Miroli criticó a la Corte Suprema y la acusó de haber olvidado la ética

El secretario de Prevención de las Adicciones de la provincia de Tucumán, Alfredo Miroli, criticó el fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que despenaliza la tenencia de marihuana para uso personal y la acusó de haberse olvidado de los valores, de la ética y de la tutela de la vida. Trazó un paralelismo entre el derecho a usar drogas con el "derecho" a usar o no cinturón de seguridad o casco protector.
"Mi posición es verlo desde un punto de vista analítico", señaló el especialista en una entrevista concedida a Canal 2. "Hay personas que están en contra del narcotráfico, yo y todos, excepto los narcotraficantes, creo que todos estamos en contra. La Corte quedó claramente en contra del narcotráfico", reconoció.

"Hay personas que estamos a favor de que los enfermos sean tratados, no encarcelados. Todos, excepto los enfermos, que son los únicos que no quieren tratamiento, Queremos tratar a los enfermos. La Corte dice que hay que tratar a los enfermos. Estamos todos de acuerdo", señaló el funcionario tucumano a modo de introducción.

"Yo no me imaginé nunca un enfermo mío de leucemia viral, encerrarlo en la cárcel para que se cure. Jamás me imaginé eso, o un enfermo que lo acaba de chocar un auto y está quebrado, decir: metanló preso a ver si tras las rejas se le recompone los huesos", dijo irónicamente.

"Son dos cosas que nos dijo la Corte, muy lindas, muy bellas. No nos dijo cómo -remarcó- pero nos dijo que hay que combatir contra el narcotráfico y hay que tratar a los enfermos. Podría decir otra cosa también, por ejemplo, hay que lograr que la gente sea buena, que llueva cuando hay mucha sequía, sin decir cómo, pero son cosas lindas", manifestó apelando nuevamente al sarcasmo.

"Ahora, de repente dice algo: hay que dejar, porque es un derecho individual, que el que quiera dañarse en un ámbito privado, el que quiera destruir su cerebro lo haga. Lo dijo así, si, porque dice ¡ojo! que después hay que brindarles la atención a los enfermos. O sea, no desconoce el efecto dañino, sino no diría que hay que atender a las víctimas. ¿Qué víctimas, sino fuera dañino?", enfatizó.

"Ahora dice que tiene derecho, porque es un derecho individual siempre y cuando lo haga en el ámbito privado, no macanee a terceros y no la compre, porque lo que hay que lograr es que no la vendan. Que la planten o que la tengan por ahí gratis, o la mamá que se las de en el biberón".

Explicó luego que "estoy en contra del narcotráfico, pero estoy en contra de las drogas, no sólo del que las vende. Yo no quiero que alguien se drogue, por el daño que produce". No sólo que no se la vendan, sino también "que no se la regalen, que no la planten", agregó.

Simulando un hipotético diálogo con el padre de un adolescente alcohólico, Miroli representó el problema de la siguiente manera:

- Un papá tiene y un hijo alcohólico. Lo trae al Instituto y le digo: no te hagas problema papá, a tu hijo no le va a vender más vodka el delincuente ese. Ahora se la voy a regalar yo.

- Si, pero mi hijo va a morir de una cirrosis alcohólica. (Le habría respondido el padre).

- Si, pero gratis. Y cuando esté muriendo, yo lo voy a entubar para que el vómito le salga bien para afuera. Quédate tranquilo que va a tener atención y va a morir, destruido el hígado, pero gratis, ya nadie se la vende.

"Yo no creo que el papá esté de acuerdo. Yo creo que el papá me va a decir -estás confundido Miroli, yo te lo traigo para que mi hijo no se alcoholice, no para que no le vendan solamente-. Lo mismo pasa con las drogas", aseguró.

Advirtiendo las posibilidades que pudieran abrirse a partir del fallo del máximo tribunal argentino, Miroli planteó que "si todos tenemos derecho a destruirnos, sin que el Estado nos tutele en nuestra salud mientras sea en un ámbito privado. Si tenemos derecho a destruir nuestro cerebro, porque de eso se trata, ¿por qué tengo que usar cinturón de seguridad?".

Trazando un paralelismo expuso su hipótesis: "estoy en un ámbito privado que es mi auto. Tengo tarjeta verde y título, lo pagué entero y no le debo un mango a nadie. Voy sin cinturón de seguridad. No corre riesgo un tercero. El único órgano que puedo dañar es mi cerebro, estrellándolo contra el parabrisas. Voy a dañar mi cerebro, no por dentro con drogas, sino por fuera con un accidente, en un ámbito privado sin dañar a terceros. Tengo que ir a la Corte y decirle: Oiga, me quieren obligar a usar cinturón de seguridad. Artículo 19. Protejan mi derecho a hacerme ñoqui el cerebro por fuera".

"¿Por qué tengo que usar casco al andar en moto?. Porque la vida vale la pena. ¿Por qué no tengo que drogarme?, porque la vida vale la pena", señaló.

"Y qué deben decir los gobiernos. Use cinturón de seguridad, póngase casco, no tenga drogas, no la plante. Porque el Gobierno, la Patria, la Ley, deben ser éticas aunque el gobernante no lo sea. El Estado debe ser ético".

"La Corte se olvidó de los valores, se olvidó de la ética, se olvidó de que la tutela de la vida es un bien que no es una moda", sentenció.

Recordó luego que "un juez dijo que él antes votaba a favor de la vida. Que ahora no, porque los tiempos han cambiado".

"Si él antes se peinaba afrolook y ahora lamido de vaca está bien, porque es una moda. Si su mujer usaba minifalda y ahora pollera hindú con tajo al costado, está bien porque es una moda".

"¡Pero no robar!. Como los tiempos han cambiado ¿ahora hay que robar?. ¡No matar!, los tiempos han cambiado ¿hay que matar!. Los valores, los principios, no son moda, no cambian con los tiempos".

Finalmente dijo que "cuidar la vida, no cuidar que no le vendan, cuidar la vida -reiteró- no es una moda, es una obligación del Estado".

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