El momento elegido para salir a la cancha

En apenas días, José Eseverri concentró reuniones con el campo e inauguraciones de una planta de energía. Y dio muestras de autoridad, como eliminar de raíz "El Stud" y relocalizar a las familias. Los interrogantes: cómo mantener el ritmo y de qué lado del PJ pararse.
Entre todas las fantasías de los políticos que no están en la cúpula absoluta, gana por varios cuerpos de ventaja el mito de la resurrección. Más en Argentina, donde es casi un hecho absoluto que no existen los muertos políticos. En Olavarría también pasa y hoy, salvo el jubilado (y nadie sabe hasta cuándo) Alberto Eugenio Lestelle, todos, pero absolutamente todos, se consideran en carrera y con futuro. Hasta Juan Manuel.

El mito de la resurrección, del regreso, tiene varios componentes, pero uno es el que aquí nos interesa: el dirigente político suele pensar en un renacimiento rápido, instantáneo, casi de un día para el otro. Casi mágico.

Es evidente que José Eseverri le imprimió a la semana que termina un ritmo y un rumbo especiales, que hasta ahora no se le veían. Es obvio que, tras leer el mapa real de la política local, sueña con un reposicionamiento que lo aleje de las cifras del 28 de junio, y que lo coloque en el inicio de la carrera hacia el 2011.

Dos cuestiones hacen que esa apuesta se haya acelerado tanto. Una, ya dicha, ese componente mágico y rápido que encierra todo resurgimiento para el político medio. Otra, el estilo de feroz apego del eseverrismo a las movidas de sus espejos nacionales y provinciales: si Daniel Scioli anunció esta semana que "renuncia" como diputado nacional para aferrarse al Ejecutivo provincial, poco tiempo iba a pasar antes de que el Intendente hiciera un gesto similar de apego al sillón antes que a la banca.

En estas semanas, hizo los siguientes gestos, cada uno en el mismo sentido.

Inauguró la central eléctrica. El oficialismo tuvo esta semana un evento de los que más le gusta para la foto: una inauguración de infraestructura. A principios de año el Intendente imaginaba estar, a esta altura, abriendo rutas, enlaces y caminos de acceso. El torniquete a los fondos nacionales retrasó ese deseo, pero José tuvo una foto este miércoles, con funcionarios nacionales, inaugurando una central local. El gesto deja como corolario una foto y poco más: hoy por hoy esa apertura, importante, está lejos de la agenda cercana a la gente. Como su ubicación geográfica, es lejano, y no pega.

Embocó un golpe de autoridad. Luego de meses de problemas en la negociación para la compra de los terrenos de "El Stud", en barrio Isaura, cerró la operación con Agustín "Tino" Spitale y de inmediato demolió el lugar, también conocido como "El Conventillo". Anunció que reubicaba a las familias en hogares individuales, de mejor calidad, y se anotó varios porotos en la barriada, al menos por lo que infoem.com pudo detectar cuando llegó al lugar y habló con los vecinos.

Trató de fortalecerse en su grupo. Cerró también dos procesos que son coincidentes. Poco después del 28 de junio reunió a su tropa para una autocrítica que terminó siendo despiadada, y que le pegó de lleno. Ahora, tres meses después, volvió a reunir a la tropa y les bajó un mensaje que puede ser reafirmación o duda, según quien lo mire: "soy el único en condiciones de gobernar Olavarría", les dijo. Con otros agregados. 1) el nivel de autocrítica permitida se evaporó, en esa reunión y en el resto de los intercambios con funcionarios: "acá ya no se opina sobre casi nada", admiten miembros del Gobierno. 2) de a poco ha eliminado las voces de su entorno que no sean las del punto siguiente.

El nuevo trío. El mismo miércoles José Eseverri inauguró al nueva pileta de Corpi. Ese día se mostró en la cabecera de las fotos con el único entorno con el que habla: el jefe de Gabinete, Héctor Vitale, y el subsecretario de Cultura, Eduardo Rodríguez. Ese trío es el único que intercambia y decide prácticamente todo lo que se aplica en políticas públicas en la Ciudad. Y lo que se deja de hacer.

¿Recompuso con Alem? Y si es así: ¿qué recompuso? ¿un pacto mínimo?. Esta columna ha comprobado algo: cuando José Eseverri y Julio "Chango" Alem andan mal, se nota en las fotos. No se cruzan. No se muestran juntos. Este sábado por la tarde, los dos se mostraron sonrientes y coloquiales, listos para la foto, incluso con Alem. Hasta participó de la charla Héctor Vitale, quien está en permanente tensión con el presidente del Concejo: ¿qué acordaron? La imagen no era, ni de lejos, la de un Intendente junto al presidente de Concejo al que le pidió la renuncia. Ni la de un presidente de HCD que dice que el Intendente es nada más que "un buen pibe". Algo cerraron, aunque no se sepa qué: ¿no habrá más tiroteo? ¿Chango bajará en el futuro los decibeles tras la arremetida de la semana pasada por la ordenanza de los eucaliptos, a cambio de retener la presidencia del HCD? Atento, lector: ahí pasa algo, porque de nuevo hay buena onda. ¿José está enterado de que Juan Carlos Simón vino a verlo a Alem este sábado? ¿O de que el propio Ricardo "Ricardito" Alfonsín lo recibirá en Buenos Aires esta semana que comienza? Hay, por lo menos, una tregua.

El acercamiento con Racing. Lo que el ambiente "chaira" pensaba del Intendente, tan pegado a Ferro, estaba ya en los límites del insulto público. José Eseverri ya es exponía al cantito de la hinchada, o a la bandera agresiva, y decidió hacer un gesto a la conducción de la estrellita. Fue al Club, recorrió la cancha, hizo gestos. Los dirigentes todavía no saben qué les dará. Pero algo les dará.

El giro con el campo, y la Expo. La bajada del ministro de Asuntos Agrarios, Ariel Franetovich, a la Ciudad, tuvo el efecto de reconciliación con el campo. Los productores que estuvieron en el encuentro hablan de un Intendente cambiado, distinto al que hace un año les dijo que si querían otra política agropecuaria formaran un partido. Es obvio que la intención de José Eseverri es allanar el camino hacia la Expo, que abre este fin de semana. El año pasado, en pleno conflicto con el campo, estuvo ausente. Este año, regalarle esa tribuna a Alem o a Ernesto "Gato" Cladera sería un problema. Una duda: si piensa estar allí ¿por qué mantiene la fiesta de Espigas en la misma fecha?

En todos los casos, la coincidencia es una: la foto. La imagen, que contiene esos componentes mágicos que los políticos asimilan con la recuperación de posiciones.

Hay que ver si lo que hacía falta era eso. O es más rendidor el día a día, y el cara a cara con la gente.

Sin resolver aún, queda el conflicto por los árboles en Parque Mitre. La rutina de la falta de novedades oculta otro dato: al interior de la administración local, la no resolución del conflicto es problemática, ha generado el resquemor del área involucrada en el diagnóstico inicial (ahora descartado) que recomendaba la tala y fortaleció una feroz interna entre la secretaria de Asuntos Legales, Carolina Szelagowski, y su par de Obras Públicas, Margarita Arregui, que en pocos días más puede tener consecuencias concretas, en cambios visibles en la gestión, que marcarían un triunfo de la segunda sobre la primera.

Como siempre, el correr de los días dirá la verdad

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