La mitad del padrón no fue a votar

El primer dato de la elección municipal no fue positivo. Hubo una pobre concurrencia a las urnas. El alto nivel de abstenciones puede indicar también alguna jugada política.
La primera decepción de la elección municipal capitalina se constató a poco del cierre de las urnas: alrededor de la mitad del padrón concurrió a votar. Un pobre desempeño del protagonismo ciudadano, o bien una abstención intencional muy alta. Cualquiera de los dos factores conspira contra el optimismo republicano, sea cual fuere el resultado.

El bajo porcentaje de concurrentes a las urnas puede ser decisivo para los partidos mayoritarios, que reciben generalmente el mayor caudal de sufragios. Las minorías suscitan mayor adhesión de militantes, que generalmente no faltan a la hora de emitir el voto.

Antes del mediodía, cuando ya había votado la mayoría de los funcionarios y dirigentes políticos neuquinos, se había insistido precisamente en el mensaje de que lo importante sería el protagonismo de la gente.

Fue precisamente lo que faltó este domingo.

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