Las misas continuarán pero se anunciaron precauciones.

Los arzobispados de Rosario y Santa Fe anunciaron ayer que no suspenderán las misas pero aconsejaron a los párrocos y curas celebrantes algunas medidas de precaución para evitar contagios de gripe A. Entre las más específicas y que atañen de modo directo a la liturgia de la Iglesia Católica, como es el caso del beso de la paz en el que los fieles se saludan unos a otros de ese modo, se pidió suspender momentáneamente esa actividad.
La práctica es considerada riesgosa en medio de la actual emergencia por la pandemia de gripe A y por ello, el arzobispo católico santafesino José María Arancedo y su par rosarino José Luis Mollaghan recomendaron a los sacerdotes que celebran misas suspender dicho saludo.

Esa no fue la única medida. Otra está vinculada a uno de los momentos cúlmines de la liturgia, como es la comunión. Conforme las instrucciones impartidas por los prelados responsables de las arquidiócesis, los sacerdotes no suministrarán más la hostia en la boca a los comulgantes sino que la depositarán en las manos de éstos para que cada uno se la lleve luego a la boca.

Las máximas autoridades de la Iglesia en Santa Fe también solicitaron seguir las recomendaciones generales impartidas por las autoridades sanitarias como sugerir que, de existir espacio, los feligreses no se amontonen en los bancos para escuchar misa. El consejo específico es que se sienten con cierta distancia unos de otros.

Mientras las escuelas permanezcan cerradas y no se permita que los chicos estén juntos un tiempo prolongado, no se dictará catecismo a los niños y jóvenes en las aulas o salones parroquiales. Por su parte, los responsables de cada comedor de Caritas deberán considerar el modo a seguir para la atención de los mismos, teniendo en cuenta lo expuesto por las autoridades de Salud.

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