Morales y Lilita, en falsa escuadra

En el seno de la UCR el acercamiento con la Coalición Cívica no fue bien recibido. El presidente del Comité Nacional quedó mal parado porque no hay consenso partidario para ese acuerdo. Cobos es el as en la manga de los hombres con poder en el radicalismo. El vicepresidente queda por diez días a cargo del Gobierno de la Nación por el viaje de Cristina. Pero también en el sector de Carrió hay disconformidad. Margarita Stolbizer no ve con agrado el pretendido acuerdo urdido por Morales y Lilita.
Como lo informó este diario ayer, la carta del ex presidente Raúl Alfonsín era un mal augurio. Porque ya difícil era amalgamar la personalidad de Elisa Carrió con el variopinto elenco de sus ex correligionarios de la UCR como para que el anciano líder le bajara el pulgar a un acercamiento que no tiene consenso. Y de hecho, Alfonsín lo dijo con todas las letras y aclaró que él no propició ningún frente electoral con la jefa de la Coalición Cívica (CC).

Un día después de que Carrió y el presidente de la UCR, Gerardo Morales, dieran el puntapié inicial a un acuerdo electoral para 2009, Alfonsín difundió la carta publicada por este diario ayer, en la que dice que convocó a toda la oposición a dialogar para buscar soluciones para el país y no para armar "frentes electorales que a veces nada tienen que ver con las respectivas posiciones ideológicas de los partidos".

En el documento, el ex presidente señala que en sus últimas apariciones públicas planteó que la oposición "tiene la obligación de discutir" para resolver los problemas del país. "Ha sido interpretado, reconozco que con alguna razón, como que lo que procuraba era la realización de frentes electorales que a veces nada tienen que ver con las respectivas posiciones ideológicas de los partidos", siguió Alfonsín.

"Según mi criterio, esto es lo que ha ocurrido con la Coalición Cívica y además con la UCR", sostuvo, en referencia a la mala interpretación de sus palabras. "Quiero aclarar nuevamente que ésa no fue mi intención, aunque agradezco los elogiosos conceptos vertidos por mi amiga Lilita Carrió", terminó Alfonsín.

Cerca de Alfonsín explicaron que escribió la carta movido por las insistentes referencias de Carrió y la prensa a que el frente electoral se armaba por su expreso pedido, algo que dio a entender la jefa de la CC.

"Él no quiere que se vea como un mero acuerdo electoral, primero hay que discutir las coincidencias programáticas, y no sólo con Carrió, sino con Cobos y los socialistas", advirtió su hijo Ricardo Alfonsín.

Pero la carta ya había caído mal en las filas de Carrió y de Morales, que vieron detrás la mano de Leopoldo Moreau, ex cacique bonaerense muy allegado a Alfonsín y el que más rechaza un acuerdo con la CC. También reavivó la interna dentro del propio alfonsinismo bonaerense (donde Ricardo Alfonsín enfrenta a Moreau y Federico Storani) y su enfrentamiento con la corriente federal que lidera Morales.

Enojado como pocas veces, el presidente del radicalismo responsabilizó directamente a Moreau por la jugada. "Es lamentable y triste ver cómo un dirigente de años puede utilizar tan viles patrañas para manifestar su rechazo a una acción política. Es verdaderamente inhumano", señaló Morales, que sabe que la salud de Alfonsín no está bien por estos días.

Pero Morales sabe que no le será dado mucho margen de maniobra cuando su propio liderazgo está cuestionado dentro de la UCR y los hombres con poder territorial dentro de la fuerza apuestan a que el vicepresidente Julio Cobos sea la llave de una unidad que fortalezca a todos y no prosiga sectorizando.

Carrió, no obstante, se mostró condescendiente y dijo que entendía "profundamente el equilibrio que tiene que hacer" Alfonsín con los suyos, a las puertas de un acuerdo que terminará de destronarlos en la UCR provincial.

La carta, originalmente difundida por mail desde la oficina de Alfonsín, fue reenviada por allegados a Moreau, lo que sumó sospechas.

Por la tarde de ayer, Ricardo Gil Lavedra, nexo entre Carrió y la UCR, visitó a Alfonsín, preocupado, para explicarle la letra chica del acuerdo. Dicen que se llevó el aval para seguir conversando, pero con cautela.

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