"El modelo de Néstor Kirchner es el modelo de Benetton en Santa Cruz"

"El modelo de Néstor Kirchner es el modelo de Benetton en Santa Cruz"
El titular de la Federación Agraria Argentina asegura que al ex presidente jamás le interesó frenar el proceso de extranjerización de la tierra porque propicia la concentración de grandes extensiones en manos de unos pocos.
Hace pocas semanas, el titular de la Federación Agraria Argentina, Eduardo Buzzi, sorprendió a propios y extraños cuando admitió su deseo de ser presidente. Y lo cierto es que, aunque en estas elecciones declinó varias ofertas para convertirse en candidato, en un mano a mano con la gente, Buzzi actúa, habla y se mueve como un político en campaña. Acompañado por su jefa de prensa, su secretario privado y el guardaespalda que lo sigue a sol y a sombra desde que fue amenazado en el momento más caliente del conflicto del campo, el dirigente ruralista que se animó a desafiar el poder a los Kirchner llega al bar de Avenida Santa Fe y Anchorena para compartir un café con El Cronista Weekend. "La verdad es que es bastante más la gente que me alienta que la que se detiene a insultarme", se ufana, mientras intercambia impresiones sobre la marcha del país con un jubilado que se acerca a la mesa para saludarlo.

Pese haber sido hasta 2007 el referente rural más cercano al oficialismo, Buzzi jura que jamás votó por Néstor Kirchner. Hoy, parado en la vereda de enfrente del Gobierno, enarbola un discurso impiadoso con el matrimonio presidencial. Por ejemplo, sostiene que antes de la pelea con el campo, "el kirchnerismo supo acuñar adversidades, contradicciones y tensiones suficientes" como para perder apoyos en la sociedad; que los Kirchner "no creen en la pequeña y mediana burguesía nacional" y que ambos representan "una comunidad de intereses políticos y económicos que vio crecer de manera exponencial su patromonio" en los últimos años. También vaticina "un aumento de la conflictividad social" después del 28 de junio.

Con el anticipo electoral el reclamo del campo se corrió de la agenda mediática. ¿Lo viven como una derrota?

- Es un hecho natural. Me parece que ahora la representación política del reclamo debe ser asumida por los partidos en su propuesta. Además, me pregunto hasta dónde la sociedad autorizaba o toleraba que siguiera siendo el conflicto agropecuario la principal noticia.

Ustedes venían marcando la importancia de que el agro tuviera en el Congreso su propia representación. Pero ningún miembro de la Mesa de Enlace quiso ser candidato. ¿Por qué?

- Los cuatro presidentes de la Mesa entendemos que debemos mantener nuestra responsabildidad al frente de las organizaciones y habilitar a otros dirigentes para que participen. Que no sean los cuatro presidentes no quiere decir que el sector no tenga una participación mucho más mayoritaria que en cualquier otra época de la historia agraria. Hay decenas de dirigentes que son candidatos a concejales, por ejemplo...

¿Le ofrecieron Reutemann y Binner ser candidato?

- En los dos casos hubo interés, pero no ofrecimiento.

¿Cuánto apoyo político les restó la decisión oficial de coparticipar las retenciones?

- El apoyo político está. Lo único que hizo esa decisión fue incomodar a muchos actores y tratar de llevar en un abrazo de oso a muchos otros. Y beneficiar a los de siempre: sus socios estratégicos del conurbano. Es una chicana más de parte de un modo de gestión política de derrota. Pero de acá al 28 de junio va a volver a haber una sesión especial, cuando se den las condiciones, para insistir en la modificación de las retenciones.

¿Les va a alcanzar para el quórum?

- Creemos que se va a mantener una representación superior a los 108 legisladores que ya tuvimos. Antes del 28 de junio hay que volver a convocar. No puede ser que de lo único que se hable sea de la estrategia electoral sin contenido.

¿En cuánto contribuyó el conflicto del campo al desgaste del kirchnerismo?

-No vivimos esto como una expresión triunfalista. Creo que el kirchnerismo supo acuñar suficientes adversidades, contradicciones y tensiones en la sociedad que estaban antes que nosotros aparezcamos y que se potenciaron con la aparición del conflicto. Pero había cosas que ya estaban mal: la mentira del Indec, la desigualdad, la dificultad de la gente para llegar a fin de mes, la inseguridad. Nosotros pusimos de relieve un conflicto adicional. La actividad agropecuaria estaba funcionando y con la resolución 125 lo que hicieron fue pararla.

Usted simpatizaba antes con las políticas de este Gobierno...

- Hasta 2005, Kirchner acierta al hablar desde el atril, poner mucho temperamento porque había que disciplinar, construir un liderazgo. Desde 2005 para acá, lo que él no advirtió es que esa fórmula no iba más. Al igual que Menem y Cavallo con la convertibilidad, se enamoraron del instrumento y de 2005 en adelante no hicieron los cambios que tenían que hacer. El kirchnerismo tiene que hacer una profunda autocrítica.

¿Cuál fue el detonante de esa decepción?

- Marzo/ abril de 2006. Cuando cerraron las exportaciones de carne, nosotros salimos a apoyarlos. Dijimos "el interés general está por encima de los intereses sectoriales". Entonces, Felisa Miceli me dijo que era por 15 días porque había un golpe de mercado en Liniers. ¡Y tuvieron las exportaciones cerradas cuatro meses! Pedimos compensar a los pequeños ganaderos, pero mantuvieron esa política que los deterioró.

"Si la notoriedad pública es un objetivo, tenés que ir al diván"

Buzzi asegura que el conflicto con el campo le cambió la vida. No sólo por el grado de exposición pública que, en su caso, se potenció a niveles siderales, sino porque, además, sostiene que su nuevo rol de referente nacional "conlleva una gran responsabilidad" que asume con orgullo. "La notoriedad pública es un instrumento importante. El problema es si se convierte en un objetivo", sostiene.

