Morales busca contener a Carrió para ponerle un límite a Cobos

Con quince kilos menos, bronceada y antes de ir a ver ópera, Elisa Carrió recibió en su departamento a Gerardo Morales. El presidente de la UCR la fue a ver para pedirle cautela e intentó seducirla para que no dé por finalizado el Acuerdo Cívico y Social. Carrió se mostró receptiva, pero le marcó su límite. Su límite es Julio Cobos. Si el radicalismo se inclina por la vuelta del vicepresidente al partido, ya nada más habrá entre ellos. Hoy, de hecho, por estos roces y la votación del socialismo a favor de la ley de medios, el ACyS que peleó voto a voto con el kirchnerismo el 28 de junio está virtualmente roto.
"Carrió está más linda", bromeó Morales en diálogo con Clarín. Pero no son momentos para bromas extensivas en el ACyS y el senador se puso serio en seguida: "No me parece mal que la Coalición decida lanzar su nuevo partido", dijo, como para atemperar los ánimos. La noticia del lanzamiento, que se producirá mañana en el Palacio Rodríguez Peña, no deja de causar una gran conmoción en el espacio. El propio Hermnes Binner le dijo a este diario la semana pasada que la alianza había sido electoral y que por lo tanto había vencido el 28 de junio a la noche.

"Si no respetamos lo que la gente votó, lo nuestro puede ser patético", se sinceró ayer el jefe radical en una charla informal con un grupo de periodistas. Por eso, él y Carrió se comprometieron a que sus legisladores trabajarán juntos en el Congreso. También cruzaron llamados con Rubén Giustiniani, el presidente del Partido Socialista, para que se sume a la movida. ¿Qué pasará con los cobistas que llegaron al Congreso fruto del Acuerdo? Los van a tentar para que tengan el mismo comportamiento.

Morales, tiene, además del respeto que siente por Carrió, necesidades políticas y partidarias para evitar el naufragio de la sociedad. "Teme que Cobos se quede con el partido", dijo una fuente de la UCR. "La necesita a Lilita para dar batalla interna y para demostrarle a Cleto que no es la única carta para 2011", agregó la fuente.

En diciembre, la UCR elegirá al sucesor de Morales. El tema se tocó elípticamente en el encuentro de ayer. Cobos quiere un hombre suyo para regresar al lugar que dejó en momentos en que iniciaba su romance con Néstor y Cristina Kirchner. Morales se resiste, pero existe cierta presión para que los pedido del vicepresidente sean contemplados. "Es el dirigente que mejor imagen, es presidenciable y es radical", argumentan los que prefieren olvidar rápidamente su pasado. Otros creen que, si regresa, tiene que aceptar las reglas del partido.

"La UCR va a tener una conducción unificada", sentenció Morales. Pero aclaró: "El núcleo duro de la conducción va a ser de los que resistieron". Carrió esperará la resolución con su nuevo partido ya oficializado.

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