Montoya afirmó que se "sentiría cómodo" con el PJ disidente

El ex jefe de ARBA esquivó definiciones, pero admitió conversaciones con los principales referentes de la oposición; "Quiero ocupar un espacio de liderazgo y tengo el mejor equipo", dijo a lanacion.com; sin contacto con Scioli
Pasado el "período de duelo", como llama al último fin de semana, Santiago Montoya piensa tomarse unos días para decidir qué hacer con su futuro laboral y político.

Desde que firmó la renuncia a ARBA, su celular no para de sonar. Del otro lado de la línea, las manifestaciones de "solidaridad" se mezclan con invitaciones de los principales líderes de la oposición a "sentarse a conversar". En léxico de campaña: ofrecerle posibles nuevos rumbos directamente relacionados con las elecciones del 28 de junio.

El viernes último quedó fuera de la administración de Daniel Scioli tras haber lanzado críticas al oficialismo. Además de rechazar las candidaturas testimoniales, alertó sobre la falta de diálogo del kirchnerismo.

En diálogo telefónico con lanacion.com, Montoya esquivó las definiciones tajantes y habló de los principales referentes de la oposición sin dejar a ninguno afuera, pero deslizó que "se sentiría cómodo" trabajando en el PJ disidente. No descartó ser candidato a diputado por el espacio que lideran Francisco De Narváez y Felipe Solá, aunque admitió que se sentiría más cómodo en una función ejecutiva que en una banca. "Quiero ocupar un espacio de liderazgo político y tengo los mejores equipos para hacerlo", resumió eufórico.

- ¿Cómo seguirá su vida laboral?

- Después del duelo por la bronca y la pena que me dio tener que irme de ARBA como me fui sin haber saludado a mi gente, por ahora, estoy escuchando propuestas y empezando a conversar con los que están liderando los distintos espacios que se abren. Tengo la vocación de ocupar un espacio de liderazgo político y tengo los equipos técnicos para hacerlo.

¿Habló con De Narváez y Solá?

- Hablé con todos. En realidad, tengo una relación previa con todos. Con Solá, con quien trabajé seis años, con De Narváez, que tiene una fuerza tremenda para cambiar las cosas. También con [Gabriela] Michetti y con [Mauricio] Macri, con dirigentes de la Coalición Cívica y con Raúl Alfonsín. Con la mayoría hablo desde que estoy en ARBA.

- ¿Y en algún momento, antes de la renuncia, le ofrecieron algo?

- Nunca hablé con ellos en términos políticos porque estaba comprometido políticamente con Scioli, pero ahora Scioli me echó y estoy al frente de un grupo de desocupados, así que escucho propuestas.

- ¿En qué espacio de la oposición se sentiría más cómodo?

- (Tarda en contestar) Siempre me agradó trabajar en el PJ porque tiene capacidad y vocación de poder para transformar las cosas, que es lo que a mí me interesa. Sí, me sentiría muy cómodo en un espacio justicialista.

- ¿Se sumaría a la lista de De Narváez y Solá?

- Hay que ver cuál es el proyecto. Siempre he tenido vocación ejecutiva. Si competir por una banca implica ocupar una banca dentro de un proyecto mayor para cambiar el país, lo acepto. Una banca podría ser la plataforma mientras se configura ese espacio mayor.

- ¿Alguno lo llamó?

- Solá.

- ¿Qué le dijo?

- Que no podía creer lo que me había pasado, que me tomara mi tiempo, pero que le gustaría que conversáramos.

- ¿Y cuándo podrían sentarse a conversar?

- Lo antes posible. Esta misma semana podríamos empezar a tener conversaciones. Queremos escuchar las ideas que tienen los distintos sectores. Buscamos protagonizar un proceso de cambio con políticas de mediano y largo plazo.

- ¿Schiaretti que le dijo?

- Fue el primero en llamarme después de que presenté la renuncia, cuando me estaba por subir al auto. Quedamos en conversar, lo que no quiere decir que me vaya a incorporar a su espacio.

- ¿Scioli todavía no lo llamó?

- No, no hablé con él. Lamentablemente, a esta altura, tendríamos que hablar de la leche derramada. Yo quería hablar con él antes.

- Desde algunos sectores se sugiere que usted pudo haber criticado al Gobierno a sabiendas de cuál iba a ser la reacción, como una especie de intento de provocar lo que finalmente pasó...

- Lo de la falta de diálogo yo lo vengo planteando hace meses. Lo hice en enero en una entrevista con LA NACION y hace una semana en una con la revista Debate. Eso no es nuevo. Lo que hizo que me echaran fue lo de la candidatura. No tengo dudas.

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