novedad que trae la última ocurrencia de Moreno es que los productos de la canasta no se comercializarán en las grandes cadenas de supermercados, sino exclusivamente a través de almacenes, autoservicios y supermercados chinos.

En principio, la idea de la Secretaría es que los artículos de la canasta estén en los comercios en menos de dos semanas, para lo cual avanza en la negociación con varias empresas fabricantes de alimentos, bebidas y artículos de limpieza.

"La idea es que los productos lleguen sin mayores intermediarios a los comercios, con lo cual se está trabajando en posibles acuerdos con los fabricantes y los distribuidores, pero sin pasar por los mayoristas", explicó uno de los comerciantes que participa de las negociaciones con Moreno.

Los productos que integrarán la canasta tendrán un precio de venta al público de entre 5 y 10% por debajo de las líneas más económicas que hoy comercializan los pequeños negocios minoristas. La oferta estará concentrada básicamente en alimentos y bebidas, aunque la idea de Moreno es también incluir dos o tres artículos de limpieza.

El lanzamiento de los artículos se realizará a través de una campaña en medios gráficos, en cuya financiación podría participar el Gobierno.

Sin intermediarios

Al menos en una primera etapa, las negociaciones de la Secretaría están concentradas no tanto en los fabricantes de las marcas líderes, sino en las empresas proveedoras de segundas marcas, que elaboran à façon (para otros) las marcas propias de los supermercados.

La canasta de marcas nuevas se suma a otras iniciativas similares que en los últimos tres años impulsó Moreno para contener la inflación. En abril de 2006, el entonces casi desconocido secretario de Comercio cerró el primer acuerdo para congelar los precios de una lista de 400 productos, aunque en realidad se trató de una prórroga de un convenio que había alcanzado meses antes Roberto Lavagna, unas semanas antes de renunciar a su cargo.

Inicialmente, la política de canastas de productos rebajados y acuerdos de precios dio algún resultado y, de hecho, en 2006 la inflación terminó un par de puntos por debajo de la de 2005, en un momento en que las estadísticas oficiales todavía eran confiables. Sin embargo, a partir de 2007 este tipo de medidas empezaron a ser menos efectivas, a pesar de lo cual Moreno prefirió profundizar su política de acuerdos -incluyendo la creación de una marca específica de ropa a precios rebajados- y en forma paralela intervenir el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec).

Antecedentes

Igualmente, si hay algo de lo que no se puede "acusar" a Moreno es de ser original. La decisión de impulsar productos creados especialmente para contrarrestar los efectos de la inflación tiene varios antecedentes en la Argentina. El más famoso fue la marca Flor de Ceibo, que creó el presidente Juan Domingo Perón en la década del 50 y que reunía bajo el paraguas de un mismo nombre un conjunto de productos de primera necesidad.

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