Moratoria pa’ todo el mundo

Es el perdón tributario más grande de la historia argentina, según el mismo Gobierno. Será aún más abarcador de lo que la Presidenta había anunciado.Por: Alejandro Bercovich
Vamos a crecer. Massa dijo que no será con fines recaudatorios sino para fomentar la inversión.

Como parte del plan anticrisis que anunció la presidenta Cristina Kirchner, el Gobierno presentó su proyecto completo de moratoria impositiva y previsional y blanqueo de capitales fugados que ahora deberá aprobar el Congreso. El jefe de Gabinete, Sergio Massa, admitió que es “tal vez la moratoria más importante que se haya hecho en el país” y argumentó que “estamos ante una situación excepcional”, en medio de una crisis mundial “que desde 1930 no se recuerda”. El titular de la AFIP, Claudio Moroni, reveló a este diario que “no hay antecedentes internacionales” de un plan que haya perdonado en simultáneo a quienes mantuvieron personal en negro, evadieron el pago de impuestos y fugaron plata al exterior. La contracara son aquellos que tienen todo en regla. Según Moroni, los cumplidores “siempre tuvieron más ventajas” que los evasores.

Contra lo que había deslizado la Presidenta ante la UIA, el perdón impositivo no se limitará a las pymes sino que se extenderá a particulares y empresas de cualquier tamaño. Si el proyecto es aprobado, se condonarán todas las multas y punitorios a quienes adhieran a la refinanciación. Incluso los que hayan llegado a la Justicia penal o derivado en una quiebra. También se rebajaron a la mitad los intereses para pagarle en cuotas al fisco, hasta el 9% anual. Y habrá hasta 10 años para pagar.

La moratoria estará abierta por seis meses, pero el mayor recorte será para quienes se sumen en los primeros dos. Estarán incluidas las deudas hasta fin del año pasado por IVA, Ganancias, monotributo, contribuciones patronales y todos los demás impuestos. Para adherir sólo habrá que pagar al contado un 6% de la deuda. Las empresas no deberán despedir personal por dos años.

Al presentar los alcances del plan, Massa dijo que “este tipo de medidas ayudan a la competitividad” y rechazó las críticas sobre la injusticia de las moratorias hacia quienes siempre pagaron sus impuestos puntualmente. También dio detalles del plan para blanquear trabajadores en negro. Asintieron sin pronunciar palabra los ministros de Economía, Carlos Fernández, y de Trabajo, Carlos Tomada.

Para el titular de la AFIP, “lo peor que podemos hacer en una situación crítica como ésta es no usar todas las herramientas a nuestro alcance”. Moroni también dijo que “el objetivo no es recaudar más” y aseguró que el Gobierno no se planteó siquiera una proyección de los ingresos adicionales que captará mediante el plan.

–¿Qué diría a quienes pagaron puntualmente y ahora ven que a los evasores se les perdonan todas las multas y punitorios? –preguntó este diario.

–Quien pagó puntualmente ya estuvo en una mejor situación que el evasor durante todos los años que lo hizo. Quien no pagó se vio obligado a financiarse en “cuevas”, no pudo ser proveedor de firmas importantes ni del Estado, no accedió a créditos subsidiados y tampoco a mercados externos –comparó el presidente de la AFIP.

De todos modos, los contadores de los grandes estudios ya se frotan las manos por el jubileo fiscal. “Realmente es muy interesante una refinanciación con intereses del 9% anual”, opinó Ángel Schindel, directivo del Consejo Profesional de Ciencias Económicas.

Ni los tenedores de libros más memoriosos recuerdan un plan más favorable para los deudores. Las mayores moratorias de la democracia fueron en 1986, en 1992 y en 2001. En todos los casos se las presentó como la última oportunidad.

Massa también defendió el blanqueo de capitales fugados al exterior, que podrán regularizarse durante tres meses con impuestos reducidos. Frente al 35% que deben pagar quienes quieran repatriar capitales y no puedan explicar su origen, el impuesto irá del 1% al 8%, según el destino. El proyecto obliga a mantener las divisas al menos dos años en el país pero exime a sus dueños de pagar el Impuesto al Cheque y de explicar cuándo las compraron. También borra los juicios en su contra. Según el jefe de Gabinete, igualmente el Banco Central controlará que no violen las leyes contra el lavado de dinero. Es otra de las dudas que alienta la oposición.

Una historia de 89 moratorias

La última moratoria que buscó tentar a los evasores con un perdón de multas y punitorios fue pocos meses antes del estallido de la crisis de 2001. Esa vez incluso se habilitó el pago de impuestos atrasados con títulos de la deuda pública. Pero su historia se remonta mucho más atrás. A lo largo de la historia argentina hubo 89 moratorias de alcance nacional y 206 de gestiones provinciales. Todas se presentaron como la última y se justificaron en una emergencia o una crisis, para no dar un mal ejemplo a los demás contribuyentes.

“Las moratorias son siempre instrumentos que desalientan la cultura tributaria, porque la gente piensa que es mejor no pagar y esperar la próxima moratoria. En general suelen disparar un saltito en la recaudación en el momento en que arrancan, pero después es impacto empieza a languidecer”, explicó Diego Giacomini, docente titular de la UBA y economista de la consultora Economía y Regiones (E&R).

Según el titular de la AFIP, Claudio Moroni, el objetivo de la medida oficial “no es recaudar más sino mantener el nivel de empleo y de actividad, respetando los derechos de los trabajadores”. A su juicio, la moratoria que envió el Gobierno al Congreso y los planes de refinanciación ya vigentes (como el lanzado la semana pasada) “son absolutamente compatibles, porque quien entra y determina su deuda ante la AFIP puede usar este plan o cualquier otro”.

Comentá la nota