Molina: "Sentí que llegué a Kosovo"

De la misma manera que su par de Newell's Old Boys Guillermo Lorente expresó su angustia por el presente del club rosarino, el flamante presidente de Racing, Rodolfo Molina, se manifestó en la misma sintonía respecto de sus primeros días al frente de la institución: "Sentí que llegué a Kosovo. Encontré al club en ruinas, con las estructuras edilicias destruidas, con la mayoría de la mampostería destrozada"
El tono desolador que sale expulsado del otro lado del teléfono refleja esa impotencia que se acumula al continuar el descargo: "Es un desastre, no hay balances, ni libros, ni documentación, ni archivo de nada. La sensación que tengo en este momento es que se derrumba todo y que hay que reconstruir desde los cimientos".

La desazón es lógica. ¿Pero qué pensaba encontrar Molina luego de tres décadas de devastación del club?

Quizá imaginó enfrentarse a un panorama más que sombrío, pero no hasta el punto de chocarse con una realidad tan cruda como el hallazgo de gente durmiendo dentro de la sede que posee el club en el barrio Villa del Parque.

"Pese a esto creemos que en seis meses vamos a sacar al club adelante, estamos capacitados para hacerlo", se esperanzó Molina. Mientras tanto, Kosovo continúa de moda, para sumarle penurias al ya de por sí maltratado fútbol argentino.

Comentá la nota