Morales repartió tierras confiscadas

Morales repartió tierras confiscadas
En Santa Cruz, región opositora al gobierno, el mandatario entregó títulos a la comunidad guaraní
LA PAZ.- En una nueva demostración de fuerza ante la oposición conservadora de la rica Santa Cruz, el presidente boliviano, Evo Morales, entregó a indígenas guaraníes tierras recientemente confiscadas a cinco terratenientes de ese departamento de Bolivia.

Los hacendados afectados, entre ellos un estadounidense, no cumplieron su amenaza de impedir el acto, pero pueden apelar ante la justicia agraria la expropiación sin indemnización de sus tierras en el Chaco sudoriental, según afirmó el gobierno.

Durante el acto en que entregó 34 títulos de propiedad rural a indígenas guaraníes y a pequeños productores de la conflictiva región del Alto Parapetí, Santa Cruz, unos 620 kilómetros al sudeste de La Paz, Morales les pidió a los grandes propietarios que entregaran voluntariamente tierras en exceso para que el Estado las redistribuya, pero afirmó que su gobierno respetará la propiedad privada.

La Constitución de corte socialista e indigenista, vigente desde febrero pasado, fija en 5000 hectáreas el límite máximo de tierras sin cultivar. Quienes poseen extensiones mayores no están obligados a entregar las tierras, a menos que no estén cultivadas, causal para la reversión.

Protegido por un amplio operativo de seguridad, Morales entregó títulos de propiedad por más de 38.000 hectáreas, parte de las 90.000 hectáreas recién declaradas de propiedad fiscal, un proceso orientado a poner fin a prácticas de trabajo forzado o semiesclavitud, según sostiene el gobierno.

"Hoy, desde acá, estamos empezando a terminar con el latifundio en Bolivia -proclamó Morales-. En diez años se entregaron 9 millones de hectáreas; desde 2006 hemos entregado 24 millones de hectáreas. Ese es el resultado de la revolución agraria", dijo Morales.

La ceremonia tuvo lugar en la hacienda del estadounidense Ronald Larsen, que el gobierno confiscó en febrero, al igual que otras cuatro propiedades en las cuales, aseguró, encontró peones y sus familias trabajando sin salario y a cambio de comida, otra causa para la reversión.

Larsen se convirtió en un símbolo de la resistencia a la reforma agraria. El año pasado protagonizó una serie de enfrentamientos con inspectores del gobierno.

La reforma agraria es una de las medidas que enfrenta más resistencia de la oposición. Organizaciones agropecuarias acusan a La Paz de presionar con la reversión para distribuir tierras entre sus seguidores.

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