La misma frontera porosa

El gobierno de Hugo Chávez difundió supuestas pruebas incautadas a dos detenidos colombianos para acusar a Colombia de espiar y desestabilizar a varios países de la región, entre ellos Venezuela, Cuba y Ecuador.
La tensión no para de aumentar entre Colombia y Venezuela. Ayer, al cierre de esta edición, el gobierno de Caracas ordenó el cierre de la frontera en común tras el asesinato a tiros de dos soldados de la Guardia Nacional que patrullaban una zona fronteriza en el estado de Táchira. El tiroteo en la frontera, a su vez, no fue el único incidente del día entre ambos países: según denunció ayer el gobierno de Hugo Chávez, el gobierno del país vecino, comandado por Alvaro Uribe, espía y busca desestabilizar a varios países de la región, entre ellos a Cuba y a Ecuador. "Es muy grave la forma en que el gobierno de Bogotá busca infiltrar agentes de inteligencia en los países vecinos para buscar desestabilizar a sus gobiernos. Lo sorprendente es que ese gobierno ni siquiera se moleste en negar los hechos", denunció ayer desde Caracas Nicolás Maduro, canciller venezolano. "Toda la información surge de los documentos incautados a los espías del DAS", precisó el jefe de la diplomacia bolivariana.

El Departamento Administrativo de Seguridad (DAS) es la oficina de inteligencia del Estado colombiano. El dirigente del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) se refirió, de este modo, a los documentos hallados en manos de dos supuestos espías colombianos detenidos por el gobierno de Caracas hace unos días en territorio venezolano. Según Maduro, los supuestos agentes del país vecino habrían admitido la existencia de operaciones de espionaje no sólo en contra del gobierno de Hugo Chávez, sino también de los de Raúl Castro, en Cuba, y Rafael Correa, en Ecuador. La central de espías colombianos, en su defensa, se indignó por el hecho de que sus pares colombianos tuviesen en su poder documentos clasificados. "Es un hecho grave y preocupante que el ministro del Exterior de Venezuela tenga en su poder documentos de inteligencia del DAS, que en palabras de él le fueron entregados por los organismos de inteligencia de su país", señaló el organismo público de Bogotá a través de un comunicado.

Pero, según Maduro, con ese argumento el DAS se hundió aún más, ya que resulta paradójico que las autoridades colombianas hayan expresado preocupación por el hecho de que esos documentos estén en manos venezolanas y no por su contenido. "Lo grave no es cómo llegaron a nuestras manos sino lo que contienen, que ellos reconocen como veraz, es decir, que el gobierno colombiano dirige una operación de espionaje contra los gobiernos de la región", sentenció el venezolano.

Según el funcionario chavista, los documentos son explícitos. "En ellos se dice de manera descarada cómo espían y tratan de desestabilizar a los gobiernos soberanos del continente. A través de sus acciones, las autoridades de Bogotá no cesan de violar el derecho internacional", sostuvo. En consecuencia, advirtió Maduro, los papeles de los espías –que, según afirmó, serán juzgados en Venezuela– fueron entregados a la Asamblea Nacional. "Dada la gravedad de su contenido se han sugerido medidas para denunciarlos ante organismos nacionales e internacionales con el fin de que cesen los abusos de esta oligarquía colombiana", sentenció Maduro.

Las palabras del canciller, sin embargo, no fueron las únicas en el despliegue de denuncias contra el gobierno de Uribe. Ayer, a su vez, Ramón Carrizález, vicepresidente venezolano, aseguró que los nueve ciudadanos colombianos asesinados hace una semana en la frontera con ese país eran paramilitares que preparaban acciones contra el gobierno bolivariano de su país. "Esos jóvenes eran paramilitares que se entrenaban en la zona para luego infiltrarse en Caracas y otras ciudades como parte de un plan desestabilizador", sostuvo Carrizález en una entrevista con la cadena televisiva local Televen.

Para el número dos de Chávez, además, las acciones de Bogotá formarían parte de un "ataque sistemático" contra su país no sólo por parte de Colombia, sino también de Estados Unidos. "Se está materializando la amenaza de Bogotá y del imperio contra Venezuela, y nosotros nos estamos preparando para defender el territorio y asegurar la soberanía nacional. Que no quepan dudas: en el estado de Táchira (fronterizo con Colombia, donde se encontraron los cadáveres) funciona la base logística de diversos grupos irregulares financiados por estos países", advirtió el vicepresidente.

El pasado 11 de octubre doce personas (diez colombianos, un venezolano y un peruano) fueron secuestradas por hombres armados en el municipio Fernández Feo (Táchira, oeste). Los cuerpos de once de ellos –hubo un sobreviviente– fueron hallados sin vida hace una semana en una zona cercana.

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