La mitad más uno

Bianchi sorprendió: se rebajó al 50% el contrato. Va a ser duro negociar con él ahora, ¿no, muchachos?
Bianchi va a tener un gesto a favor del club en materia económica que va a conmover."

Hay olor en La Boca. Y no es el hediondo aroma del Riachuelo. Un dirigente, casi en voz baja, le confía a Olé lo que en minutos nomás será noticia en el país y en el mundo.

Hay olor en La Boca. La reunión de mesa chica ya terminó. Y el anuncio se hace realidad. Dice Jorge Ameal: "Carlos Bianchi ha decidido bajar el 50% de su contrato y seguir trabajando en la función de manager. Esto habla de la hombría de bien y del ser humano que es".

Por un instante, la información tapó cualquier especulación. Las palabras del presidente de Boca repercutieron en los pasillos de la Bombonera y en las casas de los jugadores. Prendidos a la televisión y a las radios que transmitían en vivo, varios se enteraron en ese instante de la buena nueva. ¿Buena nueva?

Nadie podrá negar la realidad: Bianchi decidió reducir la mitad de su contrato (1.700.000 dólares por año) y pasar a cobrar el 50%, 850.000 verdes. Nadie podrá negar, tampoco, el sentido de la oportunidad, el viejo y conocido tacto del Virrey para manejar situaciones: el técnico más ganador de la historia del club toma esta medida días antes de empezar a negociar la renovación de los vínculos de jugadores importantes. Nadie podrá negar, menos, que la billetera de Bianchi en función manager venía siendo observada con lujo de detalle (y castigada) desde un sector del periodismo. Incluso se llegaron a mostrar, por TV, los papeles de su contrato. Y nadie podrá decir, al cabo, que Bianchi pasará a engrosar la lista de desocupados del Indec. Continuará cobrando un número que impacta de tan sólo mencionarlo. "¿Cual es la explicación? Un tema humano, muy sensible. Lo humano es la parte a destacar", asegura Ameal. Si realmente cuando apoya la cabeza en la almohada, el presidente de Boca se cree la mitad de las palabras que suele esbozar en público, su terapeuta (si es que concurre) tendrá un arduo trabajo. La ambigüedad en las declaraciones es su rasgo característico. La decisión de Bianchi le otorga un alivio a la tesorería de Boca para pagarle al nuevo entrenador y además le permite al Virrey plantarse cara a cara con los pesados que deben renegociar sus contratos y no ponerse colorado. Ah, y Bianchi también allana el camino para negociar su propio contrato a fin de año, ya que su vínculo es por tres temporadas, pero con posibilidad de análisis y revisión cada 365 días.

Así las cosas, el límite para los nuevos contratos será de 500.000 dólares brutos. Martín Palermo seguirá un año más. "Nos vamos a juntar esta semana, pero no va a haber problemas", reconoció un directivo. Ibarra, otro al que le caduca el vínculo a mitad de año, tiene un pie y medio afuera del club y, al parecer, le acercaron una oferta del exterior. Vargas ya aclaró que no tiene "20 años" y debe "pensar en la familia". La sensación de la CD, luego de escuchar el pedido del colombiano (tres años de contrato por un monto "impagable", según dicen) es que el volante se marchará. Por Figueroa se le pidió al Genoa, dueño del pase, una prórroga de un mes para definir la situación. Boca no está convencido de hacer uso de la opción de compra y de pagarle el elevado contrato (650.000 dólares por año) que había sellado Pompilio. Por eso, se pediría una extensión del préstamo y por las dudas apuntan a Mariano Pavone.

Pero ya saben muchachos: el ajuste ya llegó.

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