Montoya celebró boda, en una "variopinta" fiesta con todos

Escoltado por el ex y el actual gobernador –sus ex jefes- y fotografiado, además, junto a otro que aspira ocupar el Ejecutivo provincial y con quien despunta por estas horas el vicio aunque sin más jinetas que rótulo de asesor, Santiago Montoya finalmente se casó hoy con Ana Sanchez rodeado de funcionarios, periodistas y políticos otrora aliados y –seguro- futuros contrincantes, que optaron por esquivar su zigzagueante derrotero para no complicar el clima festivo del evento.
Un detalle que no pasó desapercibido entre los presentes: como si hubiese estado calculado, la partida rauda de Daniel Scioli y su mujer encajó, casi con precisión suiza, con el arribo de su antecesor, Felipe Solá. Convenido o no, el cruce del ex y del actual quedó más en evidencia por un dato estrictamente organizacional: Felipe, jocoso y cuartetero como el que más, se sentó justo en la misma silla, todavía caliente, en la que se había ubicado Scioli en la mesa principal.

La ceremonia en la que el (ex) hombre malo de la gestión pública precursor en el arte de crear insólitas herramientas para recaudar, mostró un costado mucho más distendido, amontonó al ex Gobernador y ex kirchnerista Felipe Solá; con su sucesor Daniel Scioli y otro que aspira sentarse en el sillón que probaron aquellos dos en el Ejecutivo Provincial, Sergio Massa.

El hermano del flamante esposo se encargó, con inocencia estudiada, de resaltar las virtudes de juntar del ex recaudador: "Mi hermano puede juntarlos a todos porque es un soñador, y cree en un peronismo republicano", dijo Daniel Montoya. Contra la creencia histórica, digamos.

Ausentes, con aviso: el ex ministro de Economía de la Nación, Martín Lousteau y el actual Jefe de Gabinete de la Nación, Aníbal Fernández, quienes se excusaron de no concurrir, aunque naturalmente por razonas variadas.

El casamiento del Ex Director Ejecutivo de Arba, Santiago Montoya con Ana Sánchez, mujer con la que se limpió –aunque mutuo- el rótulo de divorciado, se realizó esta mañana en Olivos.

Según pudo reconstruir INFOCIELO, a la cita se llegaron, también, otros dirigentes políticos de fuste, como el también ex gobernador bonaerense, Antonio Cafiero; además de intendentes como el platense Bruera y el olavarriense José Eseverri.

Hasta la ceremonia del civil, que se desarrolló en el partido de Vicente López –y más luego en un almuerzo en el coqueto Rosa Negra Jockey, de San Isidro- se llegaron, además, el Secretario General de la Gobernación y hermano de Daniel, José ‘Pepe’ Scioli; el ex Jefe de Gobierno porteño, Jorge Telerman y hasta el niño mimado de Lilita Carrió, el titular del Bloque de Diputados nacionales de la Coalición Cívica, Adrián Pérez.

Compartieron ceremonia junto a los novios que vuelan, esta noche, "con rumbo desconocido" según la versión oficial; ex compañeros de trabajo de Montoya en su paso por la gestión bonaerense, como su superior y actual reemplazante, Rafael Perelmiter, y el ex Diputado nacional, Nicolás Dalesio.

Tanto Santiago Montoya (49) como Ana Sánchez (46) son divorciados y padres de un hijo y de dos hijas respectivamente. Los novios fueron acompañados por familiares y amigos.

Hubo mucha charla, dicharachera –dicen- entre Adrián Pérez y Daniel Scioli, y abundaron comentarios acerca del regreso de Montoya a la administración pública provincial. Dicen muchos, que Scioli lo quiere –aunque sabe que no podrá- sentar, otra vez, en ARBA; pero la mayoría se juega por su desembarco, tal como anticipó este portal, en un nuevo organigrama dentro del Ejecutivo Provincial, en Jefatura de Gabinete.

Comentá la nota