Montoya defendió las nuevas medidas fiscales y sostuvo que no son injustas con los contribuyentes que cumplieron

Si bien admitió que "para un recaudador es como tragarse un sapo dar este tipo de facilidades", justificó la medida por la profunda crisis financiera mundial; además, en diálogo con lanacion.com, descartó que la repatriación de capitales pueda facilitar el lavado de dinero
Lejos de las previsiones, el recaudador bonaerense Santiago Montoya afirmó que acompaña al Gobierno en la decisión de impulsar una amplia moratoria y el blanqueo de capitales. No obstante, reconoció que una medida de este tipo sólo puede ser admitida en este contexto de crisis internacional profunda.

El director ejecutivo de la Agencia de Recaudación bonaerense (ARBA) buscó defender por todos los medios el proyecto de ley impulsado por el Poder Ejecutivo, negó que permita la impunidad en las causas penales contra evasores y descartó que la repatriación de capitales pueda facilitar el lavado de dinero, pese a que el proyecto no exige que se justifique el origen ni la fecha de adquisición de los bienes que se traen del exterior.

En un reportaje telefónico con lanacion.com, admitió que "para un recaudador en cualquier lugar del mundo siempre es como tragarse un sapo dar este tipo de facilidades", pero defendió la decisión por el marco de la crisis y aseguró que los argentinos deben terminar con la "actitud negativa frente a cada cosa que se les plantea".

Montoya, mencionado en los últimos tiempos como posible candidato por el kirchnerismo en la provincia de Buenos Aires, relató que se reunió con el jefe de Gabinete, Sergio Massa, quien ?según aseguró- le explicó las herramientas establecidas para controlar que la repatriación de capitales propuesta por el Gobierno no permita que se blanquee dinero proveniente del delito, aunque no logró mencionar aquellos mecanismos de control.

- ¿Qué opina de la iniciativa del Gobierno de establecer una moratoria que alcance a todos los impuestos y el blanqueo de capitales?

- Son dos cosas separadas. Si los argentinos seguimos con una actitud negativa frente a cada iniciativa que se plantea para tratar de enfrentar la crisis vamos a lograr que la crisis nos afecte muy seriamente y con esto no quiero decir que nosotros debamos aceptar cualquier cosa que se nos presente, pero debemos ser realistas. Hay países europeos que están llevando a cabo medidas de tipo tributario o de seducción de blanqueo de capitales que son relativamente parecidas a las que plantea el gobierno nacional. Lo que debería preocuparnos es si con esto realmente se produce algún delito de enriquecimiento ilícito de algún funcionario o si es facilitada una práctica de lavado de dinero. Yo me he reunido con el jefe de Gabinete, Sergio Massa, y me aseguró que todos los recaudos están tomados para que ello no ocurra. Confío plenamente en lo que me ha dicho y si eso está cubierto yo creo que pese a que para un recaudador en cualquier lugar del mundo siempre es como tragarse un sapo dar este tipo de facilidades, mucho más importante que la recaudación es el bienestar de los argentinos y en un contexto de crisis internacional hay que intentar resolverla.

- El proyecto de ley establece que las personas investigadas por la Justicia en causas por evasión impositiva podrían acogerse a la ley por lo tanto se cerrarían las causas abiertas en su contra ¿Qué piensa al respecto?

- El proyecto dice que [las causas judiciales] se suspenden y se cierran solamente cuando se termine de cancelar la deuda. Si bien son medidas muy extraordinarias, que en general a las administraciones tributarias no les gusta tomar, también hay que reconocer que frente a una crisis internacional de esta envergadura y siendo que las causas penales sólo se cierran cuando se termina de pagar el dinero que no se ingresó oportunamente, creo que hay que asignarle un poquito de razonabilidad a lo que se está planteando. Yo lo tomaría como una medida extraordinaria que puede producir sus efectos o no, pero es muy pronto para aceptarla o rechazarla. Yo quisiera eximirme de aceptarla o rechazarla.

- Usted dijo que lo tranquilizaron las palabras del jefe de gabinete que le habló de las herramientas que va a aplicar el Gobierno para evitar que la repatriación de capitales pueda ser una oportunidad para que se blanquee dinero proveniente del delito ¿Cuáles son esas herramientas?

- No, no, no. En el sentido de que las facilidades de poder repatriar los fondos no están disponibles para funcionarios públicos ni para empresas [donde] haya participación de funcionarios públicos. En el caso del lavado de dinero, están excluidos de los beneficios todos aquellos provenientes del terrorismo, lavado de dinero, toda una cantidad de prácticas que detalla, con lo que yo no entiendo dónde podría estar facilitado el lavado de dinero.

- Pero no existe una obligación para tener que justificar el origen de los fondos. En ningún lado va a estar establecido que tal dinero proviene por ejemplo del terrorismo...

- No, es al revés. La Argentina adhiere a tratados internacionales sobre lavado de dinero que establecen que sí debe justificarse el origen del dinero y esa legislación de lavado de dinero no la tocan con esta ley. Esta ley no se puede ver sola, hay que verla respecto al contexto en que se aplica y respecto de la legislación de lavado de dinero que está vigente en la Argentina.

- Usted es conocido por sus amplias campañas para perseguir a los incumplidores de la ley tributaria ¿No cree que debería existir algún beneficio para aquellos que cumplieron con el pago de los impuestos?

- El beneficio está resguardado. El plan del gobierno nacional está expresado en distintos términos [que el bonaerense]. Ellos han hablado de moratoria, cuando en realidad es un plan de pagos, porque el plan de pagos tiene un piso del 30% del capital, que se debe exigir en concepto de intereses. Cuidado que el plan del gobierno nacional cobra intereses, no es un plan sin intereses. Entonces a mí no me parece que sea muy injusto con el que pagó en término. En todo caso, podría ser que algún contribuyente diga que el interés le parece bajo, pero están cobrando intereses.

- ¿No resulta contradictoria esta decisión del Gobierno con las grandes campañas para perseguir a los morosos, que también implicaban un incentivo para aquellos que pagaban en término sus obligaciones fiscales?

- Si no hubiera ocurrido la crisis internacional, sí. Ahora ocurrió la crisis y lo que se plantea es cuáles son las herramientas que un gobierno puede usar para tratar de pelearla frente a la crisis. Si no hay lavado de dinero, sino hay facilitamiento de enriquecimiento de los funcionarios públicos, si no hay tratamiento concesivo para los que pagaron tarde, yo le digo: está bien. La discusión pasa ahora a ser de política económica. Desde los años 30 no existe una crisis de esta envergadura, entonces, ¿por qué tipo de fundamentalismo no deberíamos incluir este tipo de herramientas? Si la medida es poco efectiva, la podremos criticar después.

- ¿Qué respondería frente a los reclamos de la oposición que asegura que es una medida desesperada del Gobierno frente a la crisis para hacer caja?

- Desesperada es una palabra que para mí está de más. Ahora, que es una medida frente a la crisis para hacer caja ¿por qué no? Yo hice lo mismo en 2002, 2003 y 2004. Hemos tomado medidas de este tipo frente a la crisis que había para hacer caja. La recaudación fiscal es la caja de las naciones.

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