Misiles norteamericanos contra una base de Al Qaeda.

Dieciocho muertos, entre ellos al menos cinco guerrilleross extranjeros, en la frontera de Pakistan con Afganistán por ataque de los EE.UU.
Presuntos misiles norteamericanos dejaron 18 muertos el viernes del lado paquistaní de la frontera con Afganistán, dijeron funcionarios de seguridad, los primeros ataques al bastión de Ak Qaeda desde que Barack Obama asumió la presidencia en Washington.

Al menos cinco milicianos extranjeros se cuentan entre los muertos en las acciones emprendidas por aviones no tripulados en dos áreas de la zona fronteriza, dijo un funcionario de inteligencia, quien no los identificó. Se carece de información de la identidad de las otras víctimas.

Los dirigentes de Pakistán habían expresado sus esperanzas de que Obama terminara con los ataques, pero pocos expertos esperan que le ponga fin a una táctica que de acuerdo con funcionarios estadounidenses ha causado la muerte de varios dirigentes de Al Qaeda y le está negando a la red terrorista un lugar seguro donde refugiarse.

Estados Unidos ha realizado más de 30 ataques con misiles en el interior de Pakistán desde agosto del año pasado, una andanada considerada como una muestra del malestar de la Casa Blanca respecto a los esfuerzos de Islamabad por controlar a los grupos extremistas que, de acuerdo con Washington, son culpables de la violencia en Afganistán. También se teme que puedan estar planeando ataques a Occidente.

Pakistán se ha quejado de los ataques en el noroeste de su territorio, señalándolos como violaciones a su soberanía que suelen matar civiles y afectar su propia campaña contra los terroristas, quienes también han realizado cruentos ataques a objetivos nacionales.

Sin embargo, muchos expertos consideran que el gobierno está de acuerdo en secreto con la táctica empleada y quizás proporciona informes de espionaje en torno a dichos blancos, al señalar que el que Islamabad admita ayudar en los ataques resultaría políticamente dañino.

El primer ataque del viernes ocurrió en la población de Zharki, en la provincia de Waziristán del Norte, cuando un avión a control remoto disparó tres misiles en apenas 10 minutos, dijeron los funcionarios de seguridad nacional.

Los misiles destruyeron dos edificios, dejando 10 muertos, de los cuales al menos cinco eran rebeldes de origen extranjero, dijeron los funcionarios, los cuales pidieron guardar el anonimato porque no estaban autorizados a hablar con los medios.

Horas más tarde, un segundo misil alcanzó una casa en Waziristán del Sur, dejando ocho muertos, dijeron las fuentes, sin dar más detalles.

Estados Unidos no reconoce haber lanzado los misiles, que se consideran serían en su mayoría lanzados por aviones robot controlados por la CIA, enviados desde el vecino Afganistán.

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