Modelo Represión: Desde el gobierno intentan deslindar responsabilidades de la represión que ellos

Infoglaciar - Mientras el Gobierno apunta a Norberto Yauhar como un elemento disparador de la violencia, Pablo Soto, el principal referente de los huelguistas del SOMU denunció que "tres horas después" de haber recibido la invitación del Gobierno para la negociación del viernes, recibió otro llamado, pero esta vez anunciándole que le iban "a pegar un balazo en la cabeza" si no abandonaban la protesta. En el medio, la Policía habría ingresado sin orden de allanamiento a viviendas particulares, en el operativo de represión.
Ya politizado al extremo el conflicto, el jefe del Gabinete, Pablo Korn, sostuvo este sábado que el Gobierno "no reprimió", sino que su actuación se limitó "a dar contención" a los desmanes. "El conflicto tiene ribetes políticos de todo tipo y de alguna manera hoy encuentra al Estado posicionándose firmemente y reaccionando frente a un acto de violencia armado y planificado por los dirigentes del SOMU, por los delgados locales de Rawson", afirmó el funcionario.

Como saldo de las refriegas, "hay 16 policías heridos, más de 15 autos entre patrulleros y vehículos oficiales rotos, casas de vecinos que han recibido piedrazos y tienen roturas varias, dos bombas molotov que impactaron en el Ministerio de Economía, varios agujeros de bala en el mismo edificio, piedras (y) armas" colectadas por los policías.

Korn describió a los sucesos como "un conflicto armado, que no ha sido espontáneo y la Policía lo único que hizo fue resguardar a los funcionarios" que protagonizaban la reunión. "No hay represión de la Policía, hay contención de un conflicto social violento", agregó.

En cuanto a Yauhar, el jefe del Gabinete aseguró que "hay responsabilidades" del subsecretario de Pesca de la Nación, pero no aportó un solo elemento concreto para fundar la acusación.

"Creo que a todo el mundo le queda en claro la cercanía que tiene el señor subsecretario de Pesca con todo el sector de pesca chubutense, dado que él durante varios años ha interactuado permanentemente con ellos", se limitó a señalar sobre ese punto.

La versión de Soto es sustancialmente distinta. "Fuimos confiados, pero cuando llegamos a Casa de Gobierno la policía nos requisó como si fuéramos delincuentes y nos hicieron esperar como 20 minutos" en Fontana 50.

Allí, "nos dijeron que la reunión se hacía en el Ministerio de Economía y cuando llegamos ya estaba el GEOP y había un operativo impresionante de Infantería", describió.

"Estábamos dispuestos a negociar y dispuestos a aceptar. Creo que los compañeros fueron a la Casa de Gobierno y que de la Casa de Gobierno los mandaron a Economía. A los cinco minutos (del arribo de los trabajadores) empezó la balacera", contó el gremialista.

De ahí para adelante, las versiones se disparan y son rigurosamente extraoficiales. Los manifestantes acusan un comportamiento "agresivo" de los efectivos policiales y señalan a la explosión de una bomba de estruendo como la campana de largada de la represión.

Quién detonó ese explosivo es un misterio, pero desde el SOMU miran hacia el subsecretario de Trabajo, Jerónimo García, como el presunto responsable del armado "por izquierda" de la intervención policial.

Para asentar esa presunción, los gremialistas acuden al invariable tono pacífico que, hasta ese momento, habían tenido todas las manifestaciones de los marineros, incluyendo las dos que protagonizaron en actos oficiales.

Sobre la investigación judicial, nadie tiene mayores esperanzas. Es que hace muy poco tiempo el jefe de los fiscales, el Procurador General y ex-funcionario del Gobierno, Jorge Miquelarena, autorizó a la Policía a intervenir "de oficio" en los conflictos sindicales, lo que otorga una clarísima luz verde para eventuales operativos represivos.

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