Montenegro entre grietas y fisuras: un desafío tambalean

Hay que bucear profundo para atar el vínculo de Guillermo Montenegro a la ciudad. Toda su construcción política fue ajena a General Pueyrredon. Hoy es el máximo referente del PRO en San Isidro, que fue sometido en las PASO del 2015 por Gustavo Posse, lo cual lo distanció del áulico entorno del presidente Mauricio Macri.

La operación rescate corrió por cuenta de la gobernadora María Eugenia Vidal, quien lo vistió de bombero para apagar el incendio político que el mismo PRO diseñó en Mar del Plata. ¿Alcanza con ser el candidato de la gobernadora? La respuesta deja más interrogantes que certezas, aunque tras lo observado el pasado viernes en el Gran Hotel Dorá, el ensayo puede ser una nueva frustración como ya lo fueron Lalo Ramos y Emiliano Giri, ambos envueltos en sonoros escándalos.

El primer paso de Montenegro en su objetivo 2019, fue cerrar su acuerdo con el  multiempresario Florencio Aldrey Iglesias, titular del multimedios La Capital, según refirió el especializado sitio de noticias LPO. A la usanza de  Daniel Scioli, confió su suerte comunicacional a la decadencia de la editorial más antigua de la ciudad, prebendaria a expensas del Estado por excelencia.

 

Un punto de partida para nada alentador, si nos atenemos a los últimos fenómenos que respaldó, alineados históricamente  con los favores  del kirchnerismo. A Montenegro, le ofician como operadores su par de bancada, un desteñido y objetado, Juan Aicega, que nunca estuvo en el nivel que requería el PRO marplatense y Lucas Fiorini alías “Gato”, senador provincial que hizo autobombo con pasacalles que el mismo colocó sobre la Calle 7 en La Plata.

La gobernación le puso todos los fierros a Montenegro. Hasta adelantó el inicio de la campaña electoral del 2019, prevista para la finalización del Mundial Rusia 2019, que salvo un milagro llamado Messi, pueda revertir el proceso bajo el comando de Sampahumo. Un clima de fracaso puede invadir a los argentinos, cada vez más urgidos de la promesa de los brotes verdes, que extienden un invierno que se anticipa como excesivamente riguroso en los bolsillos.

En este contexto general, con los crecientes problemas acumulados de conurbanización de la ciudad, Montenegro se lanza a una competencia a ciegas y contrarreloj. Entre las bandejas de exquisito lunch de reconocido catering, sobrevoló la figura del  financiamiento de la política, tras el controvertido canje de pasajes en la Honorable Cámara de Diputados de la Nación, donde Montenegro y Aicega  son top ten por el PRO en la lista de CAMBIEMOS.

Clavar la bandera amarilla en Yrigoyen 1627, después de Arroyo, es una política de Estado en 6 entre 51 y 53. No controlan ni Tandil ni General Pueyrredon, (66 % del padrón ambas) y a pesar de ello pasaron por ventanilla cobrando altos dividendos, hace sólo 6 meses. No es un dato menor que la Quinta Sección Electoral, es un enclave de sumo valor estratégico para contrarrestar el nicho del P.J. en La Matanza. El plato de la balanza en esa puja se completa con las pesas de Bahía Blanca y La Plata.

La carrera política de Aicega, ahora pilar de Montenegro, se hizo visible hace apenas  2 años, se opacó en la presidencia de la comisión de Educación del HCD, no finalizó su mandato y ya es diputado nacional, una especie de meteoro con luces bajas, pero muy buena gente de Balcarce explican quienes han tenido la posibilidad de frecuentarlo. Fiorini se tomó el palo del “massismo” y demostró que es un adelantado en el arte de la jabalina, su salto lo depositó en una banca de senador provincial. En CAMBIEMOS, Fiorini es un “Gato”, porque se recuerda  que el crédito de Sergio Massa se fue de noche, tras haber sostenido que Mauricio Macri era un inútil y un inservible, no sólo para ganar elecciones sino para ganar gobernar el país. El PRO, entre otros, se alimenta de esta gente. Fiorini espera tomar la posta que deje la estela de Montenegro, es un secreto a voces.

Todo lo demás, que pudo observarse en el hotel, donde curiosamente también hacia sus mítines Daniel Scioli, fue el escaso acompañamiento de legisladores provinciales y nacionales, del empresariado  marplatense de mayor relevancia, de representantes de cámaras etc. En cambio abundaron las segundas líneas, y llamó la atención de la pluralidad de componentes de ramas  aliadas al kirchnerismo y al peronismo, que nunca simpatizaron con el PRO, como el ex concejal mano derecha de Gustavo Pulti, Héctor Rosso, entre otros. Las malas lenguas dicen que asistió porque a Ariel Ciano, todavía no le da la cara como a Mauricio D´Alessandro.

Quedó la sensación que las invitaciones no corrieron por cuenta de Montenegro, sino que las subsidió por un rato pero la cosa no funcionó, salvo que se reencontró con amigos de hace muchos años, que no dejaban pasar la oportunidad de saludarlos a los abrazos durante los breaks. Por supuesto que no puede esperar otra cosa, que le vendan pescado podrido, no sus amigos, sino sus adyacentes y circunstanciales punteros.

Tras la gestualidad de las fotos con la gobernadora Maria Eugenia Vidal, que se utilizaron para su blanqueo, el operativo Montenegro continuó siempre con el estandarte de radiopasillo una columna donde se pegan gacetillas y se dan a conocer las actividades sociales del Centro Cultural Sur indebidamente conocido y mencionado como Paseo Aldrey.

La conmoción que provoca la desaparición del submarino ARA San Juan, tiene en Montenegro uno de los ejes de mayor exposición. Es el vice de la comisión bicameral, que debe investigar qué paso luego de la última comunicación del 15 de noviembre con la nave de la Armada. De familia submarinista, como él lo ha expresado, puede quedar preso de la politización del caso como de hecho se ha dado, con la participación de Nilda Garré. Como ocurre en estos casos, todos los cañones apuntan al oficialismo, y Montenegro deberá ser la cara de la indulgencia, en una comisión que preside el peronista José Ojeda. Es para desvelarse.

Así es la vida de Montenegro, entre las sugerencias que recibió, para lograr el indulto para que La Renga se presente en la ciudad, ser el máximo referente del PRO en San Isidro y candidatearse a la intendencia en Mar del Plata, y hasta ahora, meterse en una lidia interna por una candidatura flaca que no guarda relación con el esfuerzo que demandará.

Las urgencias políticas del PRO, de tener un faro con los colores propios, resultado del entresijo que ha producido su bastón de apoyo en 2015, la Agrupación Atlántica con la comandancia el intendente Carlos Arroyo. A esta altura, es indigerible para la flor y nata de la Casa Rosada y La Plata. Hay temas que se han decidido, pero no definido, acercó misteriosamente una fuente, como conclusión durante el ágape de lanzamiento.

Jorge Elías Gómez

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