La mitad de los que trabajan ganan menos de $ 1.100

Un artículo publicado por el diario Clarín revela otra faceta de las asimetrías que afectan al Norte Grande (NEA-NOA), "la mitad de las personas que trabajan como empleados, por cuenta propia o como patrones ganan menos de $1.100 por mes, 400 menos que la media nacional de $1.500. A pesar de varios años de crecimiento económico y de suba del empleo, la mitad de las 14.864.000 personas que en todo el país trabajan como empleados, por cuenta propia o como patrones ganan menos de $1.500 por mes. Y apenas el 20% recibe ingresos superiores a los $ 2.500. En Formosa, los ingresos son los más deteriorados.
Cuando se baja en la escala, surge que el 40% -6 millones de ocupados- gana menos de $ 1.200 mensuales, que se desglosan del siguiente modo: 1,5 millón percibe entre $ 1.000 y $ 1.200; otro tanto entre $ 660 y $ 1.000; el siguiente 1,5 millón, entre $ 400 y $ 660 y el 1,5 millón más bajo, menos de $ 400.

Las cifras -proyectados 31 aglomerados a toda la población urbana- son de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), que el INDEC divulgó el viernes pasado, luego de varios años de silencio. El informe abarca al periodo que va del año 2003 hasta el segundo trimestre de 2009. Y marca que mucha gente puede ser pobre aunque no esté sin empleo sino trabajando.

En el caso de los varones, la mitad gana menos de $ 1.600 y el 50% de las mujeres tiene ingresos de menos de $ 1.200. Esto se debe a que, en promedio, las mujeres fuera de casa trabajan menos horas (porque las tareas en el hogar recaen sobre sus hombros) y, además, una porción importante se desempeña en el servicio doméstico, con ingresos más bajos.

Esta realidad económica es más dura para los asalariados no registrados que, en promedio, ganan casi un 30% menos que el trabajador registrado o en blanco. Así, la mitad de los asalariados "en negro" cobra menos de $ 1.000 mensuales.

COMPARACIONES

Como viene sucediendo hace tiempo, el sueldo medio de los trabajadores del sector público supera en casi un 10% al de los privados registrados o en blanco.

Por regiones, el Norte Grande (NEA-NOA)) se destaca por un cuadro de ingresos más deteriorado -con la mitad con menos de $ 1.100. En la otra punta está la Patagonia con la mitad de la gente ocupada ganando menos de $ 2.000 mensuales. Claro que el nivel de los precios en el Sur es muy superior al del Norte Grande.

En el Capital y el Gran Buenos Aires, la mitad de los que trabajan gana menos de $ 1.600.

Un factor que pesa es que una porción importante de esta gente ocupada integra el contingente del subempleo porque trabaja pocas horas, aunque esté dispuesta a trabajar más. Se trata de vendedores ambulantes, changarines, cuentapropistas y otras formas precarias de inserción laboral.

A eso se agrega el empleo "en negro". Y, además, en el último año, en promedio, todos los argetinos ocupados trabajaron menos horas por las suspensiones o recorte de horas extras como consecuencia del impacto de la crisis global.

Estos datos marcan una realidad salarial y de ingresos muy apremiante por el nivel del costo de vida.

Con ese nivel de ingresos y sumando el aporte de la familia (como el ingreso del cónyuge o del hijo) en la mitad de los hogares argentinos ingresan menos de $ 2.400 por mes.

A partir de estos números críticos se resalta el debate sobre la pobreza. Porque con semejante cuadro de ingresos el valor que se le asigne a la canasta familiar determina cuánta gente vive por debajo de la línea de pobreza.

A junio de 2009, para el INDEC el valor de la canasta de una familia tipo (un matrimonio con dos hijos) de Capital y Gran Buenos Aires era de $ 1.007. Para las mediciones privadas, el costo rondaba los $ 1.500. Esa diferencia en el valor de la canasta lleva a que la pobreza que para el organismo oficial, en la primera mitad de este año golpeaba al 13,9% de la población (unos 5,5 millones de personas), para las mediciones alternativas ronde el 30% (cerca de 12 millones).

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