Montenegro: "Está garantizada la seguridad con la Policía Federal"

Lo dijo el ministro de Justicia y Seguridad porteño tras reunirse con el jefe de Gabinete Aníbal Fernández para analizar la convivencia de la Policía Federal con la futura fuerza metropolitana. Dijo que se acordó un cronograma de pagos de la deuda de la gestión Macri con la Federal, que llevó a la reducción de personal en la Ciudad.
Mientras el nivel de inseguridad continúa en ascenso, la disputa política entre el Gobierno nacional y la administración porteña abrió un nuevo frente que deja a la ciudadanía con más miedos que garantías. Es que a pesar de que la Ley de Seguridad Interior remarca que las fuerzas de seguridad "son de servicio permanente", la Policía Federal aceptó la reducción de su personal en las dependencias públicas de la ciudad y culpó a la gestión de Mauricio Macri de no interesarse por la integridad física de los vecinos.

En medio de esta crisis, el jefe de Gabinete Aníbal Fernández respondió al pedido de audiencia del ministro de Justicia y Seguridad porteño, Guillermo Montenegro, para analizar la convivencia de la Policía Federal con la futura fuerza metropolitana.

"La reunión fue positiva y está garantizada la seguridad con la Policía Federal", afirmó este lunes por la noche Montenegro a los periodistas, luego de la reunión en la Casa Rosada.

El funcionario porteño también informó que se acordó un cronograma de pagos de la deuda que la Ciudad mantiene con la gestión nacional a raíz de los servicios que presta la Policía Federal en la custodia de edificios que dependen de la administración de Macri.

Según lo acordado con Fernández, este martes Montenegro tendrá el primero de una serie de encuentros con el ministro de Justicia y Seguridad nacional, Julio Alak, ausente en el encuentro del lunes, del que sí participó el jefe de Gabinete porteño, Horacio Rodríguez Larreta.

"Habrá tantas reuniones como sean necesarias, no hay un término", afirmaron fuentes de la Jefatura de Gabinete, con vistas a delinear la "sincronización" del trabajo de la PFA y la Metropolitana, que a fines de este mes estará en funciones en la Ciudad.

Montenegro y Alak analizarán aspectos "políticos" del modo en que operarán los agentes de cada repartición, y serán los subjefes de cada fuerza los encargados de coordinar el accionar en las calles.

La Federal y la Metropolitana "pueden convivir perfectamente", afirmó Montenegro a la prensa.

En el encuentro, el funcionario porteño se comprometió a que reparticiones administrativas de la Ciudad se pondrán en contacto en los próximos días para acordar el modo en el que la Ciudad pagará la deuda que mantiene con la Federal, que según fuentes del gobierno nacional asciende a 40 millones de pesos.

Además, Montenegro informará a Alak sobre cuántos efectivos policiales necesita la Ciudad como refuerzo de custodia, como también los destinos y la labor que desempeñan.

El funcionario nacional, en tanto, evaluará la nómina de necesidades en materia de vigilancia, agregaron las fuentes. También surgió de la reunión entre Fernández y Montenegro que "desde ahora" ningún funcionario "va a polemizar a través de los medios" de comunicación sobre la seguridad en la Ciudad, sino que lo harán "en privado".

LA DECISIÓN DE LA FEDERAL. Como el juramente hipocrático de un médico, un policía está las 24 horas de servicio, aún cuando está en su casa descansando. En el marco de ese estado, un funcionario público no puede dejar de asistir a una persona (civil) que esté siendo victimizada. A no ser, claro, que la institución se declare abiertamente en protesta contra el gobierno de turno y admita que no va a trabajar porque no recibe colaboración ni pago de horas extras.

La decisión que tomó la Policía Federal quedó rubricada en un comunicado de prensa difundido por la propia agencia oficial de noticias Télam, y al que Criticadigital tuvo acceso, donde admite que "a partir del nuevo gobierno, no se recibió ningún aporte para la seguridad y comenzó a diferirse los pagos hasta alcanzar la cifra mencionada a la fecha. Próximo vencimiento 13 de noviembre de 2009, 43.252.320".

De esta manera, la fuerza se metió de lleno en la polémica y advirtió que "anterior al presente Gobierno de la Ciudad, las autoridades se interesaban por la seguridad de los habitantes adquiriendo patrulleros y equipo para mejorar el servicio y también se pagaba el servicio de policía adicional acorde a lo pautado".

En línea con el argumento esgrimido por el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, cuando se levantaron las custodias de las dependencias públicas, la PFA recordó que antes "se pagaba el servicio de Policía adicional acorde a lo pautado".

La Federal detalló en el escrito (ver adjunto) que "la deuda actual asciende a 40.105.000" pesos, en tanto que el último pago realizado por la administración macrista "fue durante el mes de enero" de este año. Por ese motivo, se redujeron "en forma parcial" los servicios adicionales solicitados por el gobierno porteño.

Por su parte, el secretario general del Gobierno porteño, Marcos Peña, rechazó las acusaciones de los funcionarios de la Rosada y volvió la mira hacia el Gobierno nacional, a quien acusó de tener "la costumbre de politizar los temas que hacen a la relación con la Ciudad, lo cual termina siendo un castigo para los vecinos, y eso es imperdonable".

Sin embargo, el jefe de Gabinete de la ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, admitió la existencia de la deuda y dijo que "hay un pago previsto para esta semana".

Aunque el Gobierno nacional y su par de la ciudad de Buenos Aires arrastran un enfrentamiento desde la asunción de Macri al frente del Ejecutivo local, la relación entre ambos cobró una inusual beligerancia desde la presentación de la Policía Metropolitana (PM).

Al oficialismo porteño no le dan los voceros para explicar la causa del espía Ciro James y ahora comenzó otro round para lidiar con la Federal, dependiente del Ministerio del Interior que conduce Florencio Randazzo.

Factura en mano, esta semana Randazzo recomendó que Macri "trabaje en el tema en vez de polemizar" y recordó que en otras jurisdicciones "pagan a sus policías y son más pobres".

Muchos especialistas se preguntaban como sería la convivencia entre ambas fuerzas cuando el jefe de Gobierno anunció la creación de su cuerpo de seguridad. Sin embargo, no hizo falta que la PM comenzara a actuar para imaginarse la guerra intestina que pudiera surgir.

En el comunicado, la PFA advirtió que "a partir del nuevo gobierno, no se recibió ningún aporte para la seguridad y comenzaron a diferirse los pagos".

Por eso –agregó el texto- "la Institución se halla a la espera de una reunión con las autoridades" porteñas en busca de "una lógica y pronta solución".

Mientras se espera la pronta solución deseada por la Policía Federal, la seguridad de al menos 72 dependencias públicas de la Ciudad quedaron en manos de empresas de seguridad privada, contratadas por el ex presidente de Boca.

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