Un monumental reconocimiento de despedida

Más allá del respaldo del público de River, del 3-3 emocionante hasta el final ante Huracán y de un último pedido de los jugadores para que se quede, Diego Simeone ratificó su renuncia y dio por concluido su ciclo

La ficha del partido

Quedate, por favor. Quedate, Cholo. Nosotros tenemos la culpa, pero no te vayas." Anochecer en el Monumental con la noticia de una última reunión entre los jugadores con el técnico que tenía como intención convencerlo para que no dejara su cargo. Ya había pasado la emocionante remontada frente a Huracán para el 3 a 3 definitivo, después de estar abajo por tres goles. Ya habían pasado dos días desde que Simeone se había parado frente a sus dirigidos y les había comunicado, con lágrimas, que no iba a continuar siendo su entrenador. Y afuera del vestuario estaba a la espera de un milagro el presidente del club, José María Aguilar.

A los jugadores no les importó que los insultaran o que los hinchas los pusieran en el centro de todos los males del club, no se dieron por vencidos y lo intentaron todo en esos minutos finales de una tarde para el recuerdo. Querían y soñaban con que el técnico reviera su decisión, y por eso le insistieron. De a uno, de a dos o entre todos... Trataron de demostrarle al DT que, como él deseaba, entendían el momento. Pero ni así lo consiguieron. Tampoco con las charlas anteriores en el viaje de regreso a México y en la concentración. Y al fin, tal como lo anunció en México, el Cholo dirigió su último partido ante un Monumental que lo despidió de pie y con el reconocimiento por su trabajo y por la consagración en el último Clausura.

Antes del comienzo del partido se había oído el anuncio de las formaciones por los altavoces del Monumental y, por el tono, poco se diferenciaba de los procedimientos habituales. Hasta que llegó el nombre del técnico y hubo un momento especial en el ambiente. Una demostración de afecto que no fue una ovación apabullante, pero si que contó con un aplauso de agradecimiento sostenido y que siguió con el primer "Cholo, Cholo" de la tarde noche del adiós.

El público de River dio un claro mensaje: apoyó al entrenador e insultó duramente a casi todos los jugadores. Los gritos de apoyo sólo fueron para Simeone, porque los hinchas, especialmente la barra brava, se la agarraron con los futbolistas. Oscar Ahumada y Eduardo Tuzzio fueron los principales señalados. Cuando ingresó en el campo de juego, vestido de negro, como fue costumbre en todo su ciclo, caminó con la mirada en el piso, pero cuando se sentó en el banco de los suplentes, se paró de inmediato para agradecer con la mano derecha vendada en alto por semejante demostración de afecto.

En el primer tiempo, cuando el equipo demostraba porqué está último en el campeonato, la tribunas también dieron su veredicto sobre quién quieren que sea el sucesor de Simeone y el elegido por la gente es Ramón Díaz. También los hinchas reclamaron la vuelta de Ariel Ortega, quien tiene contrato con Independiente Rivadavia, de Mendoza, hasta junio del año próximo, pero el contrato podría llegar a romperse si el jujeño deseara retornar a la entidad de Núñez.

Una de las muestras de respaldo para el Cholo en forma de bandera se observó colgada del palco que ocupó su familia. "Orgullosos de vos. Te queremos", se podía leer en el género y el mensaje llevaba a modo de firma los nombres de los tres hijos de Simeone (Gianluca, Giovanni y Giuliano) y de su mujer, Carolina. En otro rincón del estadio se advirtió otra bandera casera con una leyenda para tratar de torcer la decisión del DT que ya estaba tomada debido a la eliminación en la Sudamericana y la paupérrima campaña en el Apertura: "Cholo, ignorá a los ignorantes, seguí adelante. Quedate".

No descansó un instante durante el partido. Sintió fastidio en el primer tiempo; vivió con emoción el segundo, cuando el equipo dio vuelta la historia con los hombres que fueron base del título obtenido hace cuatro meses. Con Ahumada, que si hizo cargo del medio campo pese a los insultos. Con Abelairas, que volvió a ser letal con sus tiros libres. Con Falcao, con su vuelta al gol, aunque fuera de penal. Y con Tuzzio, el hombre del gol de cabeza del empate y que corrió desesperadamente en busca del entrenador para instalar una mínima posibilidad de esperanza. Parecía que todo River y el proyecto Simeone volvían a vivir con ese choque de pecho entre el entrenador y su capitán. No fue posible. La historia estaba sentenciada. No había marcha atrás para el Cholo.

En el balance de los hinchas, pesó el título logrado hace pocos meses en el torneo Clausura y el trabajo incansable que realizó desde su llegada en diciembre de 2007. Simeone y su perfil de hombre trabajador, responsable, inquieto, ambicioso dejó su huella en River.

Los nombres que se mencionan para la sucesión

Aunque no hubo confirmaciones oficiales, los principales candidatos para suceder a Simeone son Américo Gallego y Nery Pumpido, en ese orden. Claro que también se manejan otras posibilidades: Diego Cagna, actualmente en Tigre, y Néstor Gorosito, en Argentinos.

EL FUTURO

En Núñez, mañana comenzará el ciclo de Gabriel Rodríguez

Mientras los dirigentes comenzarán a evaluar a cada uno de los candidatos, Gabriel Rodríguez, coordinador de las divisiones inferiores, iniciará su ciclo como entrenador de River.

LOS LESIONADOS

Otro motivo de preocupación en el Globo

En el Globo, dos jugadores se retiraron lesionados. El volante Hugo Barrientos (foto) sufrió un esguince en la rodilla derecha y hoy se le realizará una resonancia magnética. Javier Pastore tuvo un traumatismo en el tobillo derecho.

LO CURIOSO

Algunos simpatizantes no se olvidan del Burrito Ortega

En la platea San Martín alta, un grupo de hinchas dejó su veredicto, con una bandera: "Burro, sin vos, me aburro".

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