Se mojó, pero ni siquiera se despeinó

Sin esforzarse más de lo necesario, con algunas actuaciones importantes como las de Rolando Zárate, Fabián Cubero y Leandro Somoza, Vélez derrotó 2-0 a Godoy Cruz y sigue prendido en la lucha por el título. Para los mendocinos, la caída significó la tercera consecutiva y el promedio ya comienza a transformarse en una preocupación.
La practicidad e inteligencia fueron las virtudes de un Vélez que en ningún momento perdió la imagen de equipo sólido y conocedor de sus objetivos. En cambio, preocupación será lo que se llevará a Mendoza Diego Cocca. Su equipo sigue sin encontrar el norte, haciendo parecer muy lejano a aquel conjunto que derrotó a Boca en la Bombonera. En la lluviosa tarde de Liniers, no atacó, defendió poco y sumó una nueva caída.

Discretísimos resultaron los primeros cuarenta y cinco minutos. Y no sólo por culpa de la lluvia que cayó desde el principio, sino también por la conformidad de uno (el local) y las limitaciones del otro (el equipo mendocino). Pareció, en el arranque, que las condiciones del piso y el clima podían ayudar a Godoy Cruz, pero fue apenas un espejismo, porque a los 13 minutos llegó el primer gol de Vélez. Zárate se fue por izquierda, metió el centro al primer palo y allí, libre de marcas, Cubero sacó un derechazo que se coló junto al palo derecho del inmóvil Ibáñez.

Con el resultado a su favor, Vélez se dedicó a manejar con tranquilidad el trámite del partido. Somoza se hizo dueño de la pelota en la mitad de la cancha, Papa y Zárate se encargaron de avanzar por la izquierda y Maximiliano Moralez se movió por todo el frente de ataque, para tratar de dar el último pase.

Godoy Cruz nada pudo hacer para contrarrestar esto. Se agrupó en su campo y cuando tuvo la pelota en su poder, casi nunca, tiró pelotazos para el solitario e indefenso Chávez, o recurrió a los centros de Vera, que fueron bien resueltos por los defensores de Vélez. Por eso, casi por decantación llegó el segundo gol, cuando Somoza sacó un remate desde muy lejos que otra vez encontró una floja respuesta de Ibáñez.

De ahí en más pasó poquito. Vélez siguió regulando sus esfuerzos y Godoy Cruz expuso todas sus limitaciones. Así quedaron claras sus aspiraciones: El equipo de Gareca pelea por un nuevo título, mientras que los mendocinos piensan en no descender.

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