"Montenegro es irreemplazable".

Walter Busse no se achica ante la mochila de suceder al 10: "Podré jugar bien o mal, pero voy a dejar todo".
La de Walter Busse es la historia típica de un chico del Interior que cumple el sueño de llegar al fútbol grande de Buenos Aires. Lo bueno es que sabe valorarla: "Yo hace un año y medio estaba jugando en Juventud Antoniana de Salta en el Argentino A, me bañaba con agua fría, tenía que viajar 22 horas para jugar... Son cosas que hoy hacen que te des cuenta por dónde pasaste, dónde estás y que te dan fuerzas para seguir adelante".

-¿Esto es un premio a todo ese sacrificio?

-Seguro. Yo sabía que tenía que salir de Jujuy, tratar de jugar. No me importó que sea en el Argentino A, o ir a Perú (Atlético Minero). Quería mostrarme, sumar minutos... Y cuando tuve la posibilidad en Gimnasia, supe que era mi oportunidad de demostrar que podía jugar en Primera. Lo hice y, a pesar del descenso, se fijaron en mí.

Son las primeras palabras de este salteño de 22 años como jugador de Independiente. "Ya tuve mi primer entrenamiento y todavía no caigo. Veía tan lejos todo esto...", le confiesa a Olé ante el acoso de los hinchas que buscan un primer recuerdo con el tercer refuerzo de Gallego. "Estoy cumpliendo un sueño. Había otros clubes interesados en mí (NdeR: Newell's, Tigre...), pero cuando supe de Independiente, dije: 'Paremos todo'. Me seducía por la historia, lo que es el club, los grandes jugadores que pasaron por acá, la presencia del Tolo y de Menotti, ídolos que los veía desde lejos... Pensar que mi mejor partido lo jugué contra Independiente (4-1, 6ª del Clausura, y metió un gol) y ahora estoy acá. Tengo hambre de triunfar".

-Jugaste en varios puestos, ¿cuál es el tuyo?

-Me gusta jugar un poco suelto, de enganche. Aunque aprendí a moverme como 8, por izquierda, de doble 5... Más variantes para el técnico. Podré jugar bien o mal, pero voy a dejar todo.

-¿Pesa la responsabilidad de reemplazar a Rolfi?

-Sé que cuando salga a la cancha tendré que jugar con esa presión. Pero Montenegro es irreemplazable... El otro día me decían que es difícil encontrar un enganche que se tire atrás, que corra hasta su propio campo... Yo soy así, puro sacrificio. Trato de jugar cada pelota como si fuese la última y, cuando la tengo, hago lo mío.

Comentá la nota