Mora y Araujo: "el kirchnerismo está a la defensiva y perdió la iniciativa".

El sociólogo llegó a Tucumán para dictar clases y disertar en un desayuno de trabajo de la Fundación del Tucumán. Responsabilizó a Alfonsín de la destrucción de la UCR. Evaluó que, fuera de Tucumán, Alperovich no tiene una buena imagen.
La sociedad argentina está buscando un nuevo amor. Y no es un capricho, sino un proceso histórico, casi como un síndrome maníaco-depresivo de los ciudadanos frente a los gobiernos y a los políticos. La definición es del sociólogo Manuel Mora y Araujo quien, en una charla con LA GACETA, enfatizó sobre la decadencia del kirchnerismo. El experto llegó a esta ciudad para dictar clases en el "Executive de Comunicaciones Integradas" y para disertar hoy, en un desayuno de trabajo organizado por la Fundación del Tucumán, sobre la situación política argentina. En la entrevista concedida a nuestro diario, habló del "efecto Alfonsín" y del escenario político y económico posteleccionario.

- ¿Cómo observa la situación social y política?

- Hay mucha frustración. Da la sensación de que la gente está esperando un nuevo amor. Y esto revela un estado de inmadurez que se refleja en los gobiernos que nos tocan. Es una sociedad con cultura política maníaco-depresiva. Por ejemplo, la muerte de Raúl Alfonsín es un brote maníaco, y lo digo con todo respeto. Desde hace 24 o 25 años que Alfonsín no tenía una buena imagen en las encuestas. La sociedad personificó en él los principios y valores, pero también tuvo sus errores durante su Presidencia y después de dejar el cargo. La UCR está destruida porque Alfonsín la destruyó, por haber llevado y permitido que dirigentes que no habían alcanzado ni el 2% de los votos condujeran el partido.

- La gente salió a la calle a despedir a Alfonsín. Muchos tenían la convicción de que era un político honesto...

- Lo asocia con los principios y con la honestidad, con los ideales. Y está muy bien que esto aparezca, porque mucha gente tuvo en cuenta que Alfonsín vivía en la misma casa y no en una villa donde una vivienda puede costar miles de dólares. Fue un hombre que se dedicó a la política para servir a la gente. Pero no por eso hay que olvidar por qué estamos como estamos. El país está como la mona; esa es la verdad. Y está así porque todos somos responsables y nuestros dirigentes también.

- ¿Por qué afirma que el modelo kirchnerista está agotado?

- Los Kirchner no pueden dar más de lo que se ve. La segunda razón es porque ha perdido la confianza y eso es comprobable con sólo mirar las encuestas de opinión pública. El tercer punto es porque el kirchnerismo está a la defensiva; ha perdido la iniciativa.

- Pero, en el norte del país aún hay dirigentes que avalan con fuerza el proyecto K...

- El Partido Justicialista siempre fue muy fuerte en el NOA, y sigue siéndolo. Raramente han aparecido expresiones políticas (se puede tomar en cuenta el caso de los subproductos de los gobiernos militares, con Antonio Bussi en Tucumán y con Roberto Ulloa en Salta) que hayan podido competir contra el PJ.

- La confusión de la sociedad también tiene que ver con la oferta de la oposición...

- Con algunas excepciones, la dirigencia política no tiene una estrategia definida de país que quiere o que busca. De alguna manera, los partidos políticos tenían esa misión. Me parece que necesitamos partidos más fuertes, que no sean sólo sociedades anónimas, en los que la gente participe por vocación, que se nutran de dirigentes de raíces y no de dirigentes de o para la TV.

- En ese arco opositor al Gobierno, ¿de quién o de quiénes puede enamorarse la sociedad?

- Puede pasar por la imagen de tres o cuatro dirigentes, cuyas características centrales pasan por mostrarse más amigables y no peleadores, a quienes les gustaría gobernar con consensos y desde la confrontación. Y algunos pasaron o están dentro de la estructura oficial. Por caso, Daniel Scioli. Mauricio Macri trata de mostrar ese rol opositor, pero no de peleador. Hermes Binner cultiva un perfil más bajo...

- ¿Y cómo define al gobernador de Tucumán, José Jorge Alperovich?

- No tiene una imagen bien definida fuera de Tucumán, pero puede observárselo como un dirigente kirchnerista 100%, que en su provincia puede ganar ampliamente en las próximas elecciones. Ese será su capital. La provincia de Tucumán es un distrito de tamaño medio electoralmente.

- ¿Qué puede pasar en el país después de las elecciones del 28 de junio?

- De seguro que no empezará otro país. Si gana claramente el kirchnerismo, el Gobierno seguirá como hasta ahora: asegurar un tipo de cambio medio alto, pero prudentemente controlado, evitando una devaluación abrupta y asegurándose cierto superávit fiscal. Mi pronóstico es que lo que le pasará a la Argentina (en materia económica) dependerá de lo que suceda en el mundo. El modelo actual no es eficiente para producir transformaciones de fondo en el país, ni para asegurar un shock en educación o un desarrollo importante de la productividad.

- ¿Qué sucederá si el Gobierno pierde las elecciones?

- Si queda en minoría parlamentaria tendrá que gobernar con el Congreso y salir activamente, todas las semanas, a formar mayorías, porque si quiere gobernar a través de decreto, el propio Congreso no se lo permitirá. Esto significará que las provincias tendrán mayor peso político, con gobernadores, senadores y diputados más valorizados. Entonces, el costo político de gobernar será más alto.

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