¿Y es un objetivo en su caso?

No. Si es un objetivo tenés un problema de narcisismo. Tenés que ir al diván. Lo importante es que, como instrumento, te permite acceder a un medio, transmitir tus ideas. Te imprime respeto, referencia para construir una organización, para tener mayor capacidad de influencia.

Y a usted, ¿lo hizo soñar con ser presidente?

Más allá de que ahora no quiera presentarme, ni esté pensando en un lanzamiento para 2011, eso no implica que no me gustaría ser presidente, siempre y cuando se den las condiciones. Viendo cómo, dónde y con quién. z ¿Esa fue la primera señal?

- Tiempo antes le habíamos pedido a Kirchner parar la extranjerización de las tierras. Es un país que está de remate, sobre todo cuando estábamos más cerca de la devaluación. Capitales extranjeros comprando tierras en la Argentina baratas, hasta lagos privados.

¿Qué les dijo?

- Nos dijo: "está bien, lo de la extranjerización de la tierra habrá que hacerlo (frenarla), pero no hay que decirlo". Eso fue en una audiencia el 30 de marzo de 2004. Después uno entiende, el modelo de Néstor Kirchner es el modelo de Benetton en Santa Cruz: grandes extensiones en manos de unos pocos que hagan el desarrollo. Ellos no creen en la pequeña y media na burguesía, creen en la gran empresa. Entonces, ¡qué iban a parar la extranjerización de la tierra! Nosotros éramos ilusos de creer que venía a hacer transformaciones. Al final, no paró la extranjerización, perjudicó a los pequeños productores ganaderos y la pobreza rural continuó.

¿Nunca lo llamó Kirchner para hablar en privado de estos temas?

- Sí. En mayo o junio de 2006, después del cierre de exportaciones para agradecernos el apoyo. Pero eso tenía que tener correlato con acciones positivas que no estuvo. Después del conflicto nunca me llamó. Mientras tanto, desde el atril hablaban de los piquetes de la abundancia. Todo un verso para justificar que ésto era un arrebato de U$s1500 millones y que lo que se estaba disputando era una masa de dinero que quedaban en el bolsillo de los productores y la economía real o se transferían a la chequera discrecional de la Rosada.

¿Qué siente cuando Kirchner los compara con Martínez de Hoz?

- Una falta de respeto muy grande. Nosotros no somos hijos ni de Martínez de Hoz ni de Cavallo. Yo preguntaría en la década del ’90 dónde estaba Néstor Kirchner y en cuánto convalidó las políticas de Menem y Cavallo. Entonces, ¿quién es hijo de Cavallo?, ¿quién tuvo relaciones más carnales con Cavallo?

Es evidente que el apoyo que tuvo el campo en el conflicto mermó. ¿Por qué?

- Flujo y reflujo.

¿Se puede recrear la convocatoria del Monumento de los Españoles?

- Los momentos de la sociedad no los determina nadie. Son fenómenos sociológicos. No hay que montarse sobre cosas que no son propias. Si quisiéramos reproducir lo mismo, lo más probable es que no se pueda.

¿Tienen presión de las bases para volver a endurecer el reclamo?

- Las bases están muy expectantes del proceso político, se entiende que el proceso del corte de ruta fue una reacción, pero no está para este momento. Si la dirigencia dice paramos, paramos, pero no vamos a ir a cortar rutas. Salvo que la cosa empeore de manera catastrófica en los próximos meses y la gente decida salir.

¿Cómo podrían empeorar?

- Que la dificultad de financiamiento sea cada vez mas grande. Estamos en una muy mala cosecha. Si esto empeora, los precios siguen siendo malos, si los fabricantes o trabajadores de maquinaria agrícola empiezan a salir a la calle, los productores van a estar con ellos.

¿El campo estaba peor en la convertibilidad de Cavallo o con las retenciones móviles?

- Hubo un momento de la convertibilidad donde los precios internacionales eran tan malos que estaba peor que esto. Ahora, hubo momentos que con precios internacionales buenos, año 95/96, que la situación fue de mejoría. Pero objetivamente, si bien esto es malo, en la época de Cavallo estuvimos peor.

¿Y en qué niveles deberían estar hoy las retenciones?

- Para un productor chico, de 600 toneladas, en cero. De 1500, en un 10%. Y el conjunto de la producción agropecuaria necesitaría que se bajen las retenciones. El 25% debe ser el techo.

Y este valor del dólar, ¿cómo afecta al campo?

- Hay un retraso cambiario porque hay que compararlo con México, Brasil. No me animo a decir cuánto debería ser el tipo de cambio. También es verdad que hay que hablar de tipo de cambio real no nominal, si hoy a $3,70 no existiesen retenciones, habría una mejora impresionante. El problema es el tipo de cambio real. Hoy los productores nos tenemos que manejar con un tipo de cambio de $2, ése es el problema.

¿Cómo sigue el conflicto después del 28 de junio?

- Hay que ver la conformación del Congreso. Pero va mos a tener serios problemas para encarar el segundo semestre, problemas de financiamiento, vamos camino a menos producción de novillos, menos siembra de trigo, a una desacelaración de la economía y un aumento de la conflictividad social.

¿Imagina a Cristina en otra actitud después de junio?

- Cuesta creerlo. Las veces que se hizo (llamar al diálogo) fue con preconceptos, con mezquindad. La de los Kirchner es una sociedad política, donde él endurece porque es el poder real, y ella asume la representación institucional y ejecuta. Es una comunidad de intereses políticos y económicos. Su patrimonio ha crecido de manera exponencial, no les va mal.

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