La moratoria tiene el visto bueno de los ediles.

El 12,5 % se usará para la mejora de la red de agua. El mismo porcentaje irá para el fondo que financia las obras de cordón cuneta.
Después de largas discusiones y una dura negociación entre el oficialismo y otros bloques, la Comisión de Presupuesto y Hacienda acordó un despacho de comisión para la moratoria que sería aprobado por 17 a 1.

En realidad, el beneficio impositivo que impulsa el Ejecutivo municipal tiene tres expedientes que, después de algunas modificaciones de distintos bloques, cuentan con el visto bueno de la mayoría de los concejales.

La excepción, de acuerdo con la información que pudo recolectar DEMOCRACIA, es Magdalena Ricchini. Entre las cosas en las que no hubo acuerdo con la concejal de la Coalición Cívica es en el uso del 25% de lo que se recaude con la moratoria.

Es que el 75% quedará a disposición del Municipio sin condicionamientos, y de allí seguramente saldrá el dinero para los aumentos salariales de los empleados municipales. Para el otro 25%, el Gobierno Local había propuesto que fuera dirigido directamente para el fondo que financia el comienzo de obra de cordón cuneta y base estabilizada.

Pero desde el bloque del MID propusieron utilizar parte de ese dinero en la red de agua potable, ya sea para agrandarla o para sumar pozos de extracción, entre otras opciones. El oficia-lismo acordó en usar el 5% del dinero para este recurso el viernes, aunque quedaba tela por cortar.

El acuerdo

Ricchini se opuso otra vez y eso obligó a otro tira y afloje. La propuesta final del intendente Mario Meoni fue utilizar el 12,5% para el agua y el 12,5% para el cordón cuneta.

Con esos números, la oposición acordó con el oficialismo. Al final, la excepción fue la concejal que responde a Abel Miguel.

"Trabajamos mucho para que saliera este proyecto", explicó María Teresa Lawler, concejal por el MID. "Male-na Baro tuvo que subir dos veces y otras dos fuimos nosotros a conversar con ellos", dijo sobre la reunión de Comisión.

Comentá la nota