Montiel le quitó el protagonismo a Benedetti en un acto radical

El caudillo radical quiere que la UCR gobierne Entre Ríos en 2011. Además, pidió dejar de lado las cuestiones personales.
De nada servirán los reclamos, los enojos y las rabietas. Contra todos los pronósticos, Sergio Alberto Montiel fue a María Grande y le quitó el protagonismo al diputado nacional electo Atilio Benedetti, que festejaba en Paraná campaña su triunfo del 28 de junio.

El caudillo de la UCR dijo que quiere que el radicalismo vuelva a gobernar la provincia en 2011. Además criticó al gobierno nacional y pidió dejar las cuestiones personales de lado.

Con pocas palabras, el ex gobernador se llevó varias ovaciones, en tanto el empresario del sur entrerriano apenas recibió algún tímido aplauso. "Me voy, me están esperando", habría dicho Benedetti mientras se despedía de los correligionarios con su brazo izquierdo en alto.

Los cortocircuitos entre el caudillo radical y el empresario de Larroque se originaron porque Benedetti leyó que el ex gobernador le quitó mérito en el triunfo electoral y aseguró que el radicalismo hubiera ganado con cualquier candidato. Desde ese momento, el diputado electo buscó alejarse de Montiel. Al mismo tiempo, otros dirigentes comenzaron a trabajar para solucionar los problemas. En esa línea, el ex presidente del radicalismo Raymundo Kisser le habría asegurado a Benedetti que Montiel se quedaría sentado y no haría uso de la palabra. Pero, para sorpresa de todos, Montiel se paró y habló, aunque lo hizo tras el discurso de Benedetti.

Atrás de Benedetti salió Kisser, mientras que el diputado Sergio Varisco se quedó a escuchar el discurso del ex gobernador.

"LOS FELICITO". Sergio Montiel comenzó su alocución felicitando a sus correligionarios por la victoria obtenida en las últimas elecciones legislativas. "Los felicito y espero que este sea uno de los pasos necesarios para que el radicalismo vuelva a ser mayoría en la República y gobierno en Entre Ríos en 2011". En ese orden, Montiel afirmó que "todo depende de nosotros y de la capacidad que tengamos de dejar las pequeñas diferencias de lado", y agregó: "Tenemos que hablar con la verdad y tener una conducta acorde con el radicalismo". Paso siguente dijo: "Cuando yo escuchaba los reclamos del campo cerraba los ojos y me parecía escuchar los reclamos del radicalismo".

Para Montiel la victoria electoral del 28 de junio no fue un triunfo radical. No obstante resaltó: "Pero sí estuvo encabezado por el radicalismo". El ex gobernador subrayó que en Entre Ríos los candidatos surgieron de una interna. Según el caudillo radical, la sociedad votó contra el gobierno, la política de los Kirchner y contra el clientelismo político. Aseguró que el radicalismo debe recuperar su lugar, pero para eso se deben superar las pequeñas cosas que "suceden entre nosotros, ya que muchas veces con el afán de buscar soluciones personales dejamos de lado al pueblo, a la república".

Montiel, primer gobernador entrerriano desde el retorno de la democracia en 1983, dio a entender que el sistema democrático está debilitado. Asimismo aseguró que "a los radicales no se les perdona un error, a los otros se les olvida cualquier conducta", y agregó: "Tenemos la obligación de poner de pie a este partido, ahora hay que rescatar a la democracia y reforzarla". Por último dijo que el 28 de junio fue un momento decisivo, pero que "no se resolvió el problema y que no todo va a cambiar el 10 de diciembre". Luego aseguró: "No vamos a lograr nada si anticipamos las cosas, nunca nadie partió cuando puso el carro delante de los caballos".

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